La receta de macarrones con tomate es uno de esos platos que nos transportan directamente a la infancia y a la cocina de casa. En Gallina Blanca queremos ser tu aliado diario para que este clásico te salga siempre perfecto, aportando ese sabor de toda la vida con nuestro Tomate Frito Casero y el toque inconfundible de una pastilla de Avecrem Pollo, que realza el conjunto sin complicaciones.

En la cultura gastronómica española, este plato es un imprescindible en el menú semanal de cualquier familia. Es la solución ideal para cuando buscamos algo que guste a todos, desde los más pequeños hasta los mayores, manteniendo siempre esa esencia de cocina honesta y reconfortante que tanto nos gusta compartir alrededor de la mesa.

Para conseguir unos buenos macarrones con tomate los ingredientes deben ser de calidad, pero no por ello complejos. Si buscas unos macarrones con tomate en receta fácil y que a la vez mantengan el espíritu de los macarrones con tomate original, solo tienes que seguir estos pasos. Hacer macarrones con tomate es un proceso sencillo que, con un par de secretos bien guardados, se convierte en una elaboración digna de celebración.

Información nutricional(por ración)

Energía

465 kcal

Hidratos

68 g

Grasas

14 g

Fibra

5 g

Proteínas

16 g

¿Cuántos comensales?
4
Macarrón
Macarrón
300 gramos
Tomate seco
Tomate seco
80 gramos
Tomate Frito Casero
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de café
Avecrem Pollo
1 pastilla
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Paso 1 de 3

Cocción de la pasta con el toque de sabor

Cocción de la pasta con el toque de sabor

Comenzamos poniendo a calentar abundante agua en una olla amplia. El secreto para que la pasta tenga alma desde el primer momento es añadir una pastilla de Avecrem Caldo de Pollo al agua de cocción en lugar de solo sal. Esto hará que los macarrones absorban todo el sabor del caldo mientras se hidratan, marcando una diferencia notable en el resultado final del plato.

Cuando el agua rompa a hervir, añadimos la pasta y la cocinamos siguiendo el tiempo indicado por el fabricante para dejarla al dente. Es fundamental no pasarse de cocción, ya que luego la terminaremos de integrar con la salsa y queremos que mantenga una textura firme y agradable al morder. Una vez listos, escurrimos los macarrones y reservamos un poco del agua de cocción por si necesitáramos aligerar la salsa más tarde.

Paso 2 de 3

Preparación del sofrito de tomates secos

Preparación del sofrito de tomates secos

Mientras la pasta se cuece, preparamos la base aromática de nuestra receta. En una sartén amplia con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, salteamos ligeramente los tomates secos picados. Este ingrediente aporta una intensidad y una textura con cuerpo que eleva el plato, dándole un matiz más profundo y sofisticado a la salsa tradicional.

Debemos vigilar que el fuego no esté demasiado fuerte para que los tomates no se quemen; el objetivo es que infusionen el aceite con toda su esencia. Este paso es breve pero fundamental para asentar los sabores antes de añadir el resto de ingredientes líquidos.

Paso 3 de 3

Integración con el tomate frito y acabado

Integración con el tomate frito y acabado

Incorporamos el Tomate Frito Gallina Blanca a la sartén junto a los tomates secos. Al ser una elaboración ya cocinada con ese toque casero, solo necesitamos que coja temperatura y se ligue con los jugos del salteado. Removemos con mimo a fuego lento durante un par de minutos para que todos los sabores se amalgamen y la salsa adquiera su punto óptimo.

Para terminar, añadimos los macarrones escurridos a la cazuela y mezclamos con movimientos envolventes hasta que la pasta quede perfectamente napada. Si notas que la salsa está muy espesa, añade un chorrito del agua de cocción que reservamos. Servimos de inmediato para disfrutar de la increíble textura y el sabor de este plato recién preparado.

Consejos finales

Para presentar estos macarrones con tomate de forma casera, te recomendamos servirlos en una fuente grande al centro de la mesa para que cada comensal se sirva su ración. Un poco de queso rallado por encima o unas hojas de albahaca fresca son el remate perfecto para esta receta rápida que soluciona cualquier comida con éxito rotundo. Saber cómo prepararlos paso a paso nos permite controlar cada detalle para que el resultado sea siempre excelente.

Si aplicas estos pequeños trucos, como el uso del caldo en la cocción, notarás que el sabor del plato es mucho más completo. Esta cantidad está pensada para cuatro personas, siendo una opción equilibrada y satisfactoria. Recuerda que la sencillez no está reñida con la calidad si elegimos los aliados adecuados en nuestra despensa.

Si te ha gustado esta elaboración, también puedes disfrutar de otras versiones deliciosas como los espaguetis con tomate, los sabrosos macarrones con atún y cebolla o la aromática pasta con tomate y orégano.

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