Esta ensalada de remolacha es un plato frío que junta remolacha cocida, patata, zanahoria, tomate y cebolla tierna, aliñadas con aceite de oliva virgen extra, limón y sal, y sirve como primero o como guarnición de un asado. Hay cantidad para 4 personas; el tiempo depende sobre todo de la remolacha, que necesita unos 45 minutos de cocción entera, más unos 15 minutos de enfriado: en total, alrededor de 1 hora.

Elegir bien la remolacha ahorra disgustos. Busca piezas firmes, de piel lisa y sin golpes, de un tamaño similar, así se cuecen al mismo tiempo; si conservan las hojas, que estén tersas y no mustias. Su mejor temporada es de otoño a primavera, aunque se encuentra todo el año. Si tienes prisa, la remolacha ya cocida y envasada al vacío vale perfectamente: te saltas la cocción y la ensalada queda lista en 20 minutos, el tiempo de cocer patata y zanahoria.

Para cocerla entera, deja la piel y unos 2 cm de tallo y no cortes la raíz. Así no sangra en el agua, conserva el color y el sabor dulce, y la piel se desprende después casi sola al frotarla. Las patatas y las zanahorias se cuecen en la misma olla, peladas y cortadas en dados de 2 cm, y se añaden más tarde para que todo quede tierno al mismo tiempo; tomarán un tono rosado que muchos buscan y que le da a la ensalada su aspecto tan llamativo. Si prefieres que conserven su color, cuécelas aparte. El tomate y la cebolla tierna van crudos y aportan frescura frente al punto dulce de la remolacha. Ponte guantes al pelar y trocear la remolacha, porque tiñe los dedos y las tablas de madera.

Información nutricional(por ración)

Energía

220 kcal

Hidratos

46 g

Grasas

9 g

Fibra

5 g

Proteínas

7 g

¿Cuántos comensales?
4
Zanahoria
Zanahoria
2 unidades grande
Remolacha
Remolacha
2-3 unidades
Tomate
Tomate
2 unidades grande
Cebolla
Cebolla
1 unidad tierna
Patata
Patata
2 unidades mediana
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Limón
Limón
al gusto
Sal
Sal
al gusto
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Paso 1 de 1

Cuece la remolacha y monta la ensalada

Pon las 2 o 3 remolachas enteras, con piel, en una olla grande con agua fría que las cubra por completo. Llévalas a ebullición y cuécelas a fuego medio, con la olla medio tapada para que el agua no baje de nivel. Mientras tanto, pela las 2 patatas y las 2 zanahorias y trocéalas en cubos de 2 cm por lado. Cuando la remolacha lleve unos 25 minutos hirviendo, añade las verduras para que todo termine a la vez, en unos 20 minutos más.

Pincha para comprobar: patata y zanahoria deben estar tiernas pero enteras, y la remolacha dejar entrar el cuchillo sin resistencia. Escurre y deja enfriar unos 15 minutos, hasta poder manejarlo todo sin quemarte. Con guantes, pela la remolacha frotando la piel y córtala en dados del mismo tamaño. Trocea los 2 tomates y pica fina la cebolla tierna. Junta todo en una ensalada de remolacha con su aliño de aceite de oliva virgen extra, zumo de limón y sal.

Consejos finales

Aliña la ensalada de remolacha en el último momento y mezcla con suavidad, sin remover demasiado, para que la remolacha no tiña de rojo todo el plato y el tomate no se deshaga. Una vez aliñada, aguanta refrigerada hasta el día siguiente en un recipiente tapado, aunque el tomate suelta agua y la cebolla gana intensidad con las horas.

Si quieres adelantar, cuece las verduras la víspera y guárdalas sin aliñar en la nevera, separadas del tomate, que se corta en el último momento. La remolacha cocida y pelada se conserva hasta 3 días en frío. No la congeles: al descongelar suelta mucho líquido y queda blanda.

Entre los cambios que mejor le sientan, unas nueces troceadas, unos dados de queso fresco o de queso de cabra, o gajos de naranja, que combinan muy bien con el dulzor de la remolacha. Unas hojas de rúcula o canónigos en la base la convierten en un plato único. Para otra preparación con el mismo ingrediente, la remolacha aliñada se queda en lo esencial, y la ensalada alemana de remolacha la combina con otras verduras en un aliño distinto.

Con las verduras ya cocidas y sin aliñar en la nevera, montarla es fácil cualquier día. Cocer la remolacha entera, con piel y tallo, es el truco para que no sangre, y cortar las verduras en dados iguales hace que se hagan al mismo tiempo. Para un aperitivo, la misma remolacha triturada da un paté de remolacha y tomate que se unta en pan tostado, y en una mesa de verano puede compartir espacio con una ensaladilla rusa.

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