Las croquetas de pollo son uno de esos platos que definen la cocina de aprovechamiento en nuestros hogares. En Gallina Blanca sabemos que el día a día puede ser intenso, por lo que buscamos soluciones sencillas para que disfrutes cocinando sin complicaciones. Al añadir una pastilla de Avecrem Pollo a la masa, conseguimos potenciar el sabor de la carne de forma equilibrada, logrando ese toque casero que tanto gusta a la familia sin necesidad de largos tiempos de reducción.

En la gastronomía española, esta elaboración ha pasado de ser una receta de recurso para aprovechar los restos del cocido o del asado dominical a convertirse en una estrella de nuestra mesa. Cada casa tiene su pequeño secreto, pero la esencia siempre es la misma: una bechamel cremosa que envuelve tropezones de carne jugosa, protegida por un rebozado crujiente que invita a repetir una y otra vez.

Para empezar, es fundamental organizar bien los ingredientes de las croquetas de pollo sobre la encimera. Aunque parezca un plato laborioso, esta es una receta de croquetas de pollo fácil si se siguen bien los tiempos de reposo. Si buscas el sabor de la receta de croquetas de pollo original, el secreto está en trabajar bien la harina con la mantequilla. Aprender cómo hacer croquetas de pollo es una habilidad básica que te permitirá lucirte en cualquier ocasión especial o cena informal.

Información nutricional(por ración)

Energía

185 kcal

Hidratos

16 g

Grasas

11 g

Fibra

0.8 g

Proteínas

9 g

¿Cuántos comensales?
4
Pollo
Pollo
400 gramos
Avecrem Pollo
1 pastilla
Huevo
Huevo
2 unidades
Cebolla
Cebolla
150 gramos
Mantequilla
Mantequilla
100 gramos
Leche
Leche
1 litro
Harina
Harina
al gusto
Pan rallado fino
Pan rallado fino
al gusto
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Receta

Croquetas de pollo

Paso 1 de 4

Preparación de la base de pollo y sofrito

Preparación de la base de pollo y sofrito

Comenzamos picando la cebolla de forma muy fina para que se deshaga durante la cocción y no encontremos trozos grandes al morder. En una sartén amplia o cacerola, derretimos la mantequilla a fuego suave y añadimos la cebolla con una pizca de sal, dejando que se poche hasta que esté transparente y ligeramente dorada. Este paso es crucial para asentar una base de sabor dulce y suave que complemente perfectamente la carne.

Una vez que la cebolla esté lista, incorporamos el pollo asado, previamente desmenuzado o picado finamente. Removemos bien para que la carne se impregne de la mantequilla y el sabor de la cebolla. Es el momento de desmenuzar la pastilla de Avecrem Pollo sobre la mezcla; esto aportará una profundidad de sabor única y ayudará a que el relleno sea mucho más sabroso sin necesidad de añadir sal en exceso.

Paso 2 de 4

Cocción de la bechamel enriquecida

Cocción de la bechamel enriquecida

Añadimos la harina a la sartén con el pollo y la cebolla, y la cocinamos un par de minutos sin dejar de remover. Es vital tostar ligeramente la harina para que pierda su sabor a crudo, pero con cuidado de que no se queme. Poco a poco, vamos vertiendo la leche a temperatura ambiente o ligeramente tibia, mientras removemos de forma constante con unas varillas o una cuchara de madera para evitar que se formen grumos.

Continuamos cocinando la masa a fuego medio durante unos quince minutos. Veremos cómo va espesando y adquiriendo una textura brillante y elástica. Sabremos que está en su punto cuando se despegue fácilmente de las paredes del recipiente al removerla. En este momento, rectificamos de especias si fuera necesario, aunque el caldo de pollo ya aporta un equilibrio excelente.

Paso 3 de 4

Reposo y moldeado de la masa

Reposo y moldeado de la masa

Extendemos la masa obtenida en una fuente plana y la cubrimos con papel film transparente. Un detalle importante es que el film toque directamente la superficie de la masa para evitar que se forme una costra seca al enfriarse. Dejamos que repose a temperatura ambiente y, una vez fría, la trasladamos a la nevera durante al menos cuatro o cinco horas, aunque lo ideal es dejarla de un día para otro para que gane consistencia.

Cuando esté bien fría y firme, procedemos a dar forma a las croquetas. Podemos ayudarnos de dos cucharas o simplemente usar las manos ligeramente aceitadas para formar cilindros o bolas del tamaño deseado. Es un proceso manual que requiere paciencia, pero que garantiza ese aspecto artesanal tan apreciado en las mesas familiares.

Paso 4 de 4

Rebozado crujiente y fritura final

Rebozado crujiente y fritura final

Preparamos tres platos: uno con harina, otro con los huevos batidos y un tercero con la mezcla de pan rallado fino y grueso. Pasamos cada croqueta primero por harina (sacudiendo el exceso), luego por el huevo y, finalmente, por el pan rallado. Utilizar dos tipos de pan rallado le dará a la capa exterior una textura mucho más interesante y crujiente tras el paso por la sartén.

Calentamos abundante aceite en una sartén honda y, cuando esté bien caliente pero sin humear, freímos las croquetas en tandas pequeñas para evitar que la temperatura del aceite baje. Las doramos por todos los lados hasta que tengan un color apetecible y las retiramos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Servimos inmediatamente para disfrutar del contraste entre el exterior crujiente y el interior fundente.

Consejos finales

Servir este plato es siempre un éxito asegurado. Para una presentación equilibrada, te sugerimos acompañar la ración con una ensalada de hojas verdes frescas o unos tomates aliñados que aporten un toque de acidez frente a la cremosidad de la bechamel. Esta receta de croquetas caseras de ave es perfecta tanto para un aperitivo como para un segundo plato que encantará a los más pequeños de la casa.

Dominar cómo hacer croquetas paso a paso te permite tener siempre un recurso de calidad en el congelador. Aunque esta elaboración es rápida una vez tienes la masa lista, no olvides el truco del doble rebozado si buscas un extra de firmeza. Con las cantidades indicadas, tendrás suficientes croquetas para cuatro personas, asegurando que nadie se quede con ganas de repetir.

Si te ha gustado esta forma de preparar el ave, te recomendamos probar otras delicias como las albóndigas de pollo en salsa para mojar pan, el reconfortante pollo guisado tradicional o incluso unos jugosos muslos de pollo al horno que solucionan cualquier comida familiar.

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