Enrollar filetes finos de pechuga con una loncha de jamón de York y otra de queso, empanarlos y dorarlos en el horno es el camino corto hacia unos rollitos de pollo con jamón y queso crujientes por fuera y con el centro fundido. Te llevan unos 50 minutos, 20 de preparación y entre 25 y 30 de horno, y los 8 filetes dan 2 rollitos a cada uno de 4 comensales. La idea de encerrar jamón y queso dentro de una carne empanada tiene parientes conocidos en la cocina española: el san jacobo, que los guarda entre 2 filetes, y el flamenquín cordobés, un rollo de lomo de cerdo con jamón serrano que se reboza y se fríe. Esta versión con pollo va al horno en lugar de a la sartén, así que necesita mucho menos aceite, y te deja jugar con el queso: uno que funda bien, como el de barra tipo gouda o un havarti, queda cremoso, mientras que uno curado aporta más sabor pero funde peor y suelta grasa.

El grosor del filete marca casi todo. Si pasa de 1 cm, el centro tarda más que el empanado y acabas con el exterior oscuro y el pollo poco hecho por dentro, así que aplánalo si hace falta. Con niños en la cocina es fácil repartir tareas: ellos pueden enrollar y empanar mientras tú te ocupas del horno, siempre con las manos lavadas antes y después de tocar el pollo y el huevo crudos. Y si prefieres una pieza entera en vez de bocados, las pechugas de pollo rellenas al horno siguen la misma idea con otro formato.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

30 g

Grasas

1 g

Fibra

40 g

Proteínas

25 g

¿Cuántos comensales?
4
Avecrem Pollo
1 pastilla
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
8 filete
Jamón de york
Jamón de york
8 lonchas
Queso
Queso
8 lonchas
Huevo
Huevo
1 unidad
Harina
Harina
al gusto
Pan rallado
Pan rallado
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Perejil
Perejil
al gusto fresco
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 2

Sazona, rellena y enrolla los filetes

Sazona, rellena y enrolla los filetes

Retira de los 8 filetes de pechuga cualquier resto de grasa o de nervio y, si alguno pasa de 1 cm de grosor, golpéalo entre 2 láminas de film con la base de un cazo hasta igualarlo. Recórtalos en rectángulos de tamaño parecido para que todos los rollitos se hagan a la vez. Desmenuza la pastilla de Avecrem Pollo y repártela por encima de los filetes, presionando con los dedos para que se adhiera: es la sal que llevará el interior.

Coloca sobre cada filete una loncha de jamón de York y una de queso, dejando un margen de 1 cm en los bordes para que el queso no se escape al fundirse. Enrolla bien apretado desde el lado corto y sujeta cada rollito con 2 palillos o con hilo de cocina. Pásalos después ligeramente por harina y sacude el exceso; esa capa fina ayuda a que el huevo se agarre.

Paso 2 de 2

Empana los rollitos y hornéalos

Empana los rollitos y hornéalos

Con el horno ya encendido a 200 °C, prepara el empanado. Lava el perejil, sécalo bien y pícalo muy fino; mézclalo con el pan rallado en un plato hondo. Bate el huevo en otro recipiente y, si ves que no alcanza para los 8 rollitos, añade una cucharada de agua y vuelve a batir. Pasa cada rollito primero por el huevo y después por el pan rallado con perejil, apretando para que el rebozado cubra también los extremos.

Colócalos en una bandeja engrasada con aceite de oliva virgen extra, con la juntura hacia abajo y separados entre sí, y rocíalos con un poco de aceite para que el pan rallado se dore. Hornea de 25 a 30 minutos, girándolos cuando lleven unos 15, hasta que estén dorados por todos lados. Antes de servir, retira los palillos y deja reposar 2 o 3 minutos: el queso se asienta y no se derrama al cortar.

Consejos finales

Con freidora de aire, los rollitos de pollo con jamón y queso también quedan crujientes: a 180 °C durante unos 15 a 18 minutos, en una sola capa y dándoles la vuelta a mitad, con un poco de aceite pulverizado por encima para que el pan rallado tome color. Si la cesta es pequeña, hazlos en 2 tandas, porque amontonados sueltan vapor y el rebozado se queda blando. Sea cual sea el método, corta uno por la mitad antes de servir: la carne tiene que estar blanca en el centro, sin zonas rosadas.

Puedes dejarlos montados y empanados hasta un día antes, tapados con film en la nevera. Ese reposo en frío, aunque sea de 30 minutos, es un truco muy útil con cualquier empanado: el pan rallado se asienta y no se despega en el horno. Otro, ya aplicado en el paso a paso, es colocar la juntura hacia abajo en la bandeja para que el rollito no se abra. Ya horneados duran 2 días en el frigorífico; para recuperarlos, dales 8 o 10 minutos de calor a 180 °C, ya que el microondas ablanda el rebozado. Crudos y empanados se congelan hasta 3 meses, y conviene descongelarlos en la nevera antes de hornearlos.

Para variar el relleno, cambia el queso de barra por uno con más carácter o añade unas hojas de espinaca junto al jamón. Si te apetece un formato más grande, el pollo relleno de jamón y queso lleva la misma combinación, y los rollitos de jamón y queso rebozados prescinden de la carne. Como guarnición, una ensalada verde o un puré de patatas acompañan sin restar protagonismo al crujiente.

Valora esta recetas 152 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras