El estofado de carne con patatas y guisantes es un guiso de ternera enharinada, dorada y cocida despacio en vino tinto y caldo, con una salsa espesa y oscura que pide pan para mojar. Lleva 600 g de carne para 4 personas y, sumando el sofrito, la reducción del vino y las cocciones, cuenta con algo menos de 2 horas, casi todas de fuego lento sin tener que estar encima.

La carne que mejor responde es la que tiene colágeno: morcillo, aguja, llana o falda de ternera, cortada en dados de 3 a 4 cm. Al principio está dura, pero con el tiempo ese tejido se convierte en gelatina, la carne se vuelve melosa y la salsa coge cuerpo. Con cortes magros como la tapa o la contra pasa lo contrario: quedan secos por mucho que los guises. Son los mismos cortes del estofado de ternera clásico, y aquí basta con retirar la grasa que sobra por fuera y dejar el resto.

El vino, 500 ml, tiene que reducir a la mitad antes de añadir el Caldo Casero de Pollo, o la salsa quedará ácida y con aroma a alcohol. Las patatas, chascadas en lugar de cortadas, sueltan almidón y espesan sin más harina. Por largo que parezca, cada fase es fácil de seguir: dorar, sofreír, mojar y esperar con el fuego al mínimo, vigilando de vez en cuando que no falte líquido. Es la receta tradicional de domingo que se puede dejar hecha la víspera.

Información nutricional(por ración)

Energía

485 kcal

Hidratos

28 g

Grasas

22 g

Fibra

4.5 g

Proteínas

38 g

¿Cuántos comensales?
4
Carne
Carne
600 gramos
Patata
Patata
2 unidades
Harina
Harina
al gusto
Pimienta
Pimienta
al gusto
Sal
Sal
al gusto
Zanahoria
Zanahoria
1 unidad
Vino tinto
Vino tinto
500 mililitros
Guisante
Guisante
150 gramos
Tomate
Tomate
2 unidades
Cebolla
Cebolla
1 unidad
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Paso 1 de 3

Dora la carne y pocha el sofrito

Dora la carne y pocha el sofrito

Corta los 600 g de carne en dados de 3 a 4 cm, todos parecidos, quita el exceso de grasa exterior y deja el tejido conectivo, que es el que dará melosidad. Salpimienta, pasa los dados por harina y sacude bien el sobrante: la harina suelta se quema en el fondo y amarga la salsa.

Calienta aceite de oliva, lo justo para cubrir la base, en una cazuela ancha, con el fuego entre medio y fuerte, y dora la carne por tandas, sin amontonarla, hasta que esté tostada por todas las caras; si llenas la cazuela, suelta agua y no llega a tomar color. Resérvala en un plato. En la misma grasa y con el fuego más bajo, añade la cebolla picada en cuadraditos de 1 cm y, a los 2 minutos, una pizca de sal para que suelte su jugo. Cuando haya perdido firmeza y esté transparente, unos 8 minutos, incorpora la zanahoria en cubitos o rodajas y rehoga 5 minutos más.

Paso 2 de 3

Moja con vino y caldo y añade patatas

Moja con vino y caldo y añade patatas

Cuando la zanahoria esté casi tierna, añade los 2 tomates cortados en cuartos y deja que se ablanden un par de minutos. Recupera la carne reservada, con todo su jugo, y vierte los 500 ml de vino tinto. Sube la llama para que reduzca a la mitad, unos 8 a 10 minutos, raspando el fondo para despegar lo tostado.

Añade el brik de Caldo Casero de Pollo 100% Natural, lleva a ebullición, baja al mínimo y tapa. Cocina 45 minutos a hervor apenas perceptible, con unas pocas burbujas en la superficie. Con morcillo, más duro, esta fase puede pedir de 60 a 75 minutos: pincha un dado y alarga aquí, antes de las patatas. Mientras, pela las 2 patatas y cháscalas: clava el cuchillo y gíralo para que el trozo se parta en vez de cortarse limpio, así sueltan más almidón. Después, añádelas y cocina 20 minutos más, hasta que se dejen atravesar sin esfuerzo.

Paso 3 de 3

Termina con los guisantes y deja reposar

Termina con los guisantes y deja reposar

Incorpora los 150 g de guisantes y cocina los últimos 15 minutos, con la cazuela destapada si la salsa está muy líquida o tapada si ya tiene buen cuerpo. A más tiempo de chup chup, más tierna queda la carne: si al pincharla todavía está firme, dale 10 o 15 minutos más antes de echar los guisantes.

Vigila el líquido durante toda la cocción. Si el guiso se queda seco, pierde jugosidad y se agarra al fondo, así que riégalo con agua caliente cuando haga falta. Ajusta la sal solo al final, porque el caldo y la reducción del vino concentran el sabor. Fuera del fuego, deja el estofado tapado unos 10 minutos para que la salsa repose. Reparte en platos hondos la carne, las patatas y la salsa, y termina con perejil fresco picado si lo tienes a mano.

Consejos finales

Preparado la víspera, el estofado mejora: en reposo, la salsa espesa y la carne termina de coger sabor. En la nevera, bien tapado, aguanta 3 o 4 días. Congelado dura hasta 3 meses, aunque la patata se vuelve algo arenosa; si piensas guardar raciones en el congelador, apártalas antes de añadirla y cuécela el día que lo vayas a comer. Para recalentarlo, fuego bajo, unas cucharadas de agua y paciencia.

Para saber si está hecho, pincha un dado de carne con un tenedor: si se desliza sin resistencia, está listo; si se resiste, necesita más tiempo, no más fuego. Cuando la salsa queda clara, chafa 2 o 3 pedazos de patata en la pared de la cazuela y remueve; con trucos así de simples espesa sin añadir harina. Si está demasiado espesa, aligérala con agua caliente. Y si sabe ácida, casi siempre es porque el vino no redujo lo suficiente; unos minutos más destapado lo corrigen.

La carne que sobre, desmenuzada con un poco de salsa, sirve para rellenar empanadillas, unos pimientos asados o unos canelones. Patata y carne guisadas son también el corazón de las papas con carne, un guiso más caldoso para los días de frío.

Para cambiar de corte o de salsa, el ossobuco estofado al vino tinto sigue la misma técnica con carne con hueso, y el cordero al chilindrón lleva el pimiento como base de la salsa. Y si te apetece algo distinto con carne y verdura, prueba los rollitos de repollo y carne estofados.

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