Pocos guisos de fideo piden cuchara como los fideos a la cazuela: fideo grueso cocido en caldo sobre un sofrito con costilla de cerdo dorada, que queda meloso y con algo de jugo. Los 300 g de fideos y los 800 g de costilla están calculados para 4 personas, y en algo más de 1 hora los tienes en la mesa, porque la costilla necesita unos 20 minutos de caldo para quedar tierna antes de que entre el fideo.

Es un plato humilde con muchas versiones. En Cataluña, los fideus a la cassola llevan costilla y a menudo butifarra, y se rematan con una picada de almendra, ajo y perejil; en la costa abundan las versiones marineras, como la cazuela de fideos con almejas y bacalao. Esta receta casera junta las 2 ideas en un mar y montaña intencionado: costilla de cerdo para el fondo y un caldo de marisco para mojar, con 25 g de almendra majada que da cuerpo a la salsa.

Pide al carnicero la costilla cortada en trozos de 3 o 4 cm, con algo de grasa: es la que aporta sabor y la que se dora mejor. El fideo, grueso, de los que aguantan un guiso sin deshacerse. La proporción también cuenta: 1 litro de caldo para 300 g de fideo, algo más de 3 veces su peso, deja el guiso meloso y con jugo, sin que se quede en sopa. Ese litro de Caldo para Fideuá Fácil de Marisco tiene que entrar bien caliente: frío, corta el hervor y retrasa todo el guiso, y en la segunda parte hace que el fideo suelte almidón antes de tiempo y se empaste.

Información nutricional(por ración)

Energía

420 kcal

Hidratos

45 g

Grasas

18 g

Fibra

3 g

Proteínas

22 g

¿Cuántos comensales?
4
Fideo
Fideo
300 gramos
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Costilla de cerdo
Costilla de cerdo
300 gramos
Pimienta
Pimienta
al gusto
Pimiento verde
Pimiento verde
1 unidad
Ajo
Ajo
3 dientes
Costilla de cerdo
Costilla de cerdo
500 gramos
Perejil
Perejil
al gusto fresco
Almendra
Almendra
25 gramos
Tomate
Tomate
1 unidad maduro
Sal
Sal
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Paso 1 de 4

Dora la costilla salpimentada

Dora la costilla salpimentada

Salpimenta los 800 g de costilla de cerdo, ya troceada en piezas de 3 o 4 cm para que se hagan por igual. Cubre con aceite de oliva virgen extra, unas 4 cucharadas, el fondo de una cazuela amplia de barro o de fondo grueso. Si usas barro, caliéntala poco a poco, y en vitrocerámica con difusor: los cambios bruscos de temperatura la agrietan.

Dora la costilla a fuego medio alto, en 2 tandas si no cabe holgada, durante 8 a 10 minutos y dándole la vuelta, hasta que quede tostada por todos los lados. Si amontonas la carne, suelta agua y se cuece en lugar de dorarse. Los jugos que se quedan pegados al fondo son la base del sabor del guiso, así que no los limpies. Retira la costilla a un plato y reserva.

Paso 2 de 4

Sofríe las verduras y el tomate

Sofríe las verduras y el tomate

En el mismo aceite, baja el fuego a medio bajo y añade la cebolla picada muy fina, el pimiento verde troceado y los 3 dientes de ajo laminados. Remueve rascando el fondo con una cuchara de madera para despegar lo que dejó la costilla, y deja que las verduras se pochen entre 8 y 10 minutos, hasta que la cebolla esté transparente y blanda, sin que llegue a quemarse.

Ralla el tomate maduro, desecha la piel y añade la pulpa a la cazuela con una pizca de sal. Cocínalo otros 8 a 10 minutos, dándole vueltas para que no se agarre, hasta que pierda el agua, oscurezca y suelte el aceite. Esa textura densa, casi de mermelada, es la que da al fideo el sabor de fondo: si te quedas corto aquí, el guiso sabrá plano por mucho caldo que lleve.

Paso 3 de 4

Cuece la costilla y tuesta los fideos

Cuece la costilla y tuesta los fideos

Mientras se hace el sofrito, calienta en un cazo el litro de Caldo para Fideuá Fácil de Marisco 100% Natural de Gallina Blanca. Devuelve la costilla a la cazuela, vierte el caldo bien caliente y, cuando hierva, baja a fuego suave, tapa y deja que la carne se cueza unos 20 minutos, hasta que al pincharla con un cuchillo apenas ofrezca resistencia. Con el dorado solo quedaría hecha pero dura; este tiempo en el caldo la ablanda y, de paso, carga el caldo de sabor a carne. Si el líquido baja mucho, añade agua caliente.

Mientras tanto, tuesta los 300 g de fideos en una sartén con 1 cucharada de aceite, 2 o 3 minutos y sin dejar de mover, hasta que tomen un color avellana: así aguantan enteros durante la cocción. Prepara también la picada, que es fácil y rápida: maja en un mortero los 25 g de almendra, mejor tostada, con un poco de perejil fresco y 2 cucharadas del caldo, hasta tener una pasta.

Paso 4 de 4

Cuece el fideo, rectifica y reposa

Sube el fuego a medio, añade los fideos tostados y la picada repartida y comprueba que el caldo los cubre justo. Deja cocer los minutos que marque el paquete de fideos, normalmente entre 10 y 12 minutos; si son muy gruesos, pueden necesitar hasta 15. No remuevas en exceso: basta con mover la cazuela de vez en cuando para que no se peguen. Si el caldo se consume antes de que el fideo esté tierno, suma agua caliente, poco a poco. Prueba a mitad de cocción y rectifica de sal.

Cuando el fideo esté en su punto, aún algo firme en el centro, apaga el fuego, espolvorea perejil picado y tapa la cazuela. Déjala reposar 5 minutos: el fideo termina de hacerse con el calor y absorbe parte del caldo. Tiene que quedar meloso y con algo de jugo; si te gusta más caldoso, sírvelo sin reposo.

Consejos finales

Los fideos a la cazuela se prestan a jugar con lo que haya en casa. Puedes añadir con la costilla unos trozos de butifarra o de longaniza, sumar unas setas al sofrito en otoño o meter un par de patatas chascadas para alargarlo. En Cataluña es habitual llevarlos a la mesa con alioli aparte, para que cada uno se sirva. En versión marinera, sustituye la costilla por sepia o rape, como en la cazuela de pescado, y si prefieres el fideo seco y tostado, la fideuá sencilla es la versión seca, hecha en paella.

Cuando el fideo queda blando y pasado, casi siempre es por haberlo removido demasiado o por un reposo largo con el fuego aún encendido. Si se queda seco antes de estar hecho, el caldo entró frío o el fuego estaba muy alto; añade agua caliente poco a poco. Una costilla dura indica que le faltó cocción en el caldo: respeta esos 20 minutos antes del fideo y, si al pincharla aún resiste, dale 5 o 10 más. La salsa aguada, en cambio, viene de un sofrito corto de reducción.

Los trucos que sostienen el plato están en el fondo de la cazuela: dorar la costilla por tandas para que no se cueza en su jugo y rascar bien al hacer el sofrito, porque ahí se queda el sabor. La picada completa el trío, ya que espesa y perfuma la salsa sin harina; si tuestas antes la almendra 3 o 4 minutos en una sartén sin aceite, hasta que huela, gana aroma.

Sírvelo en la misma cazuela, que guarda el calor, con una ensalada de tomate o de lechuga y cebolla. A quien le convenza la mezcla de carne y marisco le espera también la fideuá mar y montaña.

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