Una lámina de patata tierna, una capa de carne guisada y triturada, otra lámina encima y un rebozado fino de harina y clara: así se montan las patatas de Olot, uno de los platos con los que se identifica esta ciudad de La Garrotxa, en Girona. Calcula unas 2 horas de principio a fin para 4 personas, aunque casi la mitad es guiso lento que no necesita vigilancia.

Para las láminas, busca patatas grandes y alargadas, de carne firme, que permitan sacar rodajas largas y enteras (como orientación, 4 piezas de buen tamaño dan unas 16 a 20 láminas útiles); las patatas nuevas de primavera llevan más agua y tienden a partirse cuando se cuecen en aceite. Para el relleno se combinan cerdo magro, ternera y pechuga de pollo, que equilibran grasa y jugosidad, y un chorro de vino rancio, muy de la cocina catalana, que aporta un fondo ligeramente oxidado que lo separa de un guiso de carne cualquiera. Si no lo encuentras, un oloroso seco cumple una función parecida. Antes de empezar, conviene tener a mano 3 medidas: rodajas de medio centímetro, aceite a unos 140 °C para que la patata se ablande sin tomar color, y entre 40 y 50 minutos de cocción suave para el relleno, que tiene que quedar seco pero meloso. El remate tradicional de esta versión casera es un horneado corto a 200 °C con caldo de carne, que une las capas y mantiene jugoso el interior mientras el rebozado termina de cuajar.

Información nutricional(por ración)

Energía

425 kcal

Hidratos

32 g

Grasas

25 g

Fibra

3.5 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
4
Manteca de cerdo
Manteca de cerdo
100 gramos
Manteca de cerdo
Manteca de cerdo
300 gramos
Carne magra de cerdo
Carne magra de cerdo
200 gramos
Carne magra de ternera
Carne magra de ternera
100 gramos
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
1 unidad
Sal
Sal
al gusto
Pimienta negra
Pimienta negra
al gusto
Vino rancio
Vino rancio
150 mililitros
Romero
Romero
al gusto
Tomillo
Tomillo
al gusto
Laurel
Laurel
1 hoja
Leche
Leche
100 mililitros
Caldo Casero de Pollo 100% Natural
Miga de pan
Miga de pan
100 gramos
Canela
Canela
al gusto molida
Orégano
Orégano
al gusto
Nuez moscada
Nuez moscada
al gusto
Patata
Patata
5 kilos
Harina
Harina
100 gramos
Clara de huevo
Clara de huevo
3 unidades
Caldo Casero de Carne 100% Natural
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Receta

Patatas de Olot

Paso 1 de 4

Dora las 3 carnes con el sofrito

Dora las 3 carnes con el sofrito

Corta la carne magra de cerdo (200 g), la ternera magra (100 g) y la pechuga de pollo en trozos regulares y no muy grandes, para que se doren al mismo ritmo. Calienta a fuego medio-fuerte, en una cazuela ancha, los 100 g de manteca de cerdo y unos 50 ml de aceite de oliva. Cuando la manteca se haya fundido, incorpora las carnes y déjalas rehogar sin removerlas a cada momento, hasta que estén bien doradas por todas las caras: ese tostado es el que da profundidad al relleno.

Salpimienta y moja con los 150 ml de vino rancio. Deja que borbotee 2 o 3 minutos: el alcohol se evapora y el vino queda en la mitad de su volumen. Añade entonces el tomillo, el romero, la hoja de laurel y el Sofrito Casero de Tomate y Cebolla de Gallina Blanca, y remueve 2 minutos a fuego suave para que la carne quede envuelta en el sofrito.

Paso 2 de 4

Guisa el relleno y tritúralo meloso

Guisa el relleno y tritúralo meloso

Moja la carne con los 100 ml de leche y los 150 ml de Caldo Casero de Pollo 100% Natural de Gallina Blanca. Añade los 100 g de miga de pan cortada en trozos pequeños y condimenta con una pizca de canela, orégano y nuez moscada. Con la cazuela tapada, cuece a fuego lento entre 40 y 50 minutos (también puedes hacerlo en el horno, con la cazuela tapada). Echa un vistazo de vez en cuando: si el guiso se queda seco antes de tiempo, añade un poco más de leche o de caldo.

Saca el laurel y las ramas de hierbas y tritura el conjunto, a ser posible con una máquina de picar carne, que deja una textura más fina que la batidora. El punto correcto es seco pero meloso: al apretarlo con una cuchara no debe soltar líquido. Pruébalo, rectifica de sal y extiéndelo en una fuente con film en contacto. Enfríalo en la nevera hasta que esté firme, porque frío se reparte mucho mejor.

Paso 3 de 4

Corta y cuece las láminas de patata

Mientras se cuece el relleno, pela las patatas y córtalas a lo largo en rodajas de medio centímetro de grosor, con mandolina o con un cuchillo bien afilado. Intenta que salgan de tamaño parecido, porque luego tendrás que emparejarlas. Lávalas con agua para retirar el almidón de la superficie y sécalas a conciencia con un paño: el agua que quede hará saltar el aceite.

Pon al fuego un recipiente amplio con abundante aceite de oliva, a fuego medio, hasta que alcance unos 140 °C. Cuece las patatas por tandas, sin amontonarlas, hasta que empiecen a estar blandas pero conserven un punto crudo en el centro: la punta de un cuchillo debe entrar con algo de resistencia. A esa temperatura la patata se ablanda sin dorarse, que es justo lo que interesa, porque más adelante se fríe y se hornea. Escúrrelas sobre papel absorbente y deja que se templen antes de montar.

Paso 4 de 4

Monta, reboza, fríe y hornea con caldo

Monta, reboza, fríe y hornea con caldo

Pon el horno a calentar (200 °C). Dispón una lámina de patata, extiende encima una capa de relleno frío, dejando libre un margen pequeño en el borde, y tápala con otra lámina de tamaño similar. Presiona con suavidad para que se adhieran y repite hasta terminar.

Pasa cada pieza por los 100 g de harina, sacude el exceso y báñala en las 3 claras de huevo ligeramente batidas. Fríelas a fuego medio con poco aceite y dales la vuelta cuando, en 1 o 2 minutos, la base esté dorada; repite hasta sellar la unión. Escúrrelas de nuevo.

Colócalas en una bandeja de horno sobre papel antiadherente y mójalas con el Caldo Casero de Carne 100% Natural de Gallina Blanca, vertiéndolo por los lados, solo hasta cubrir el fondo. Hornéalas de 15 a 20 minutos, hasta que el caldo se haya reducido y las patatas estén tiernas al pincharlas. Sírvelas calientes.

Consejos finales

Guisa y tritura el relleno la víspera: bien tapado y en frío dura 2 días y, al día siguiente, está más firme y se extiende mejor entre las láminas. También admite congelación hasta 3 meses; déjalo descongelar en frío desde la noche antes. Ya horneadas, guárdalas en un táper bien tapado hasta 2 días; para recalentarlas, mejor horno que microondas: 180 °C, unos 10 minutos y un chorrito de caldo en la bandeja.

Si al montar las láminas se rompen, estaban demasiado cocidas o eran demasiado finas: sácalas antes del aceite, cuando aún ofrezcan resistencia. Para que no se abran en la sartén, monta siempre con el relleno recién salido de la nevera y sacude bien la harina antes de la clara, porque el exceso forma una pasta que se despega al freír. Con el relleno frío y la harina justa como trucos de montaje, las piezas llegan enteras al horno.

Lleva su tiempo, pero cada fase por separado es fácil y ninguna exige técnica de restaurante; repartida en 2 días, esta receta casera se hace muy llevadera. Acompáñalas con una ensalada de escarola con granada, un salteado de setas de temporada o unas verduras a la brasa, que aligeran la intensidad del relleno. Y si un día quieres la patata en plato de cuchara, las patatas a la riojana se hacen con mucho menos trabajo.

El pollo guisado con patatas y la costilla guisada con patatas juntan carne y patata en versión de cazuela, y si buscas un asado para una comida de domingo, el redondo de ternera al horno.

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