Los macarrones con chorizo son pasta corta con una salsa de tomate, cebolla pochada y chorizo que lo tiñe todo de pimentón, uno de esos platos que gustan igual a pequeños y mayores. La receta es para 2 personas, con 200 g de macarrones, y se resuelve en una media hora porque la pasta se cuece mientras la salsa se hace.

Elige el chorizo según el sabor que busques. Uno curado de sarta, cortado en rodajas finas, suelta su grasa roja enseguida y da un sabor intenso; uno fresco o de guisar, en dados, queda más jugoso y menos salado, pero es carne cruda y necesita 5 o 6 minutos en la sartén, hasta que esté bien hecho por dentro. Si te gusta el picante, combina dulce y picante entre los 3 que lleva la receta. En cuanto a la pasta, el macarrón rayado retiene mejor la salsa que el liso, y si es de trigo duro aguanta al dente sin romperse al mezclarlo en la sartén. El tomate completa el trío: si es espeso y de cocción lenta, no tendrás que reducir la salsa durante mucho rato.

La cebolla necesita sus 10 minutos a fuego lento para volverse dulce; con prisas queda cruda y la salsa repite. Y la pasta se cuece 1 minuto menos de lo que dice el paquete, porque termina de hacerse con la salsa. Con eso, es de las recetas más fáciles de clavar a la primera. Para una versión más suave para los niños, los macarrones con tomate parten de la misma base sin embutido.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

55 g

Grasas

16 g

Fibra

4 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
2
Macarrón
Macarrón
200 gramos
Chorizo
Chorizo
3 unidades
Tomate Frito Casero
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Ajo
Ajo
2 dientes
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 chorro
Laurel
Laurel
al gusto
Avecrem Pollo
1 unidad
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Paso 1 de 4

Pocha la cebolla, el ajo y el laurel

Pela la cebolla y los 2 dientes de ajo y pícalos muy finos, para que se deshagan durante la cocción y den aroma sin notarse en el bocado. En una sartén amplia, calienta un chorro de aceite de oliva virgen extra, unas 2 cucharadas, a fuego medio-bajo.

Añade la cebolla y el ajo junto con la hoja de laurel y pocha unos 10 minutos, dando alguna vuelta, hasta que la cebolla se vuelva translúcida y coja un leve tostado en las puntas. Ten paciencia en este punto: la cebolla bien pochada aporta el dulzor que equilibra la sal y el picante del chorizo. Si ves que el ajo se tuesta antes de tiempo, baja el fuego o añade 1 cucharada de agua, porque el ajo quemado amarga toda la salsa.

Paso 2 de 4

Saltea el chorizo y añade el tomate

Corta los 3 chorizos en rodajas finas o, si lo prefieres, en dados pequeños, y quítales antes la piel si es gruesa. Échalos a la sartén con la cebolla, sube a fuego medio y saltéalos entre 2 y 3 minutos si es curado, el tiempo justo para que suelte su grasa roja y el pimentón tiña el sofrito; si es fresco, alarga hasta 5 o 6 minutos, hasta que no quede nada rosado por dentro. Si el chorizo suelta mucha grasa, retira parte con una cuchara para que la salsa no quede pesada.

Vierte el Tomate Frito Casero, mezcla bien y deja que se haga a fuego suave unos 5 minutos, con alguna vuelta de cuchara, hasta que la salsa espese, brille y los sabores se unan. Como el tomate ya viene cocinado, no necesita más tiempo. No eches sal sin probar: entre el chorizo y el caldo de la pasta, casi nunca hace falta.

Paso 3 de 4

Cuece la pasta con Avecrem Pollo

Mientras la salsa se mantiene a fuego muy suave, pon a hervir en una olla unos 2 litros de agua. Cuando hierva, echa la pastilla de Avecrem Pollo desmenuzada y remueve hasta que se disuelva: sustituye a la sal del agua y la pasta coge sabor a caldo desde dentro.

Añade los 200 g de macarrones con el agua hirviendo a borbotones y remueve sin parar durante 1 minuto: así los macarrones no se pegan entre sí ni al fondo. Cuécelos 1 minuto menos de lo que indique el paquete, normalmente de 9 a 11 minutos, hasta que estén al dente: tiernos por fuera y con el corazón todavía entero al morderlos. Así no se pasan ni se rompen cuando terminan de hacerse en la sartén con la salsa caliente.

Paso 4 de 4

Mezcla la pasta con la salsa

Antes de escurrir, reserva medio vaso del agua de cocción. Escurre los macarrones sin enjuagarlos, porque el almidón de la superficie hace que la salsa se agarre, y pásalos directamente a la sartén con la salsa de tomate y chorizo.

Mezcla a fuego bajo durante 1 minuto con movimientos envolventes, hasta que cada macarrón quede bien cubierto. Si la salsa se ve espesa o seca, añade el agua reservada a cucharadas hasta que quede cremosa y brillante. Retira la hoja de laurel.

Con el fuego ya apagado, déjalos 1 minuto en la sartén: la pasta termina de absorber la salsa y los sabores se asientan. Sírvelos enseguida, con queso rallado por encima si te gusta.

Consejos finales

Para una versión gratinada, pasa los macarrones ya mezclados a una fuente apta para horno, cúbrelos con queso rallado y gratina a 220 °C de 5 a 8 minutos, hasta que la superficie burbujee y se dore. En ese caso, cuece la pasta 2 minutos menos, porque el horno la sigue ablandando. Si te apetece ir más allá, los macarrones al horno desarrollan esa idea con más capas.

Retirar parte de la grasa del chorizo antes de echar el tomate es un truco que aligera la salsa sin quitarle sabor; otro de sus trucos es no enjuagar nunca la pasta, porque pierde el almidón que hace que la salsa se pegue. Para 4 personas, dobla todas las cantidades y usa una sartén grande o una cazuela baja para mezclar con comodidad.

Bien tapados y en frío aguantan 2 o 3 días. Al recalentarlos, añade 1 o 2 cucharadas de agua y caliéntalos en la sartén a fuego suave, o en el microondas tapados y removiendo a mitad, porque la pasta sigue absorbiendo salsa en frío. Se pueden congelar, pero el macarrón pierde firmeza; si cocinas de más, congela mejor solo la salsa, que aguanta hasta 3 meses. Para llevarlos en táper, guárdalos con un poco más de salsa de la habitual, porque en frío se secan.

Para cambiar de registro, los macarrones con atún y cebolla son igual de rápidos, y los macarrones en salsa alfredo ofrecen una versión cremosa sin tomate.

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