Oporto, nata y piñones tostados convierten la pechuga, que suele ser la parte más sosa del ave, en un estofado de pavo con salsa dulce y suave. Ajustado a 4 personas con medio kilo de pechuga en tacos, lo tienes servido en unos 45 o 50 minutos, 20 de ellos con la cazuela tapada a fuego bajo.

Al ser carne muy magra, el pavo no perdona el exceso de fuego. Corta la pechuga en tacos de unos 3 cm, todos iguales, y enharínalos antes de dorarlos: esa capa fina protege la carne y luego espesa la salsa sin necesidad de añadir nada más. La zanahoria, 250 g, va en rodajas de medio centímetro para que esté tierna justo cuando el pavo termina, y los 4 dientes de ajo entran enteros y chafados, de modo que perfumen el aceite sin quemarse.

Aunque la mezcla de 2 vinos y frutos secos parezca de banquete, es un guiso fácil porque todo se hace en una sola cazuela y en 4 pasos cortos, sin triturar ni colar. El Oporto, un vino dulce fortificado, aporta el contrapunto al vino blanco seco; si no tienes, un Pedro Ximénez o un moscatel hacen un papel parecido, algo más dulce. Los piñones conviene tostarlos en una sartén sin aceite, 2 o 3 minutos removiendo, justo antes de usarlos: se queman en segundos y entonces amargan. Para una versión sin nata, la carne combina igual de bien con frutos secos en el pavo en salsa de almendras.

Información nutricional(por ración)

Energía

320 kcal

Hidratos

12 g

Grasas

14 g

Fibra

3 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Pechuga de pavo
Pechuga de pavo
500 gramos cortado en tacos
Zanahoria
Zanahoria
250 gramos
Caldo Casero de Pollo 100% Natural
Oporto
Oporto
200 cucharadas
Vino blanco
Vino blanco
200 cucharadas
Piñon
Piñon
100 gramos tostado
Nata líquida para cocinar
Nata líquida para cocinar
100 cucharadas
Ajo
Ajo
4 dientes
Avecrem Pollo
1 pastilla
Harina
Harina
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Paso 1 de 4

Enharina y dora el pavo con ajos

Enharina y dora el pavo con ajos

Corta los 500 g de pechuga de pavo en tacos de unos 3 cm, del mismo tamaño para que se cocinen al mismo ritmo. Salpimiéntalos ligeramente y pásalos por harina; sacúdelos bien, porque solo buscas una capa fina que ayude a dorar y, más tarde, a ligar la salsa. Si queda harina suelta, se quemará en el fondo de la cazuela.

Calienta en una cazuela amplia el aceite de oliva virgen extra; con 3 cucharadas cubres el fondo. Añade los 4 dientes de ajo enteros, sin pelar y chafados con la hoja del cuchillo, y a continuación el pavo. Dóralo a fuego medio fuerte unos 4 o 5 minutos, girándolo, hasta que tenga color por todas las caras. No amontones los tacos: si no caben separados, hazlo en 2 tandas. Apiñados sueltan agua, se cuecen y quedan grises y secos. Retira el pavo y los ajos a un plato.

Paso 2 de 4

Rehoga la zanahoria y reduce los vinos

Rehoga la zanahoria y reduce los vinos

En el mismo aceite, añade los 250 g de zanahoria pelada y cortada en rodajas de medio centímetro. Rehógala a fuego medio durante 5 minutos, removiendo y rascando el fondo para que recoja los restos dorados que ha dejado la carne. No tiene que hacerse del todo, solo empezar a ablandarse y brillar con la grasa.

Devuelve el pavo y los ajos a la cazuela y vierte los 200 ml de vino blanco y los 200 ml de Oporto. Sube el fuego y mantén un hervor fuerte, sin tapa, unos 5 minutos, hasta que el líquido se reduzca más o menos a la mitad y deje de oler a alcohol. Esa reducción concentra el dulzor del Oporto y la acidez del blanco; si te quedas corto, la salsa tendrá un fondo alcohólico que tapa el resto. La harina del pavo empezará ya a espesar ligeramente el conjunto.

Paso 3 de 4

Cuece con caldo y Avecrem

Cuece con caldo y Avecrem

Añade los 250 ml de Caldo Casero de Pollo 100% Natural y desmenuza por encima 1 pastilla de Avecrem Pollo, removiendo para que se disuelva por completo. Cuando vuelva a hervir, pon el fuego al mínimo, cubre con la tapa y deja cocer unos 20 minutos con un hervor muy suave, apenas unas burbujas en la superficie.

El hervor fuerte es el enemigo del pavo: endurece la pechuga y la deja fibrosa. A los 20 minutos, la carne debe estar tierna al morderla, sin zona rosada en el centro (74 °C si usas termómetro), y la zanahoria se tiene que dejar atravesar con un cuchillo fino sin resistencia. Vigila el líquido a mitad de cocción; si ha bajado demasiado y empieza a pegarse, añade un chorrito de caldo o de agua caliente. No sales todavía: entre el caldo y la pastilla, el guiso suele ir bien de sal.

Paso 4 de 4

Termina con nata y piñones

Destapa la cazuela y añade los 100 ml de nata para cocinar y los 100 g de piñones tostados. Remueve con suavidad, sin romper los tacos ni la zanahoria, y deja que dé un hervor ligero de 2 minutos. La salsa espesará un poco y tomará un tono tostado y brillante. Si queda demasiado espesa, aclárala con 2 o 3 cucharadas de caldo; si queda líquida, deja 1 o 2 minutos más sin tapa.

Prueba entonces y ajusta sal y pimienta. Puedes reservar un puñado de piñones para echarlos por encima al servir y que mantengan su punto crujiente, ya que los que se quedan en la salsa se ablandan. Fuera del fuego, deja el estofado tapado unos 5 minutos antes de servirlo: la salsa reposa y la carne acaba de asentarse jugosa. Retira los ajos enteros si no quieres encontrarlos en el plato.

Consejos finales

Si el pavo te sale seco o correoso, casi siempre es por el hervor: con el fuego demasiado alto durante los 20 minutos tapado, la pechuga se contrae y suelta su jugo. La próxima vez, mantén un burbujeo mínimo y corta un taco a los 15 minutos para comprobar el punto, como harías con cualquier pavo guisado. Si la salsa queda demasiado dulce, unas gotas de zumo de limón o un chorrito de vino blanco al final la equilibran; si queda sosa, un poco más de reducción antes de añadir la nata concentra el sabor.

Tuesta los piñones justo antes, en sartén seca y sin perderlos de vista, y reserva una parte para el final, de modo que el plato tenga algo crujiente: son trucos menores, pero evitan el amargor del piñón quemado y una salsa sin textura. Al servir, unas patatas cocidas o al vapor o un poco de arroz blanco recogen la salsa de Oporto y nata.

Para cambiar el perfil, sustituye la nata por un puñado de almendras fritas majadas con un poco de caldo, o cambia parte de la zanahoria por champiñones laminados. Con muslos deshuesados en vez de pechuga, la carne queda más jugosa, aunque necesitará unos 10 minutos más tapada; en esa línea van los muslos de pavo guisados.

Bien tapado, en la nevera dura 2 o 3 días. No es buena idea congelarlo con la nata, que tiende a cortarse al descongelar; si quieres guardarlo, congela el guiso antes del último paso y añade la nata y los piñones al recalentar. Si quieres un plato más de verdura para el resto de la semana, prueba el estofado de pavo con verduras, y para otras ideas tienes todas las recetas con pavo.

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