Cortadas finas y cocinadas al vapor en su propio recipiente, las patatas panaderas al microondas son la guarnición de patata y cebolla que puedes tener lista mientras se hace la carne o el pescado. En unos 25 minutos tienes una fuente para 4 personas: 10 de corte y aliño, 10 de microondas a máxima potencia y un par de minutos de reposo, todavía tapadas.

Frente a las panaderas tradicionales, que se asan despacio en el horno, aquí no buscas tostado sino una textura tierna y jugosa, más cercana a la de una patata guisada que a la de una asada, y con solo 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra para toda la fuente.

Por eso conviene elegir bien la patata: las variedades firmes, tipo Monalisa o Spunta, aguantan en rodajas sin romperse al remover, mientras que las muy harinosas acaban convertidas en un puré. Busca piezas de tamaño parecido para que las rodajas salgan iguales. La cebolla puede ser blanca o dulce, y la morada también funciona y deja un tono rosado muy vistoso.

La cifra que manda es el grosor, entre 3 y 4 mm: con rodajas más gruesas el centro sigue crudo a los 10 minutos, y si son demasiado finas se pegan unas a otras y se deshacen. La potencia también cuenta, porque un aparato de 700 W necesita 2 o 3 minutos más que uno de 800 o 900 W. Si un día tienes el horno libre y algo más de tiempo, las patatas panaderas clásicas ganan bordes dorados con la misma combinación de patata y cebolla.

Información nutricional(por ración)

Energía

180 kcal

Hidratos

33 g

Grasas

4 g

Fibra

3 g

Proteínas

6 g

¿Cuántos comensales?
4
Patata
Patata
4 unidades
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
Avecrem Sazonador Ajo y Perejil
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Paso 1 de 4

Corta las patatas y la cebolla

Lava las 4 patatas, pélalas y sécalas con un paño limpio. Córtalas en rodajas de 3 a 4 mm, lo más iguales que puedas: con una mandolina vas más rápido y el grosor sale uniforme, que es justo lo que hace que todas estén tiernas a la vez. Si las cortas a cuchillo, apoya la patata sobre un lado plano para que no ruede.

Quita la piel a la cebolla y córtala en aros finos, de unos 2 mm, para que se ablande al mismo ritmo que la patata. Coloca patatas y cebolla en un recipiente de cristal apto para microondas, mejor ancho y bajo que alto, de unos 22 a 24 cm, para que la capa no supere los 4 o 5 cm de altura. Sazona con la pastilla de Avecrem Sazonador Ajo y Perejil, desmigada sobre la fuente y repartida entre las capas. Como ya aporta sal, no añadas más hasta probar al final.

Paso 2 de 4

Aliña con aceite y mezcla bien

Riega las patatas y la cebolla con el aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas sin pasarte. Mézclalo todo a mano o con una cuchara grande, levantando desde el fondo, hasta que todas las rodajas brillen y el sazonador quede bien repartido. Aprovecha para separar las rodajas que se hayan quedado pegadas por el almidón: si se cocinan en bloque, el vapor no pasa entre ellas y quedan zonas duras.

Después extiende la mezcla en capas más o menos planas, con los aros de cebolla intercalados entre la patata, y no la aprietes. El aceite reparte el sabor del ajo y el perejil por toda la fuente, evita que los bordes se resequen durante la cocción y deja un acabado jugoso que luego se nota en el fondo del recipiente. Más aceite no mejora el plato: las patatas quedan grasientas, porque en el microondas no se evapora como en el horno.

Paso 3 de 4

Tapa con film y haz agujeros

Cubre el recipiente con film transparente apto para microondas, bien tenso sobre los bordes para que no se levante. Pincha el film en 5 o 6 puntos con un cuchillo afilado, dejando agujeros pequeños repartidos por toda la superficie. Así el vapor se queda dentro y cuece la patata, pero el exceso encuentra salida y el film no se hincha ni se pega a la comida.

Sin agujeros, la presión puede despegar el film por un lado y la capa de arriba quedaría seca; con el recipiente destapado, las rodajas se acartonarían antes de ablandarse. Procura que el film no toque las patatas y deja un par de centímetros libres entre la superficie y la tapa; si el recipiente va demasiado lleno, cambia a uno más ancho. Si prefieres no usar film, una tapa de microondas con la válvula abierta o un plato grande invertido sobre el recipiente cumplen la misma función.

Paso 4 de 4

Cocina las patatas panaderas al microondas

Mete el recipiente en el microondas y programa 10 minutos a máxima potencia. A los 5 minutos, para el aparato, levanta el film con cuidado por el lado contrario a ti, porque sale vapor muy caliente, y pasa las rodajas de los bordes hacia el centro, que es donde más les cuesta hacerse. Vuelve a tapar y termina el tiempo, vigilando que los bordes no se sequen.

Sabrás que están hechas si un cuchillo fino atraviesa la rodaja más gruesa sin resistencia. Si alguna sigue firme, añade tandas de 1 o 2 minutos hasta conseguirlo: cada aparato tiene una potencia distinta. Antes de destapar del todo, déjalas reposar 2 minutos, porque con el vapor atrapado la textura se iguala. Saca el recipiente con un paño, que quema, prueba de sal y sírvelas enseguida bañadas con su propio jugo, junto a un guiso, un estofado o unas alitas de pollo.

Consejos finales

Su sitio natural es al lado de una carne en salsa: un estofado, un guiso de ternera o unas alitas de pollo, que mojan en el jugo de la patata. También quedan muy bien con el magro con tomate o bajo una merluza hecha en la sartén. Y si quieres resolver toda la comida con el mismo aparato, el pollo asado en microondas y estas patatas se preparan uno detrás de otro mientras pones la mesa.

El microondas cuece, pero no dora. Si echas de menos los bordes tostados, pasa las patatas ya hechas a una fuente de horno y gratínalas 5 minutos con el grill a 220 °C, o dales unas vueltas en una sartén amplia durante 3 minutos, con una cucharada del jugo del fondo. Cuando sí tengas el horno encendido, el bacalao al horno con patatas panaderas pone el pescado sobre una cama de patata y cebolla muy parecida.

Como guarnición fácil para un día con prisa, las patatas panaderas al microondas casi no tienen rival. El truco principal es ajustar el tiempo a la potencia: con uno de 700 W programa 12 minutos desde el principio y remueve a los 6, y con uno de más de 900 W revisa ya a los 8. Para variar, intercala tiras de pimiento verde o unas láminas de ajo entre las capas, o espolvorea pimentón dulce justo antes de servir.

Las sobras se guardan bien tapadas en la nevera, y conviene tomarlas en un máximo de 2 días. No conviene congelarlas, ya que al descongelarse la patata suelta agua y queda granulosa. Para recalentarlas, añade una cucharada de agua, tapa y dales 1 o 2 minutos a potencia media, o dóralas en la sartén y sírvelas con un huevo frito encima.

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