El puchero andaluz junta en la misma olla garbanzos, gallina, carne de cerdo y verduras, y se sirve en varios tiempos: primero el caldo, después los garbanzos con la verdura y, al final, la carne. La receta es para 6 personas, en raciones abundantes, y con olla exprés lo tienes listo en 1 hora y 45 minutos aproximadamente, contando la preparación, más el remojo de los garbanzos la noche anterior.

Cada zona de Andalucía lo hace a su manera. En Sevilla, la carne y el tocino que salen de la olla se desmigan juntos para hacer la pringá, que se come con pan; puedes verla en el puchero con pringá. En buena parte de la región el caldo se sirve con unas hojas de hierbabuena, y en otras casas el puchero lleva también morcilla, apio o judías verdes según lo que dé la temporada.

La costilla de cerdo añeja, que es costilla salada y curada, es la que da al caldo su sabor más profundo, así que no hace falta sal hasta probarlo al final. Los garbanzos, mejor gruesos y de cosecha reciente, porque se ablandan antes y aguantan enteros la presión; si los compras a granel, fíjate en que tengan un color uniforme y ninguno partido.

La víspera solo pide dejarlos en remojo, y el día del guiso la olla hace casi todo; con una lista de ingredientes larga, el método sigue siendo fácil y ordenado, con 2 tandas de unos 25 minutos de presión.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

55 g

Grasas

8 g

Fibra

30 g

Proteínas

15 g

¿Cuántos comensales?
6
Gallina
Gallina
al gusto
Hierbabuena
Hierbabuena
al gusto
Nabo
Nabo
1 unidad
Puerro
Puerro
1 unidad
Zanahoria
Zanahoria
2 unidades
Garbanzo
Garbanzo
al gusto remojado
Hueso de canilla
Hueso de canilla
2 unidades
Tocino
Tocino
2 trozos fresco
Patata
Patata
2 unidades
Costilla de cerdo
Costilla de cerdo
1 trozo añejo
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Paso 1 de 4

Remoja los garbanzos y carga la olla

La noche anterior, pon los garbanzos en un bol con agua abundante, que los cubra de sobra porque casi doblan su tamaño, y añade un poco de sal para que se hidraten bien. Déjalos en remojo entre 10 y 12 horas y, al día siguiente, escúrrelos y enjuágalos.

En la olla exprés, pon la gallina sin piel en trozos, los 2 huesos de canilla, los 2 trozos de tocino fresco y el trozo de costilla de cerdo añeja. Si añades morcillo de ternera o papada, como se hace en muchas casas, este es su momento. Incorpora también las 2 zanahorias peladas, el nabo pelado y el puerro limpio, entero para poder sacarlo luego. Cubre con agua fría hasta que todo quede bien sumergido, sin pasar de los 2 tercios de la capacidad de la olla. Quitar la piel a la gallina evita que el caldo salga demasiado graso.

Paso 2 de 4

Desespuma y cuece a presión

Pon la olla sin tapar a fuego fuerte. Cuando empiece a hervir verás subir una espuma grisácea: retírala con una espumadera varias veces durante 3 o 4 minutos, hasta dejar limpia la superficie. Ese gesto es el que da un caldo claro en lugar de turbio, y no se puede hacer después con la olla cerrada.

Cierra la olla y, cuando el pitorrillo empiece a moverse o suba la válvula, baja a fuego medio y cuenta unos 25 minutos. En ese tiempo la gallina, los huesos y la costilla sueltan el colágeno y el sabor que necesita el caldo. Aprovecha la espera para preparar lo siguiente: pela las 2 patatas y trocéalas grandes, chascándolas con el cuchillo en lugar de cortarlas del todo para que suelten algo de almidón y espesen un poco el caldo. Ten a mano los garbanzos escurridos.

Paso 3 de 4

Añade las patatas y los garbanzos

Pasados los 25 minutos, aparta la olla del calor y espera a que salga todo el vapor y baje la válvula antes de abrir la olla. Retira el puerro, que a estas alturas se deshace en hebras y dejaría hilos en el puchero, y saca los trozos de tocino, y de papada si la usas, para reservarlos: volverán a la mesa con la carne.

Incorpora las patatas en trozos grandes y los garbanzos remojados y escurridos. Se echan con el caldo caliente, nunca en agua fría, porque así no se arrugan ni quedan duros. Si tienes una malla o red para legumbres, mételos dentro: así los sacas enteros al final, sin tener que buscarlos entre los huesos. Comprueba que el caldo los cubre bien y, si hace falta, completa con agua caliente, nunca fría, para que cada ingrediente se cocine de forma pareja.

Paso 4 de 4

Termina el puchero andaluz y sírvelo en vuelcos

Cierra de nuevo la olla y, cuando vuelva a subir la presión, cuenta entre 20 y 25 minutos. El tiempo depende de los ingredientes, sobre todo de la costilla añeja y del garbanzo: si al abrir siguen algo duros, dales 5 minutos más. Espera siempre a que deje de salir vapor antes de abrir con cuidado.

Sala el caldo solo ahora, después de probarlo, porque la costilla añeja y el tocino ya aportan bastante. Cuela parte del caldo a un cazo para servirlo como primer plato: puedes cocer en él un puñado de arroz o de fideos finos, o verterlo sobre unas rebanadas de pan duro, y añadir una hoja de hierbabuena fresca a cada plato. Después sirve los garbanzos con la patata y la verdura y, en una fuente aparte, la gallina deshuesada, la costilla y el tocino, y que cada comensal elija.

Consejos finales

Al día siguiente el puchero andaluz está igual de bueno o mejor, y guardarlo bien tiene su método. Separa el caldo de los sólidos, repártelo en recipientes pequeños para que se enfríe rápido y mételo en la nevera antes de 2 horas; así aguanta 3 o 4 días bien cerrado. Para desgrasarlo, el truco es hacerlo en frío: la grasa sube, se solidifica arriba y se retira entera con una cuchara. Caldo y carne aguantan 3 meses en el congelador; las patatas, en cambio, quedan harinosas, así que es mejor tomarlas en los primeros días.

La carne sobrante es el origen de varias recetas de aprovechamiento. Desmigada con el tocino y un poco de grasa del caldo, da una pringá para tomar en pan caliente; picada fina, es el relleno de unas croquetas caseras de puchero. Y los garbanzos con carne, salteados con aceite, ajo y pimentón, se convierten en ropa vieja.

El caldo colado funciona solo como cena ligera, en una sopa de puchero con fideos o arroz y su hoja de hierbabuena, y también como base para un arroz caldoso.

Si no tienes olla exprés, el puchero se hace en una olla tradicional a fuego lento, como se ha hecho siempre: cuenta entre 2 y 3 horas en total, añadiendo los garbanzos con el agua ya hirviendo y las patatas en la última media hora. Vigila que el caldo no baje de nivel y repón siempre con agua caliente.

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