Sin harina ni levadura, la tarta de almendras sube solo gracias al aire que atrapan 4 huevos batidos con 250 g de azúcar, a los que luego se suman 250 g de almendra molida. Lleva unos 40 minutos, casi todos de horno, y se reparte en 6 personas; suma al menos media hora de enfriado antes de desmoldar para que la miga no se rompa. Es pariente directa de la tarta de Santiago, el dulce gallego de almendra, azúcar y huevo que cuenta con Indicación Geográfica Protegida y que suele presentarse con la cruz de Santiago dibujada en azúcar glas. Esta versión casera mantiene la misma idea y añade una cobertura de almendra fileteada que se tuesta en el horno y hace de contrapunto crujiente a la miga húmeda. La de Santiago suele llevar ralladura de limón: si quieres acercarte a ella, añade la de medio limón al batido.

Al no llevar harina, el batido hace todo el trabajo: monta los huevos con el azúcar unos 5 minutos con varillas eléctricas, hasta que la mezcla blanquee y doble su volumen, y añade la almendra con movimientos envolventes para no perder ese aire. Tener todo pesado antes de empezar hace de esta una receta fácil incluso para quien se estrena en repostería: no hay masas que reposar ni pasos intermedios. Elige almendra molida cruda si quieres una miga clara; la tostada da más sabor y un color más oscuro, y la marcona, más grasa, deja una textura especialmente jugosa.

Información nutricional(por ración)

Energía

430 kcal

Hidratos

36 g

Grasas

27 g

Fibra

4 g

Proteínas

11 g

¿Cuántos comensales?
6
Almendra
Almendra
250 gramos molida
Azúcar blanco
Azúcar blanco
250 gramos
Huevo
Huevo
4 unidades
Almendra
Almendra
100 gramos
Imágenes generadas con IA
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Paso 1 de 1

Bate, mezcla con la almendra y hornea

Deja el horno calentando a 180 °C, resistencia arriba y abajo, y forra un molde de unos 22 cm con papel de hornear, o úntalo con mantequilla. En un cuenco grande, monta los 4 huevos con los 250 g de azúcar durante unos 5 minutos con varillas eléctricas, hasta que la mezcla blanquee, gane volumen y caiga formando una cinta que tarda unos segundos en desaparecer. Ese aire es lo único que hace subir la tarta, porque no lleva levadura.

Añade los 250 g de almendra molida en 3 tandas, mezclando con una espátula de abajo arriba, sin batir. Vierte la masa en el molde, alisa la superficie y cubre la superficie con los 100 g de almendra fileteada. Hornea a media altura entre 30 y 35 minutos, hasta que esté dorada y un palillo clavado en el centro salga limpio y seco. Si la almendra se tuesta demasiado pronto, cúbrela con papel de aluminio. Deja enfriar del todo en el molde, al menos 30 minutos, antes de desmoldar.

Consejos finales

Guarda la tarta tapada a temperatura ambiente, en un sitio fresco, hasta 3 días; en la nevera aguanta 4 o 5, aunque conviene sacarla un rato antes de comerla para que la miga recupere aroma. También puedes congelarla en porciones bien envueltas hasta 2 meses y dejarla descongelar despacio en la nevera durante la noche. Pocos trucos le sientan tan bien como la paciencia: déjala reposar unas horas antes de cortarla, porque la miga se asienta y las porciones quedan limpias.

Al presentarla, espolvorea azúcar glas por encima; si colocas antes una plantilla con la cruz de Santiago, tendrás el dibujo clásico. Acompáñala con compota de manzana templada, frutos rojos frescos o helado de vainilla. Y si en la misma mesa quieres un postre de fruta, la tarta de manzana hace buen contraste.

Para una miga con más volumen, separa las claras, móntalas a punto de nieve, bate aparte las yemas con el azúcar, añade la almendra y termina incorporando las claras con movimientos envolventes. La miga queda más esponjosa y menos densa. También admite ralladura de limón o una pizca de canela en el batido. Como no lleva harina, encaja en una dieta sin gluten siempre que la almendra molida y el resto de ingredientes estén certificados sin gluten. Si la superficie se dora pero el centro sigue tembloroso, baja el horno a 170 °C, cubre la tarta y alarga 5 minutos más. Otra tarta de frutos secos que sale bien en casa es la tarta de pistacho; en otro registro, prueba una cremosa tarta de queso con yogur.

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