En las casas canarias, el conejo en salmorejo es un guiso en el que la carne pasa horas en un adobo de ajo, pimentón, vinagre, vino blanco y hierbas, se dora en aceite y termina de hacerse en ese mismo adobo hasta quedar tierna. Cuenta con 2 horas de marinado en la nevera y alrededor de 1 hora entre el mortero y la cazuela para 1 conejo entero que se reparte entre 4 personas.

En Canarias se llama salmorejo a este adobo, y no tiene nada que ver con el salmorejo cordobés, la crema fría de tomate y pan. Es una de las preparaciones más conocidas de la cocina de las islas, y su compañía tradicional son las papas arrugadas con mojo. Las hierbas cambian de una casa a otra: tomillo, orégano y romero son las más habituales, y el pimiento choricero aporta color y un fondo dulce que equilibra el vinagre.

El adobo lleva 500 ml de vino blanco y 200 ml de vinagre, así que la cocción final se hace en parte destapada para que el líquido reduzca y la salsa pierda aspereza. El otro punto delicado es el dorado, por tandas y con aceite abundante, para que la carne se selle y coja color sin soltar su jugo. Aunque haya que planificar el marinado con tiempo, es un guiso fácil para quien cocina conejo por primera vez si lo pides troceado en la carnicería, en piezas de tamaño parecido que se hagan al mismo ritmo.

Información nutricional(por ración)

Energía

315 kcal

Hidratos

3.2 g

Grasas

18.4 g

Fibra

0.9 g

Proteínas

33.5 g

¿Cuántos comensales?
4
Conejo
Conejo
1 unidad
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
500 mililitros
Ajo
Ajo
1 cabeza
Vino blanco
Vino blanco
500 mililitros
Pimentón de la vera
Pimentón de la vera
al gusto
Vinagre
Vinagre
200 unidades
Guindilla
Guindilla
1 unidad
Orégano
Orégano
al gusto
Tomillo
Tomillo
al gusto
Pimienta negra
Pimienta negra
al gusto
Pimiento choricero
Pimiento choricero
al gusto pulpa
Romero
Romero
al gusto
Avecrem Pollo
1 pastilla
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 4

Machaca el adobo en el mortero

Machaca el adobo en el mortero

Pela la cabeza de ajo entera, diente a diente, y echa los ajos en un mortero grande con la pulpa de pimiento choricero, el pimentón de la Vera y la guindilla troceada. Machaca hasta tener una pasta más o menos homogénea; si el mortero se queda pequeño, puedes usar el vaso de la batidora, aunque a mano el ajo suelta mejor su aceite y la pasta queda menos aguada.

Añade el orégano, el tomillo, el romero y la pimienta negra al gusto, y después vierte los 500 ml de vino blanco y los 200 ml de vinagre poco a poco, removiendo para que la pasta se disuelva sin grumos. No añadas sal todavía: la pastilla de Avecrem que se incorpora al marinar ya aporta la suya, y la salsa se concentra mucho al final. Prueba el adobo: tiene que oler a ajo y pimentón con un punto ácido claro.

Paso 2 de 4

Marina el conejo al menos 2 horas

Marina el conejo al menos 2 horas

Corta el conejo en trozos regulares de tamaño medio y retira el exceso de grasa y las astillas de hueso que puedan quedar del despiece. Colócalos en una fuente honda o en un recipiente hermético y cúbrelos con la mitad del adobo; guarda la otra mitad en un tarro tapado en la nevera, porque será la base de la salsa.

Desmenuza la pastilla de Avecrem Pollo sobre la carne y mueve los trozos con las manos para que todos queden bien impregnados. Tapa el recipiente y mételo en la nevera 2 horas como mínimo, y gira los trozos cuando lleve 1 hora; si lo preparas por la noche para el día siguiente, la carne absorbe todavía más sabor y queda más jugosa. Marina siempre en frío, nunca a temperatura ambiente.

Paso 3 de 4

Dora el conejo por tandas

Dora el conejo por tandas

Saca los trozos del adobo, escúrrelos y sécalos ligeramente con papel absorbente: así no salpican y toman color enseguida. No tires el líquido que quede en la fuente, porque irá a la salsa junto con el adobo reservado.

Calienta el aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia y baja, a fuego medio alto; hace falta bastante, porque parte de ese aceite se usará después en la salsa. Fríe el conejo por tandas, sin amontonar las piezas, porque cada pieza fría baja la temperatura del aceite. Dales la vuelta hasta que tengan un tono dorado uniforme por todos los lados, entre 4 y 5 minutos cada tanda, y resérvalos en una fuente. La carne no tiene que hacerse por dentro en este paso: el dorado aporta sabor y color, y la cocción la termina el adobo.

Paso 4 de 4

Cuece el conejo en su salmorejo

Retira el aceite de la cazuela y deja unas 4 o 5 cucharadas en el fondo, o pasa a una sartén grande o una paellera si quieres que la salsa reduzca más deprisa. Vierte el adobo reservado y el líquido del marinado y llévalo a ebullición fuerte durante 2 minutos, lo suficiente para que se evapore parte del alcohol del vino. Incorpora el conejo, repártelo bien, tapa y cuece a fuego suave unos 25 minutos; remueve cada 5 minutos más o menos para que la salsa no se agarre al fondo.

Destapa y sigue 10 minutos más a fuego suave para que la salsa espese y gane brillo; si se seca antes de que la carne esté tierna, añade un chorrito de agua templada. Está lista cuando un cuchillo entra en la carne sin resistencia. Rectifica la sal y, fuera del fuego, déjalo tapado 5 minutos antes de servir.

Consejos finales

Guardado en un recipiente hermético dentro de la nevera, el conejo en salmorejo aguanta 3 días y gana sabor al día siguiente, cuando el adobo ha penetrado del todo. También se puede congelar con su salsa hasta 3 meses; descongélalo en la nevera y recaliéntalo tapado, a fuego bajo, añadiendo un poco de agua, y así la carne conserva su jugo.

En la mesa, sírvelo bien caliente con la salsa reducida por encima. Las papas arrugadas son la compañía canaria por excelencia, y un mojo de cilantro canario o un mojo rojo picón al lado completan el plato; si no tienes papas, funciona con arroz blanco suelto o con patatas panadera al horno. Una ensalada sencilla de lechuga y cebolla, aliñada solo con aceite y sal, refresca después de una salsa tan intensa y equilibra el plato.

Una salsa ácida y suelta no se arregla con trucos raros, sino con tiempo; deja la cazuela destapada los últimos 10 minutos para que reduzca, y respeta las 2 horas de marinado como mínimo, mejor toda la noche si lo organizas la víspera. Si te pasas de reducción y la salsa se vuelve espesa y salada, alarga con agua caliente cucharada a cucharada hasta que cubra la carne de nuevo.

Con el conejo hay muchas más maneras de guisar: el conejo al ajillo es rápido y seco, el conejo en escabeche se toma frío o templado y el conejo con tomate es el más suave para los niños.

Valora esta recetas 9 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras