Entre finales de primavera y principios de otoño, cuando la judía verde llega al mercado tersa y con buen precio, unas judías verdes con jamón son de los primeros platos más agradecidos de la temporada. Calcula unos 35 minutos para 4 personas, la mitad de ellos con la olla trabajando sola mientras preparas el sofrito.

Para elegirlas, fíjate en que tengan un color verde vivo, sin manchas, y que se partan con un chasquido limpio al doblarlas; si se doblan sin romperse, llevan días en la cámara y quedarán correosas por mucho que las cuezas. En España se encuentran sobre todo 2 tipos: la judía plana, también llamada perona, más carnosa y con algo más de hebra en los laterales, y la redonda o fina, más tierna y rápida de cocer. Cualquiera de las 2 sirve aquí, solo cambia un poco el tiempo de cocción. Esta versión lleva jamón de york en dados, que aporta un sabor suave, y el jamón serrano queda como alternativa si buscas un punto más salado y curado en el plato.

Cuécelas primero y saltéalas después: las judías cortadas en trozos de unos 4 a 5 cm se cuecen entre 12 y 15 minutos en agua abundante con una pastilla de Avecrem Vegetal; luego pasan entre 2 y 5 minutos por la sartén con 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, cebolla, ajo y el jamón. Separarlas así hace fácil acertar con la textura: tiernas por dentro y brillantes por fuera, nunca blandas ni con el punto crudo de la vaina recién cortada.

Información nutricional(por ración)

Energía

185 kcal

Hidratos

9 g

Grasas

10 g

Fibra

6 g

Proteínas

12 g

¿Cuántos comensales?
4
Judía verde
Judía verde
1 kilo
Jamón de york
Jamón de york
200 gramos
Cebolla
Cebolla
1 unidad pequeña
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
5 cucharadas
Ajo
Ajo
3 dientes
Avecrem Vegetal
1 pastilla
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Paso 1 de 4

Limpia y corta las judías

Lava el kilo de judías verdes con agua fría del grifo y escúrrelas. Corta las puntas de ambos extremos y, si al hacerlo ves que arrastran una hebra lateral, tira de ella para retirarla; en las judías planas es más habitual y, si se queda, resulta desagradable al comer. Córtalas en piezas de 4 a 5 cm, todos más o menos iguales, así se cuecen al mismo ritmo.

Pica fina la cebolla pequeña, ya pelada, junto con los 3 dientes de ajo. Cuanto más pequeño sea el corte, más se integran en el sofrito y menos trozos grandes quedan en el plato. Corta los 200 g de jamón de york en dados de 1 cm aproximadamente.

Deja todo preparado en cuencos separados antes de encender el fuego: una vez que las judías estén cocidas, el salteado final va muy rápido y no conviene que se enfríen mientras picas.

Paso 2 de 4

Cuece las judías con Avecrem Vegetal

Llena una olla grande de agua y ponla al fuego, de forma que las judías queden holgadas y el hervor no se corte del todo al echarlas. Cuando rompa a hervir, añade la pastilla de Avecrem Vegetal y deshazla con una cuchara; ese caldo da sabor a la verdura mientras se cuece, de modo que el agua no necesita sal.

Echa las judías y cuécelas sin tapar desde que vuelva a hervir: entre 12 y 15 minutos las planas y unos 8 a 10 las redondas, que son más finas. Cocerlas destapadas ayuda a que conserven mejor el color verde. Unos minutos antes del final, prueba una: tiene que estar tierna pero ofrecer algo de resistencia al morder, porque todavía pasará por la sartén.

Antes de escurrirlas, reserva un vaso del caldo de cocción. Escúrrelas bien en un colador y sacúdelo un par de veces, ya que el agua que quede entre los trozos aguaría el sofrito.

Paso 3 de 4

Prepara el sofrito con el jamón

Mientras las judías se cuecen, calienta las 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia o en una cazuela baja a fuego medio. Echa primero la cebolla picada y póchala unos 5 o 6 minutos, dándole vueltas de cuando en cuando, hasta que esté transparente y blanda.

Incorpora entonces el ajo picado y cocínalo 1 minuto, solo hasta que huela y empiece a tomar color. Ponerlo después de la cebolla evita que se queme mientras ella se hace: el ajo tostado de más amarga y estropea todo el plato.

Añade los dados de jamón de york y saltéalos 1 o 2 minutos con el sofrito, hasta que se doren ligeramente por los bordes. No los dejes mucho más, porque el jamón cocido se reseca enseguida y pierde jugosidad.

Paso 4 de 4

Saltea las judías con el sofrito

Añade las judías escurridas a la sartén y aviva el fuego hasta medio alto. Saltéalas entre 2 y 5 minutos, removiendo o moviendo la sartén para que todas pasen por el fondo y se impregnen del aceite, el ajo, la cebolla y el jamón. Este salteado corto es el que les da brillo y sabor sin ablandarlas más.

Si ves que el conjunto queda seco o el sofrito se pega, añade 1 o 2 cucharadas del caldo de cocción que reservaste; se evapora en segundos y deja la verdura más jugosa.

Echa la sal al final y con mano corta, porque tanto el jamón de york como el caldo de Avecrem ya aportan su punto salado y es fácil pasarse. Sirve enseguida, mientras las judías conservan el color y la textura firme.

Consejos finales

Ya salteadas, las judías aguantan 3 días en la nevera, bien tapadas. Para recalentarlas, usa una sartén a fuego medio con 2 cucharadas de agua o del caldo de cocción, así recuperan el brillo sin ablandarse; en el microondas, tápalas y caliéntalas en tandas cortas de 1 minuto. Si quieres adelantar trabajo, cuécelas el día antes, enfríalas en agua con hielo para cortar la cocción y conservar el color, y deja solo el salteado para el momento.

Si cambias el york por jamón serrano en tiras, échalo en el último minuto, porque si se fríe mucho se endurece, y reduce la sal. Con huevo duro picado por encima tienes las judías verdes con huevo duro y jamón, y para una versión vegetariana basta con quitar el jamón y añadir unos piñones tostados o unas almendras laminadas en el salteado.

Un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo justo al servir y una pizca de pimentón dulce en el sofrito, añadido fuera del fuego para que no se queme, son trucos que suben el plato sin trabajo extra. Para convertirlas en plato único, acompáñalas con una patata cocida o un huevo poché; como guarnición, van muy bien con pescado a la plancha o pollo asado.

Si te sobra media bolsa de judías, aprovéchala en unas judías verdes con tomate. Y con la misma pareja de verdura y jamón, los guisantes con jamón y las alcachofas con jamón siguen la idea casera de este plato.

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