Un plato de cuchara entre semana no tiene por qué pasar horas al fuego: con alubias blancas ya cocidas de bote, este potaje de alubias blancas con chorizo y verdura se termina en unos 25 minutos. Alcanza para 4 personas en raciones generosas, de plato único, con un caldo espeso y bien ligado.

Como la legumbre no se cuece desde cero, la elección del bote importa. Busca alubia blanca de grano entero, sin pieles sueltas en el líquido, y enjuágala bajo el grifo antes de usarla para quitarle el sabor del líquido de conserva. En el chorizo puedes elegir: el curado tipo sarta da un caldo más rojo y con más pimentón; el fresco queda más tierno, pero necesita sus 10 minutos completos de cocción para quedar bien hecho por dentro. La verdura es libre: zanahoria, puerro y judía verde funcionan muy bien, y la zanahoria no debería faltar, porque endulza el caldo y equilibra la sal del embutido.

La base del guiso es 1 litro de Caldo Casero de Pollo, que sustituye las horas de puchero de un potaje tradicional. El espesor se consigue con un gesto muy sencillo, aplastar unas cuantas alubias en el último momento, sin harina ni maicena. Corta la verdura pequeña y del mismo tamaño y lo demás es fácil, porque así queda tierna en los 10 minutos de hervor. Con alubia seca y cocción larga, las alubias blancas guisadas son el siguiente paso.

Información nutricional(por ración)

Energía

420 kcal

Hidratos

46 g

Grasas

16 g

Fibra

11 g

Proteínas

21 g

¿Cuántos comensales?
4
Chorizo
Chorizo
150 gramos
Alubia blanca
Alubia blanca
1 bote 400 gr.
Avecrem Pollo
1 pastilla
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Paso 1 de 2

Dora el chorizo y hierve con la verdura

Dora el chorizo y hierve con la verdura

Lava bien unos 400 g de verdura variada, como zanahoria, puerro o judías verdes, y córtala en trozos pequeños y regulares; así se cuece por igual en poco tiempo. Quita la piel a los 150 g de chorizo y córtalo en medias lunas finas.

Echa el chorizo en una olla ancha, sin aceite y a fuego medio, y dóralo 2 o 3 minutos, dándole vueltas, hasta que suelte su grasa roja. Añade la verdura y rehógala 4 o 5 minutos en esa grasa, hasta que empiece a ablandarse sin tomar color oscuro. Vierte el litro de Caldo Casero de Pollo 100% Natural, incorpora la pastilla de Avecrem Caldo de Pollo deshecha entre los dedos y mezcla hasta que no queden trocitos. Cuando arranque el hervor, baja a fuego medio para mantener un hervor suave durante 10 minutos, con la cazuela destapada.

Paso 2 de 2

Añade las alubias y espesa el caldo

Añade las alubias y espesa el caldo

Mientras hierve la verdura, vuelca el bote de 400 g de alubias blancas en un colador y enjuágalas con agua fría, moviéndolas con cuidado con la mano, hasta que el agua salga limpia y sin espuma. Déjalas escurrir bien.

Pasados los 10 minutos, comprueba que la zanahoria se deja pinchar con facilidad y añade las alubias a la cazuela, removiendo con movimientos envolventes para no romper la piel. Con un tenedor, aplasta contra un lateral de la olla unas 2 o 3 cucharadas de alubias: su almidón se reparte por el líquido y lo engorda sin añadir harina. Cuece 3 minutos más a fuego suave, prueba y ajusta de sal si hace falta, aunque entre el chorizo y la pastilla rara vez se necesita. Fuera del fuego, espera unos 5 minutos con la cazuela quieta: en ese rato el caldo acaba de trabarse.

Consejos finales

Sin carne también funciona: sustituye el chorizo por 1 cucharadita de pimentón ahumado de la Vera añadido con la verdura, que aporta color y aroma, rehoga en 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y cambia el caldo y la pastilla de pollo por un caldo de verduras, o dejará de ser vegetariano. Puedes sumar además un puñado de espinacas o acelgas troceadas en los últimos 3 minutos, o un trozo de calabaza en dados que se deshace y espesa todavía más el caldo.

Reposado de víspera sabe todavía mejor. En la nevera, bien tapado, se conserva 3 días, y también admite congelador hasta 3 meses repartido en raciones; la alubia queda algo más blanda al descongelar, pero el caldo no se estropea. Al calentarlo de nuevo, hazlo despacio y aclara con algo de agua, porque en frío el almidón lo deja casi compacto.

Enjuaga bien las alubias para que el caldo no sepa a conserva y chafa solo unas pocas, porque con demasiadas el potaje se convierte en puré: con esos 2 gestos, más trucos de mano que de receta, el caldo queda ligado y no pastoso. Sírvelo en cuencos hondos de barro o cerámica, que mantienen el calor, con rebanadas de pan de hogaza de corteza crujiente para mojar.

Con las sobras sale una crema: tritura el potaje sin el chorizo, aligera con caldo y reparte las rodajas por encima.

Dentro de las legumbres, las alubias con almejas son la versión marinera y la olla podrida la de fiesta. Para la Cuaresma, el potaje de garbanzos con bacalao, y para salir del paso, unas alubias sencillas.

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