Para la merienda o el desayuno del fin de semana, el bizcocho de yogur es la masa casera más agradecida: huevos, azúcar, yogur natural, aceite de oliva, harina y limón, sin mantequilla en la masa ni claras montadas. De principio a fin calcula alrededor de 1 hora, 15 minutos de mezcla y entre 30 y 40 de horno, más el templado, y sacarás 8 porciones generosas de un molde de 24 cm, merienda para 8 personas.

En su versión más popular en España, la medida tradicional es el propio vasito del yogur: 1 medida de aceite, 2 de azúcar y 3 de harina, con 3 huevos y un sobre de levadura. Esta receta no sigue el vasito al pie de la letra: trabaja en gramos, con 125 g de aceite, 250 g de azúcar y 375 g de harina, bastante más harina de la que cabe en 3 vasitos, y por eso la masa sale más densa y alta. Pesar en lugar de medir con el vaso da, además, un resultado más regular de una vez a otra.

A partir de ahí cada casa tiene su variante, con ralladura de naranja, con manzana o con un chorrito de anís, y el bizcocho de yogur de limón lleva el cítrico todavía más lejos.

No necesitas batidora de pie ni técnica de pastelería: es un bizcocho fácil porque todo se mezcla en un solo bol y en orden, primero lo húmedo y después lo seco. Lo que sí marca la miga es batir los huevos con el azúcar un buen rato, de 4 a 5 minutos, para que blanqueen y casi doblen su volumen, y hornear a 180 °C sin el aire del ventilador, que reseca la superficie antes de que el interior suba. El aceite de oliva suave mantiene la miga húmeda varios días; si el tuyo es muy intenso, notarás su sabor en el bizcocho.

Información nutricional(por ración)

Energía

250 kcal

Hidratos

36 g

Grasas

1 g

Fibra

5 g

Proteínas

10 g

¿Cuántos comensales?
8
Yogurt natural
Yogurt natural
1 unidad
Harina
Harina
375 gramos
Levadura
Levadura
1 sobre
Azúcar blanco
Azúcar blanco
250 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
125 gramos
Huevo
Huevo
3 unidades
Limón
Limón
al gusto zumo y ralladura
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 5

Prepara la masa del bizcocho de yogur

Prepara la masa del bizcocho de yogur

Pon a calentar el horno, 180 °C y resistencias superior e inferior sin aire, para que esté a punto cuando termines la masa. En un bol grande, bate los 3 huevos con los 250 g de azúcar de 4 a 5 minutos, a ser posible con batidora de varillas, hasta que la crema quede pálida y casi doble su volumen: ese aire es buena parte de la esponjosidad. Añade el yogur natural y vuelve a batir hasta integrarlo.

Incorpora los 125 g de aceite de oliva virgen extra en hilo, sin dejar de batir, y después el zumo y la ralladura del limón, sin llegar a la parte blanca, que amarga. Tamiza encima los 375 g de harina junto con el sobre de levadura, usando un colador para que no queden grumos, y mezcla con unas varillas o una espátula, con movimientos envolventes, solo hasta que no veas harina seca. Si bates de más en esta fase, el bizcocho sale apelmazado.

Paso 2 de 5

Engrasa el molde y vierte la masa

Engrasa el molde y vierte la masa

Unta el interior de un molde de unos 24 cm de diámetro con un poco de mantequilla, sin olvidar las esquinas ni la unión con la base, que es donde más se pega. Espolvorea una cucharada de harina, gira el molde para que cubra todas las paredes y dale unos golpes boca abajo para retirar el exceso. Si lo prefieres, forra solo la base con papel de horno y engrasa los laterales.

Vierte la masa en el molde con ayuda de una espátula, sin dejar nada en el bol, y alisa la superficie. Golpea el molde 2 o 3 veces con suavidad contra la encimera para que suban las burbujas grandes. Mételo en la altura media del horno ya caliente y hornea unos 30 minutos a 180 °C. Con 375 g de harina la masa es generosa: en un molde alto o más estrecho puede necesitar entre 35 y 40 minutos.

Paso 3 de 5

Hornea sin abrir la puerta

Hornea sin abrir la puerta

Durante los primeros 20 a 25 minutos no abras la puerta del horno. La masa todavía está subiendo y su estructura no ha cuajado, así que una entrada de aire frío la hace bajar de golpe y el centro queda hundido y húmedo. Si ves que la superficie se dora demasiado deprisa, espera a que pase ese tiempo y apoya encima una hoja de papel de aluminio, sin ajustarla al molde.

Como cada horno calienta a su manera, el tiempo es orientativo. Para saber si está listo, pincha el centro con una aguja fina, un palillo largo o la punta de un cuchillo: si sale limpio, o con alguna miga seca pegada, está cocido. Si sale manchado de masa húmeda, dale de 3 a 5 minutos extra antes de repetir la prueba. Otras señales de que está hecho son que los bordes empiecen a separarse del molde y que la superficie recupere la forma al presionarla con un dedo.

Paso 4 de 5

Templa, desmolda y espolvorea azúcar glas

Saca el molde del horno y déjalo sobre una rejilla unos 10 minutos. En ese tiempo el bizcocho se asienta y se despega un poco de las paredes: si lo desmoldas muy caliente puede romperse, y si lo dejas enfriar del todo dentro, el vapor humedece la base. Despega el contorno con la hoja de un cuchillo, coloca la rejilla encima del molde y dale la vuelta con un gesto decidido.

Vuelve a girarlo para que quede con la parte bonita hacia arriba y deja que termine de enfriarse sobre la rejilla, al aire, al menos 30 minutos más: así la miga se estabiliza y se corta sin desmigarse. Si untaste bien el molde, saldrá entero y sin esfuerzo. Cuando esté frío, espolvorea por encima un poco de azúcar glas pasado por un colador pequeño; si lo haces en caliente, el azúcar se funde y desaparece.

Paso 5 de 5

Corta y sirve el bizcocho

Corta el bizcocho con un cuchillo de sierra, con movimientos de vaivén y sin presionar hacia abajo, en 8 porciones. Tal cual acompaña muy bien un café o un vaso de leche en el desayuno o la merienda. Para convertirlo en un postre más completo, sirve cada porción con helado de vainilla, unas fresas o frutos rojos de temporada, o unos gajos de naranja pelada a lo vivo.

Si buscas un acabado más festivo, ábrelo por la mitad cuando esté frío y rellénalo con mermelada o con crema pastelera, o cúbrelo con un glaseado de 100 g de azúcar glas mezclado con 2 cucharadas de zumo de limón. Sirve las porciones a temperatura ambiente, porque recién sacado del frigorífico la miga se nota más compacta y el aroma del limón se apaga. Lo que no se coma ese día, guárdalo bien tapado para que no se seque.

Consejos finales

Envuelto en film o dentro de una caja hermética, se mantiene tierno fuera de la nevera entre 3 y 4 días, lejos de fuentes de calor. En la nevera se seca antes, así que solo merece la pena en pleno verano. También congela muy bien: córtalo en porciones, envuélvelas una a una y se conservan congeladas hasta 3 meses; descongélalas a temperatura ambiente en 1 o 2 horas, o dales 15 segundos de microondas si las quieres templadas.

Cuando el bizcocho se hunde en el centro, la causa suele ser una puerta abierta antes de tiempo o un horneado corto. Si sale bajo y denso, la masa se batió de más después de añadir la harina o la levadura había perdido fuerza. Una corteza muy oscura con el interior crudo indica un horno demasiado fuerte o un molde colocado muy arriba: baja la rejilla un nivel y la temperatura a 170 °C. Casi todos se evitan con trucos que se hacen antes de encender el horno, como pesar los ingredientes en lugar de calcularlos a ojo y mirar la fecha del sobre de levadura. La medida de base es el molde de 24 cm; si prefieres una capa más baja, uno de 26 cm o uno rectangular grande también sirve, pero vigila el tiempo, porque se hace antes.

Sobre esta masa de bizcocho de yogur puedes añadir 150 g de pepitas de chocolate o de nueces picadas, pasadas antes por una cucharada de harina para que no se vayan al fondo, o cambiar el limón por naranja. Si te apetece fruta, prueba a hacer un bizcocho de yogur con manzanas. El bizcocho marmolado juega con una parte de la masa teñida de cacao, y para los días en que no quieres encender el horno, el bizcocho de yogur al microondas se hace sin él.

Valora esta recetas 253 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras