En otoño e invierno, cuando una ensalada fría apetece poco, la ensalada templada con bacon y champiñones resuelve el primer plato: hojas de lechuga crujientes bajo un salteado caliente con piñones, pasas y una salsa cremosa que se vierte encima en el último momento. En unos 20 minutos tienes lista una fuente para 4 personas, como primero o como cena ligera.

La lechuga tiene que aguantar el calor. Las variedades de hoja firme, como la romana, el cogollo o la hoja de roble, mantienen el crujiente mejor que las hojas tiernas tipo canónigo o rúcula, que se arrugan en cuanto les cae la salsa. El queso Emmental, 100 g en dados, se ablanda con el calor sin llegar a deshacerse; un gruyer o un queso de cabra semicurado son buenos sustitutos. Los champiñones de lata conviene escurrirlos y secarlos bien para que no aguen la salsa, aunque también puedes usar champiñón fresco laminado si le das 1 o 2 minutos más en la sartén.

Las pasas, 50 g, ganan mucho si las dejas en remojo en 2 cucharadas de coñac mientras preparas lo demás: se hidratan y luego perfuman la salsa. En muchas casas se prepara también con rulo de queso de cabra en lugar del Emmental, dorado un instante en la sartén, o con tiras de pechuga de pollo salteadas, que la convierten en plato único. Con todo picado de antemano, esta versión casera es fácil y rápida de montar justo antes de sentarse a la mesa, y por eso funciona tan bien cuando hay invitados.

Información nutricional(por ración)

Energía

385 kcal

Hidratos

14 g

Grasas

29 g

Fibra

2.8 g

Proteínas

16 g

¿Cuántos comensales?
4
Lechuga
Lechuga
1 unidad
Azúcar blanco
Azúcar blanco
1 cucharada de café
Cogñac
Cogñac
al gusto
Nata líquida para cocinar
Nata líquida para cocinar
100 mililitros
Mostaza
Mostaza
1 cucharada de café
Bacón
Bacón
100 gramos
Piñon
Piñon
50 gramos
Champiñón
Champiñón
100 gramos lata
Pasa de corinto
Pasa de corinto
50 gramos
Jamón de york
Jamón de york
100 gramos
Queso emmental
Queso emmental
100 gramos
Avecrem Sazonador Pollo
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Paso 1 de 2

Monta la base fría y tuesta el pan

Monta la base fría y tuesta el pan

Pon los 50 g de pasas en remojo en 2 cucharadas de coñac antes de empezar. Lava bien la lechuga con agua fría y sécala a conciencia con un centrifugador o con papel de cocina: si las hojas quedan mojadas, la salsa caliente resbala y el fondo de la fuente se encharca. Córtala en trozos medianos y repártela en una fuente amplia o en una ensaladera. Añade los 100 g de queso Emmental en dados pequeños y los 100 g de jamón de york en tiritas.

Corta la rebanada de pan de molde en dados. Dóralos en una sartén apenas untada de aceite, a fuego medio y sin dejar de moverlos, hasta que estén crujientes por todas las caras, y retíralos. En la misma sartén, tuesta los 50 g de piñones: en 1 o 2 minutos toman un dorado claro; vigílalos, porque pasan de dorados a quemados muy rápido. Reserva el pan y los piñones en un plato aparte, fuera de la ensalada, para que no se ablanden.

Paso 2 de 2

Saltea el bacon y liga la salsa

Saltea el bacon y liga la salsa

Vuelve a poner la sartén al fuego, medio alto y sin más aceite, y añade los 100 g de bacon en tiras finas: en 2 o 3 minutos suelta su grasa y empieza a dorarse. Incorpora los 100 g de champiñones bien escurridos y saltéalos 2 minutos, hasta que pierdan el líquido. Añade las pasas con su coñac y deja 1 minuto para que se vaya el alcohol; si la sartén está muy caliente, apártala del fuego un momento al echarlo, porque el coñac puede prender.

Baja el fuego y añade la cucharadita de mostaza, la de azúcar, los 100 ml de nata y la pizca de Avecrem Sazonador Pollo. Remueve 2 minutos con el fuego suave: la salsa está lista cuando espesa un poco y vela la cuchara. Si queda escasa o demasiado espesa, alárgala con un chorrito más de nata o una cucharada de agua caliente. Vierte el salteado caliente sobre la lechuga, reparte el pan y los piñones y sirve enseguida.

Consejos finales

Compra la lechuga el mismo día o el anterior y guárdala en la zona de verduras del frigorífico, envuelta en papel de cocina húmedo. El bacon, mejor en taco o en lonchas gruesas que puedas cortar tú, porque las lonchas finas se quedan secas al saltearlas; el jamón de york, de calidad extra, con más carne y menos agua. Si encuentras pasas de Corinto, más pequeñas y oscuras, se reparten mejor entre las hojas. Para recibir invitados, deja la lechuga, el queso y el jamón en la fuente, tapados en la nevera, y el pan y los piñones tostados en un recipiente cerrado: la salsa se termina en 5 minutos. Sírvela de entrante, seguida de un pescado al horno o una carne a la plancha, o como cena con un buen pan de corteza dura para mojar la salsa del fondo. Para que llegue crujiente a la mesa, seca muy bien la lechuga, deja los picatostes fuera de la fuente hasta el final y vierte la salsa caliente en el último minuto: con trucos así la hoja aguanta entera hasta el primer bocado. Una vez aliñada no se guarda, porque la hoja se ablanda en pocos minutos.

Para una versión vegetariana, cambia el bacon y el jamón por setas variadas salteadas y unas nueces, en la línea de la ensalada templada de champiñones. Sin gluten, basta con sustituir el pan de molde por uno certificado, o los picatostes por más frutos secos, y revisar las etiquetas del bacon, el jamón y la mostaza.

En verano, cuando apetece algo más fresco, una ensalada de tomates y champiñones o una ensalada de pasta fría cubren el primer plato, y la ensalada de salmón a la plancha sirve como plato único.

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