El estofado de pollo es uno de esos platos que reconfortan el alma en cualquier época del año. En Gallina Blanca sabemos que el tiempo es oro y que a veces es difícil dedicar horas a la cocina, por eso nuestro Caldo Casero de Pollo 100% Natural se convierte en el aliado perfecto para aportar ese sabor de siempre de forma sencilla, permitiéndote disfrutar de una comida nutritiva sin complicaciones.

Este plato tiene una larga tradición en la gastronomía española, donde el guiso a fuego lento ha sido el centro de las reuniones familiares durante generaciones. La receta se basa en el aprovechamiento de los productos de la huerta y la paciencia del chup-chup, logrando una carne tierna que se impregna de todos los aromas del sofrito y el caldo.

Para preparar esta receta de estofado de pollo, solo necesitarás unos pocos ingredientes para el estofado de pollo básicos que seguramente ya tienes en tu despensa. Se trata de una receta fácil de estofado de pollo que respeta el sabor del estofado de pollo original, ideal para quienes buscan aprender a hacer un buen estofado de pollo con un resultado profesional pero muy cercano.

Información nutricional(por ración)

Energía

420 kcal

Hidratos

12 g

Grasas

22 g

Fibra

2.5 g

Proteínas

38 g

¿Cuántos comensales?
4
Caldo Casero de Pollo 100% Natural
Pollo
Pollo
1 kilo troceado
Vino blanco
Vino blanco
250 mililitros
Tomate
Tomate
150 gramos
Cebolla
Cebolla
100 gramos
Ajo
Ajo
2 dientes
Pimienta negra
Pimienta negra
3 gramos
Orégano
Orégano
3 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
40 mililitros
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Paso 1 de 3

Sellado del pollo y preparación de la base

Sellado del pollo y preparación de la base

Comenzamos calentando un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia. Salpimentamos el pollo troceado y lo doramos a fuego medio-fuerte por todos sus lados. Este paso es fundamental para sellar los jugos de la carne y que el resultado final sea mucho más sabroso, evitando que las piezas se resequen durante la cocción.

Una vez que el ave tenga ese tono dorado tan apetecible, la retiramos y reservamos en un plato aparte. En ese mismo aceite, que ahora conserva toda su esencia, añadimos la cebolla y los ajos bien picaditos. Dejamos que se pochen a fuego lento hasta que estén transparentes y tiernos, aprovechando para desglasar el fondo de la olla con una cuchara de madera.

Paso 2 de 3

Elaboración del sofrito y reducción del vino

Elaboración del sofrito y reducción del vino

Cuando la cebolla esté lista, incorporamos el tomate triturado a la cazuela. Cocinamos el conjunto unos minutos hasta que el tomate pierda su humedad natural y adquiera un color rojo más intenso, señal de que su sabor se ha concentrado. Añadimos el orégano para aromatizar la base de nuestro guiso, removiendo bien para que la hierba suelte todo su aroma en el aceite.

A continuación, devolvemos las tajadas de pollo reservadas a la cazuela y vertemos el vino blanco. Subimos un poco el fuego para que el alcohol se evapore, lo que tardará apenas un par de minutos. Este paso es clave para aportar una nota de acidez elegante que equilibrará la intensidad del caldo y el dulzor de la cebolla pochada.

Paso 3 de 3

Cocción lenta con caldo natural

Cocción lenta con caldo natural

Llega el momento de añadir el Caldo Casero de Pollo 100% Natural. Cubrimos las piezas con los 300 ml de caldo y bajamos el fuego para que la cocción sea suave y constante. Tapamos la cazuela y dejamos que el guiso se cocine durante unos veinte o treinta minutos; así permitiremos que la carne se ablande y que la salsa vaya ligando poco a poco gracias al colágeno y a los vegetales.

Sabremos que el plato está listo cuando la salsa haya reducido hasta alcanzar una textura melosa y el pollo esté completamente tierno al pincharlo. En este punto, probamos y rectificamos de sal si fuera necesario, aunque el caldo ya aporta una sazón equilibrada, ideal para realzar el conjunto de esta elaboración tradicional.

Consejos finales

Servir esta receta casera es siempre un acierto, especialmente si se acompaña con un poco de arroz blanco o unas patatas fritas en dados para disfrutar de la deliciosa salsa. Al aprender cómo hacer este estofado de pollo paso a paso, verás que es una opción rápida que soluciona cualquier comida semanal sin renunciar al sabor de siempre.

Si sigues nuestros trucos, como el sellado inicial de la carne y la cocción a fuego lento, conseguirás una textura impecable. Estas cantidades están pensadas para cuatro personas, pero recuerda que este guiso gana mucho si se prepara con antelación, ya que los matices se asientan tras unas horas de reposo.

Si te ha gustado esta forma de cocinar el ave, te recomendamos probar otras variantes igualmente deliciosas como un reconfortante pollo guisado o el clásico pollo guisado con patatas. Para el día a día, las albóndigas de pollo en salsa son una alternativa fantástica que gusta a toda la familia, al igual que los muslos de pollo al horno cuando buscas una preparación más desatendida.

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