Preparado la víspera y servido frío en lonchas, este pastel de pescado de merluza y gambas cuajado con huevo y nata es de los entrantes que más facilitan una comida con invitados, como la de Navidad, porque el día de servirlo solo hay que desmoldarlo. Como plato principal de una cena ligera alcanza para 4 personas, y lleva alrededor de 1 hora entre la cocción del pescado y el horno, más unas 4 horas de nevera para que se asiente y se corte limpio.

Pertenece a la familia de los pasteles de pescado que se pusieron de moda en España a partir de los años 70, cuando Juan Mari Arzak popularizó en San Sebastián su pastel de cabracho. Desde entonces en las casas se hace con lo que haya a mano: merluza, rape, cabracho o salmón, con gambas o sin ellas, y casi siempre en un molde alargado para cortarlo como un pan.

Para esta versión sirven igual los filetes de merluza frescos que los congelados, siempre que los descongeles en la nevera y los escurras bien, porque el agua que suelten acabaría en el molde. Cocer el pescado en un caldo con una pastilla de Avecrem Dúo Paella de Pescado le da sabor desde dentro, y el resto de la receta es fácil de seguir aunque no hayas hecho nunca un baño maría. Lo más delicado es el horno: 180 °C y 40 a 45 minutos con el molde dentro de agua caliente, para que el huevo cuaje despacio y quede tierno, sin burbujas ni zonas secas.

Información nutricional(por ración)

Energía

245 kcal

Hidratos

6 g

Grasas

16 g

Fibra

1 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
4
Merluza
Merluza
500 gramos cortado en filetes
Gamba
Gamba
100 gramos pelada
Tomate Frito Casero
4 cucharadas
Nata líquida para cocinar
Nata líquida para cocinar
200 mililitros
Huevo
Huevo
3 unidades
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Receta

Pastel de pescado

Paso 1 de 5

Cuece la merluza y las gambas

Cuece la merluza y las gambas

Pon al fuego un cazo con 1 litro de agua, más o menos, y deshaz en el agua la pastilla de Avecrem Dúo Paella de Pescado. Cuando rompa a hervir, baja el fuego para que cueza suave e introduce los 500 g de filetes de merluza y los 100 g de gambas peladas. Déjalos unos 4 o 5 minutos: la merluza tiene que verse blanca y opaca y separarse en lascas, y las gambas, rosadas y curvadas. Más tiempo no aporta nada: el pescado se volverá a cocinar en el horno y, si se pasa ahora, el pastel queda seco.

Sácalos con una espumadera y déjalos escurrir en un colador al menos 10 minutos. Mientras se templan, repasa la merluza con los dedos y retira todas las espinas y restos de piel. Desmenúzala en trozos pequeños y corta las gambas en 2 o 3 pedazos. Guarda el caldo de cocción: te servirá para una sopa o un arroz.

Paso 2 de 5

Bate los huevos con la nata

Bate los huevos con la nata

Casca los 3 huevos en un bol amplio y bátelos con unas varillas junto con una pizca de sal, poca, porque el pescado ya ha cogido sabor en el caldo con la pastilla. Añade los 200 ml de nata líquida para cocinar y mezcla con movimientos amplios, sin batir con fuerza: si metes mucho aire, se forman burbujas que luego quedan como agujeros en el corte del pastel.

Incorpora las 4 cucharadas de Tomate Frito Casero de Gallina Blanca y remueve hasta que la crema tenga un color anaranjado uniforme, sin vetas rojas. El tomate aporta color y un punto dulce que suaviza el marisco, y además le da al pastel ese tono rosado tan reconocible en el corte. Si quieres un sabor más marcado, añade una pizca de pimienta blanca, que no se ve en la masa. Reserva la mezcla mientras preparas el molde para que el horno ya esté caliente cuando la necesites.

Paso 3 de 5

Mezcla el pescado con la crema

Mezcla el pescado con la crema

Pon el horno en marcha a 180 °C, arriba y abajo, y calienta agua para el baño maría. Añade la merluza desmenuzada y las gambas troceadas a la crema de huevo, nata y tomate, y mézclalo todo con una espátula, con movimientos envolventes, hasta que el pescado quede repartido de forma uniforme y no se acumule en el fondo del bol.

Aquí decides la textura. Si prefieres un pastel fino, tipo mousse, tritura la mezcla unos segundos con la batidora; si quieres encontrar trocitos de pescado y gamba al cortarlo, déjala tal cual, que es como se hace más a menudo en casa. Prueba la sazón sin comer huevo crudo: cuaja una cucharada de la mezcla unos segundos en el microondas, pruébala y, si hace falta, ajusta la sal o la pimienta antes de pasarla al molde.

Paso 4 de 5

Hornea al baño maría

Engrasa un molde alargado tipo plum cake, de unos 25 cm, con un poco de mantequilla o aceite, y forra el fondo con una tira de papel de horno para desmoldarlo sin roturas. Vierte la mezcla y alisa la superficie. Coloca el molde dentro de una fuente más grande y llénala con agua caliente hasta la mitad de la altura del molde: el agua mantiene una temperatura suave alrededor del pastel y evita que los bordes se sequen antes de que cuaje el centro.

Hornea a 180 °C durante unos 40 a 45 minutos. Está listo cuando la superficie se ve firme, el centro apenas tiembla al mover la fuente y un palillo pinchado en el medio sale limpio. No lo dejes mucho más: con el exceso de horno el huevo se endurece, suelta agua y el pastel pierde su textura cremosa. Si ves que el agua de la fuente se evapora, añade más, siempre caliente.

Paso 5 de 5

Enfría, desmolda y sirve

Saca la fuente del horno con cuidado, retira el molde del agua y deja que el pastel se temple a temperatura ambiente durante unos 30 minutos. No intentes desmoldarlo caliente, porque la estructura todavía es frágil y se rompería. Cúbrelo con film en cuanto esté templado y guárdalo en la nevera al menos 4 horas, o hasta el día siguiente, para que se asiente, gane firmeza y los sabores se mezclen.

Para sacarlo, pasa un cuchillo fino por los bordes, coloca una fuente alargada encima y dale la vuelta con decisión; despega el papel del fondo. Córtalo con un cuchillo de hoja lisa, limpiándolo entre corte y corte, en lonchas de unos 2 cm. Decora la superficie con unas gambas cocidas, unas hojas de perejil o unos hilos de mayonesa, y sírvelo frío o apenas templado.

Consejos finales

La merluza se puede cambiar por rape, cabracho o salmón sin tocar el resto de cantidades, y las gambas por langostinos o por palitos de surimi troceados. Para una ocasión especial, el pastel de langostinos sigue la misma idea con más marisco, y cuando no hay tiempo para el baño maría, el pastel de pescado rápido resuelve la cena en menos tiempo.

Escurrir muy bien el pescado y llenar la fuente con agua ya caliente son los trucos que evitan las 2 quejas más comunes: un pastel que suelta líquido en la fuente y otro con los bordes secos y el centro crudo. El papel de horno en el fondo del molde hace el resto a la hora de desmoldar, y un molde de silicona es la alternativa si no quieres forrarlo, aunque en él suele necesitar unos 5 minutos más de horno.

Sírvelo con mayonesa, con una salsa rosa o simplemente con unas tostadas de pan, acompañado de una ensalada de brotes tiernos o unos espárragos blancos. Si haces la mayonesa en casa, tómala el mismo día y mantenla en frío, o prepárala con huevo pasteurizado. Bien tapado, el pastel aguanta en la nevera 2 o 3 días; no conviene congelarlo, porque al descongelarse suelta agua y la textura se vuelve granulosa.

El caldo de cocer el pescado, colado y guardado en frío, es la base perfecta para una sopa de pescado al día siguiente. Y si te sobra merluza sin usar, el pescado blanco al microondas la cocina en pocos minutos.

Valora esta recetas 7 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras