Marcar la carne entera y terminarla dentro de una salsa de verduras trituradas con picada de almendra es lo que hace que este secreto de cerdo en salsa llegue jugoso a la mesa. Para 4 comensales lo tienes listo en unos 50 minutos, con 400 ml de caldo, 150 g de cebolla y 15 almendras como base de la salsa.

El secreto es una pieza fina y muy veteada que queda escondida bajo la grasa de la zona de la paletilla, y de ahí le viene el nombre. En la carnicería lo vas a encontrar de cerdo blanco, más económico y con menos grasa, o ibérico, con mucha más infiltración y un sabor más intenso. Los 2 sirven aquí: el blanco agradece algo menos de tiempo de fuego para no secarse, y el ibérico suelta más grasa, así que conviene retirar parte antes de hacer la salsa. Si tienes ibérico y prefieres comerlo sin salsa, el secreto ibérico al horno lo deja crujiente por fuera.

La salsa se construye en capas dentro de la misma cazuela: primero la picada de almendras, ajo y pan frito, luego el secreto y por último una cebolla pochada 15 minutos hasta quedar confitada, con zanahoria, pimiento verde y vino blanco. Ese orden aprovecha el fondo que deja cada ingrediente y hace la receta fácil de organizar, porque solo ensucias una cazuela y un mortero. Es un guiso casero de los que se mojan con pan, pensado para preparar con calma y repetir.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

30 g

Grasas

4 g

Fibra

25 g

Proteínas

30 g

¿Cuántos comensales?
4
Caldo Casero de Carne 100% Natural
Almendra
Almendra
15 unidades
Ajo
Ajo
2 dientes
Harina
Harina
1 cucharada de café
Vino blanco
Vino blanco
1 vaso
Cebolla
Cebolla
150 gramos
Zanahoria
Zanahoria
80 gramos
Pimiento verde
Pimiento verde
60 gramos
Comino
Comino
al gusto
Pimienta negra
Pimienta negra
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
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Receta

Secreto de cerdo en salsa

Paso 1 de 4

Corta las verduras y sazona el secreto

Corta las verduras y sazona el secreto

Pela los 2 ajos y déjalos enteros, porque vas a dorarlos para la picada. Corta los 150 g de cebolla en juliana, en tiras finas y alargadas, y los 80 g de zanahoria y los 60 g de pimiento verde en bastones de un grosor parecido, de unos 5 mm, y así se cocinan a la par.

Saca el secreto de la nevera unos 15 minutos antes de cocinarlo y seca su superficie con papel absorbente: una carne húmeda se cuece en su agua en lugar de tostarse. Espolvorea comino y pimienta negra por ambos lados y frota un poco con los dedos para que se pegue. Ve con cuidado con el comino, que tiene mucha fuerza y una pizca generosa por cara es suficiente. No hace falta sal de entrada, porque el caldo ya aporta; si la echas en falta, rectifica al final, con la salsa ya reducida.

Paso 2 de 4

Fríe y maja la picada

Fríe y maja la picada

Lleva a fuego medio una cazuela pesada con el aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas. Echa primero los ajos enteros y, cuando empiecen a tomar color, las 15 almendras y una rebanada de pan. Dóralo todo 3 o 4 minutos, dando la vuelta al pan y moviendo las almendras sin parar, hasta que estén de un dorado tostado uniforme.

Vigila sobre todo las almendras y el ajo: se queman en un momento y, si se queman, amargan la salsa entera. Retira los 3 ingredientes con una espumadera y deja el aceite en la cazuela, porque vas a usarlo para marcar la carne. Pásalos al mortero y májalos hasta conseguir una pasta gruesa; si cuesta, añade una cucharada de agua o de caldo para ayudarte. Esta picada es la que espesa y da cuerpo a la salsa al final, con un fondo tostado de almendra que la distingue de una salsa de verduras normal.

Paso 3 de 4

Marca el secreto en la cazuela

Marca el secreto en la cazuela

Sube el fuego y, en el mismo aceite, coloca el secreto entero. Si ves la cazuela seca, añade un hilo más de aceite. No lo muevas durante 1 o 2 minutos, que es lo que necesita para tostarse, antes de darle la vuelta y repite por el otro lado.

Después baja a fuego medio, tapa la cazuela y cocina unos 10 minutos en total, girando la pieza a mitad de tiempo para que se cocine pareja. La tapa mantiene el vapor dentro y evita que el secreto se seque, sobre todo si es de cerdo blanco. Cuando esté dorado por fuera y al presionarlo con el dedo se note firme pero no duro, retíralo a un plato y resérvalo con su jugo. No te preocupes si no está hecho del todo en el centro: aún pasará 5 minutos dentro de la salsa. Si lo prefieres en tiras, córtalo ahora en trozos de 2 dedos de ancho.

Paso 4 de 4

Haz la salsa y junta el secreto de cerdo

Haz la salsa y junta el secreto de cerdo

En la misma cazuela, a fuego suave, pocha la cebolla unos 15 minutos, removiendo solo de tanto en tanto: tiene que quedar muy blanda y confitada. Añade la zanahoria y el pimiento y rehoga 5 minutos. Cuando el pimiento empiece a ablandarse, echa el vaso de vino blanco, sube la llama y deja reducir a la mitad, hasta que el alcohol se haya evaporado.

Espolvorea la harina, 1 cucharada de café, remueve 1 minuto para que pierda el gusto a crudo y vierte los 400 ml de Caldo Casero de Carne 100% Natural Gallina Blanca. Deja cocer 10 minutos, lo que tarda la zanahoria en dejarse atravesar con facilidad.

Aparta unos bastones de zanahoria y pimiento para la guarnición y tritura el resto hasta tener una salsa fina. Devuélvela a la cazuela, añade la picada y el secreto con su jugo y cocina todo junto 5 minutos más, sin subir el fuego, para que la carne tome el sabor de la salsa.

Consejos finales

Guardado en un táper, el secreto de cerdo en salsa aguanta 2 o 3 días refrigerado y gana sabor al día siguiente, cuando la picada ha terminado de integrarse. En el congelador aguanta hasta 3 meses; al descongelarlo, la salsa puede quedar algo más espesa por la harina y el pan, y basta con añadir algo de agua o de caldo al recalentarlo. Hazlo siempre a fuego suave y con la cazuela tapada, sin pasar de un hervor suave, y así la carne no se endurece.

Con una salsa así, lo que pide el plato es algo que la recoja. Unas patatas fritas cortadas en cubos o un puré de patatas son la guarnición más habitual, y un arroz blanco también funciona. Sirve los bastones de verdura que reservaste por encima y deja pan en la mesa. Si te sobra salsa, vale para unos macarrones al día siguiente o para acompañar unos huevos fritos.

Si cocinas para alguien celíaco, cambia la cucharada de harina por la misma cantidad de maicena disuelta en 2 cucharadas de agua fría y usa pan sin gluten en la picada, o sustitúyelo por 5 o 6 almendras más. Si quieres un perfil más intenso, prueba el secreto ibérico en salsa de vino tinto, y si buscas otro guiso de cerdo con tomate, el magro con tomate se prepara también en una sola cazuela.

Seca bien el secreto con papel antes de marcarlo: es el primer truco, porque así se dora en lugar de soltar agua. El segundo consiste en sacar las almendras del aceite en cuanto toman color, porque un segundo de más amarga la picada y no hay forma de corregirlo después.

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