Un yogur de limón de 125 g hace 2 trabajos en este bizcocho de yogur con manzanas: da humedad y aroma a la masa y, una vez vacío, sirve de vaso para medir el resto de ingredientes. Se prepara en unos 45 minutos, 20 de mezclar y laminar la fruta y 25 de horno, y sirve a 4 personas, aunque horneado en bandeja rectangular, como una coca, se corta fácilmente en más porciones.

La manzana golden es la que mejor funciona aquí: es dulce, tiene poca acidez y, cortada en láminas finas, se ablanda en el horno sin deshacerse ni soltar demasiado jugo. Elige piezas firmes, sin golpes, con la piel amarilla o ligeramente verdosa. Está en las fruterías durante todo el año, pero la temporada de recolección empieza a finales del verano y se alarga durante el otoño, cuando llegan las más crujientes. Con 2 o 3 manzanas medianas tienes suficiente: la mitad va dentro de la masa y el resto cubre la superficie, donde se carameliza con el azúcar espolvoreado.

La técnica tiene un punto en el que conviene detenerse, el batido. Monta los 4 huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen y se vuelvan casi blancos, porque el aire que atrapas ahí es el que, junto a la levadura, hace subir el bizcocho. Luego, la harina se incorpora tamizada y con movimientos suaves, para no perder ese volumen. Si quieres probar la versión sin fruta, el bizcocho de yogur clásico sigue la misma lógica de medidas con el vaso.

Información nutricional(por ración)

Energía

188 kcal

Hidratos

27 g

Grasas

1 g

Fibra

5 g

Proteínas

7 g

¿Cuántos comensales?
4
Yogurt de limón
Yogurt de limón
125 gramos
Huevo
Huevo
4 unidades
Manzana golden
Manzana golden
2-3 unidades
Imágenes generadas con IA
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Paso 1 de 2

Bate los huevos y prepara la masa

Bate los huevos y prepara la masa

Saca los 4 huevos de la nevera con antelación para que estén a temperatura ambiente: fríos montan peor. Cáscalos en un bol amplio, echa el azúcar y bate con varillas eléctricas de 5 a 8 minutos: la mezcla debe quedar espumosa, doblar su volumen y caer en forma de cinta.

Añade el yogur de limón y mezcla con cuidado. Vacía y limpia el envase, porque será tu medida: en la proporción tradicional del bizcocho de yogur, el aceite de girasol ocupa 1 vaso, el azúcar el doble y la harina el triple, más 1 sobre de levadura en polvo.

Tamiza la harina con la levadura sobre la mezcla, en 2 o 3 veces, y mézclala con la lengua de silicona, levantando la masa desde el fondo y girando el bol. Ve añadiendo el aceite de girasol a intervalos, en hilo, hasta conseguir una masa lisa, sin grumos y homogénea. No batas con energía en este punto: se pierde el aire y el bizcocho sale más denso.

Paso 2 de 2

Añade las manzanas y hornea el bizcocho a 180 °C

Añade las manzanas y hornea el bizcocho a 180 °C

Mientras preparas la fruta, que el horno vaya cogiendo sus 180 °C; la masa no debe esperar a que llegue. Pela las 2 o 3 manzanas golden, quítales el corazón y cualquier parte dañada y córtalas en láminas finas, como una moneda gruesa. Mezcla la mitad con la masa, con suavidad, para que queden bien repartidas.

Engrasa un molde rectangular amplio o una bandeja de horno tipo coca y vierte la masa, extendiéndola de manera uniforme. Cubre la superficie con el resto de las láminas, ligeramente superpuestas, y espolvorea un poco de azúcar por encima para que se caramelicen.

Hornea unos 25 minutos, sin abrir la puerta durante los primeros 20 para que no baje. Está listo cuando la superficie está dorada y, al pinchar el centro con un palillo, este sale limpio. Déjalo enfriar 10 minutos en el molde, desmóldalo con cuidado y acaba de enfriarlo sobre una rejilla antes de cortarlo en porciones.

Consejos finales

Templado o frío, va bien en el desayuno con un café con leche o como merienda con un vaso de leche o un yogur natural. Si lo quieres servir como postre, acompáñalo con helado de vainilla o una cucharada de nata montada, que contrastan con la manzana caramelizada de la superficie.

El bizcocho de yogur con manzanas aguanta 2 o 3 días fuera de la nevera, tapado con film o dentro de un recipiente hermético. La fruta aporta humedad, así que en verano o en casas muy cálidas es mejor guardarlo en la nevera, donde aguanta hasta 4 días; sácalo un rato antes de comerlo para que recupere la textura. También puedes congelarlo en porciones bien envueltas hasta 2 meses y descongelarlo a temperatura ambiente.

Si se te hunde por el centro, lo más probable es que hayas abierto el horno antes de tiempo o que le faltara cocción: la próxima vez, espera a que el palillo salga seco. Y si las manzanas de dentro se van al fondo, córtalas más finas y pásalas por 1 cucharada de harina antes de mezclarlas. Ese truco de la harina evita uno de los fallos más comunes de los bizcochos con fruta. Si lo haces en un molde alto de cake, en lugar de la bandeja tipo coca, necesitará entre 35 y 45 minutos de horno.

Para darle otra textura, añade un puñado de nueces picadas a la masa, como en el bizcocho de yogur con manzana y nueces, o una cucharadita de canela, que combina muy bien con la manzana. Y si te apetece un dulce donde la fruta tenga todavía más protagonismo, prueba la tarta de manzana.

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