El risotto de setas es un plato que reconforta el alma y que, con un poco de mimo, se convierte en el protagonista de cualquier comida familiar. En Gallina Blanca sabemos que el ritmo diario a veces nos deja poco tiempo para elaboraciones complejas, por eso el Caldo Casero de Pollo 100% Natural es el aliado perfecto para aportar ese sabor profundo y auténtico de forma sencilla y sin complicaciones innecesarias.

Aunque su origen es italiano, esta elaboración ha calado hondo en la gastronomía española, especialmente durante los meses de otoño cuando nuestros montes se llenan de tesoros. Hemos adaptado la técnica para que en nuestras casas se disfrute de esa textura melosa tan característica que tanto nos gusta compartir, convirtiendo un puñado de ingredientes en un manjar inolvidable.

Preparar esta receta de risotto de setas original es más sencillo de lo que parece si cuentas con los ingredientes de risotto de setas adecuados y un poco de paciencia. Si buscas cómo hacer risotto de setas de forma tradicional pero efectiva, esta versión de risotto de setas es una receta fácil que garantiza un resultado cremoso y profesional en tu propia cocina sin necesidad de ser un experto.

Información nutricional(por ración)

Energía

420 kcal

Hidratos

65 g

Grasas

14 g

Fibra

4 g

Proteínas

12 g

¿Cuántos comensales?
4
Arroz carnaroli
Arroz carnaroli
320 gramos
Champiñón
Champiñón
100 gramos
Seta variada
Seta variada
300 gramos shiitake, portobello, girgolas
Cebolla
Cebolla
150 gramos
Vino blanco
Vino blanco
1 copa
Mantequilla
Mantequilla
50 gramos
Queso parmesano reggiano
Queso parmesano reggiano
30 gramos
Ajo
Ajo
3 dientes
Perejil
Perejil
al gusto
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Receta

Risotto de setas

Paso 1 de 4

Preparación del sofrito y las setas

Preparación del sofrito y las setas

Comenzamos picando la cebolla y los ajos de manera muy fina. En una cazuela amplia, calentamos un poco de aceite y una nuez de mantequilla para pochar la verdura a fuego suave hasta que esté transparente. Es fundamental no tener prisa, ya que la base de sabor se construye aquí, permitiendo que la cebolla suelte su dulzor natural sin llegar a dorarse en exceso.

Mientras tanto, limpiamos bien las setas y los champiñones con un paño húmedo, evitando sumergirlos en agua para que no pierdan aroma. Los troceamos de forma irregular, para encontrar diferentes texturas en el plato, y los añadimos a la cazuela. Subimos un poco el fuego para que suelten el agua y se doren ligeramente, integrándose con el sofrito de cebolla y ajo.

Paso 2 de 4

Nacarado del arroz y desglasado

Nacarado del arroz y desglasado

Incorporamos el arroz carnaroli a la cazuela junto a las setas. Este paso, conocido como nacarar, consiste en rehogar el grano durante un par de minutos hasta que los bordes se vuelvan ligeramente traslúcidos. Al hacerlo, sellamos el almidón exterior, lo que ayuda a que el grano mantenga su estructura durante la cocción y no se rompa, logrando ese punto «al dente» tan deseado.

Una vez el arroz esté nacarado, vertemos la copa de vino blanco. Removemos constantemente con una cuchara de madera mientras el alcohol se evapora y el grano absorbe los aromas del vino. Verás cómo el fondo de la cazuela se desglasa, recogiendo todos los jugos caramelizados de las setas y el sofrito, lo que aportará una complejidad de sabor extraordinaria al resultado final.

Paso 3 de 4

Incorporación del caldo y cocción lenta

Incorporación del caldo y cocción lenta

Llega el momento clave de la elaboración. Mantendremos el Caldo Casero de Pollo 100% Natural caliente en un cazo aparte para no cortar la cocción del arroz. Añadimos el primer cazo de caldo y removemos de forma constante y suave. Este movimiento es esencial para que el arroz suelte su almidón, que es lo que creará la salsa cremosa sin necesidad de añadir otros espesantes como la nata.

Seguimos añadiendo caldo, cazo a cazo, esperando a que el grano haya absorbido casi todo el líquido antes de verter el siguiente. Este proceso durará unos dieciocho minutos, aproximadamente. Es importante probar el punto del arroz hacia el final; debe estar tierno por fuera, pero conservar una ligera resistencia en el centro. El caldo de Gallina Blanca le dará ese toque casero y equilibrado que marca la diferencia.

Paso 4 de 4

Mantecado final y reposo

Mantecado final y reposo

Retiramos la cazuela del fuego justo cuando el arroz esté en su punto y aún conserve algo de líquido visible. Añadimos el resto de la mantequilla fría y el queso parmesano recién rallado. Removemos con energía para que las grasas emulsionen con el almidón restante, logrando esa textura untuosa y brillante que define a un buen risotto. Este proceso de ‘mantecado’ es el secreto para que el plato sea un éxito rotundo.

Finalmente, espolvoreamos un poco de perejil fresco picado para aportar una nota de color y frescura. Tapamos la cazuela y dejamos reposar el arroz durante un par de minutos antes de servir. Este breve descanso permite que los sabores se asienten y que la textura termine de redondearse, asegurando que cada bocado sea una experiencia reconfortante y deliciosa para todos los comensales.

Consejos finales

Servir este delicioso risotto casero es un auténtico placer que se disfruta mejor al momento, llevándolo a la mesa justo después del breve reposo para que no pierda su humedad. Para presentarlo de forma impecable, puedes reservar unas láminas de setas salteadas aparte para coronar cada plato. Si buscas algunos trucos para este plato, recuerda que calentar previamente los que vas a servir ayuda a mantener la temperatura y la cremosidad durante más tiempo mientras se degusta.

Esta es una opción rápida si tienes todos los ingredientes preparados con antelación y el caldo ya caliente. Saber cómo preparar un risotto de setas paso a paso te permite ajustar las cantidades fácilmente para cualquier ocasión, siendo esta una proporción ideal para cuatro personas. Acompáñalo con una ensalada de brotes verdes o unos espárragos trigueros a la plancha para equilibrar el menú con un toque ligero y crujiente que contraste con la melosidad del arroz.

Si te ha gustado esta elaboración, existen otras variantes deliciosas que puedes probar en casa, como el risotto de setas y pollo para un plato más completo o el elegante risotto de langostinos si prefieres sabores marinos. También puedes optar por un clásico risotto de champiñones o incluso explorar otras texturas con un revuelto de setas frescas.

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