Con garbanzos de bote, un buen chorizo y una sola cazuela, el potaje de garbanzos con chorizo se sirve tras unos 45 minutos de fogón y hay de sobra para 4 personas en plato hondo. Se trata de un guiso de cuchara casero de los que se preparan entre semana sin planificar nada el día anterior, porque la legumbre ya llega cocida y solo hay que darle sabor.

La palabra potaje se usa en buena parte de España para cualquier guiso espeso de legumbre con verdura, y cada zona lo lleva a su terreno: en Cuaresma se hace sin carne, con bacalao y espinacas, mientras que fuera de esas fechas el chorizo, la panceta o el morcillo son lo habitual. Esta versión es la más directa, con chorizo, patata y un sofrito sencillo de cebolla y ajo.

El chorizo se elige con calma en la charcutería. Uno curado de pimentón, ni muy seco ni muy graso, suelta su grasa roja en 4 minutos a fuego suave y tiñe el caldo sin dejar una capa de aceite flotando. Si es picante, compénsalo con pimentón dulce en lugar del ahumado. Los garbanzos de bote conviene pasarlos por agua en un colador y desechar el líquido de conserva, que enturbia el guiso y le da un regusto metálico.

La otra cifra que importa es el tamaño de la patata: cortada a dados de 2 cm de lado tarda 20 minutos y suelta el almidón justo para espesar el caldo sin convertirlo en puré. Así el potaje queda trabado, con cuerpo, y no hace falta harina ni maicena.

Información nutricional(por ración)

Energía

350 kcal

Hidratos

45 g

Grasas

10 g

Fibra

18 g

Proteínas

12 g

¿Cuántos comensales?
4
Tomate Frito Casero
2 cucharadas
Cebolla
Cebolla
1 unidad mediana
Ajo
Ajo
3 dientes
Patata
Patata
2 unidades mediana
Chorizo
Chorizo
200 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
Pimentón
Pimentón
1 cucharada de café
Garbanzo
Garbanzo
400 gramos
Laurel
Laurel
1 hoja
Perejil
Perejil
al gusto fresco
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Receta

Potaje de garbanzos con chorizo

Paso 1 de 4

Pica la verdura y trocea el chorizo

Pica la verdura y trocea el chorizo

Con los fogones aún apagados, deja todo cortado y en cuencos separados, ya que luego todo va encadenado y picar con la cebolla en la cazuela acaba en sofrito pasado. Pela 1 cebolla mediana y pícala menuda, a trocitos como un garbanzo, para que se ablande y se integre en el caldo sin que se noten trozos grandes.

Haz lo mismo con 3 dientes de ajo, pero más fino todavía. Las 2 patatas medianas, peladas, van a dados de 2 cm de lado; si tienen que esperar, sumérgelas en un bol con agua del grifo y así no se ponen negras. Quita la piel a los 200 g de chorizo y córtalo en rodajas de medio centímetro o en medias lunas, como prefieras al comer. Por último, pasa por agua 400 g de garbanzos ya cocidos, escúrrelos y deja cada cosa a mano.

Paso 2 de 4

Sofríe la cebolla, el ajo y el chorizo

Sofríe la cebolla, el ajo y el chorizo

Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en la cazuela donde vayas a guisar todo y, con el fuego medio, echa la cebolla. Tras 5 minutos, moviéndola de cuando en cuando, tiene que verse blanda y con algún borde tostado. Incorpora el ajo y cocínalo 2 minutos más, vigilando que no coja color oscuro: un ajo pasado deja un fondo amargo que no se va.

Baja el fuego y añade el chorizo. Cuenta unos 4 minutos con la llama baja, el tiempo que necesita para soltar grasa y color; este es el gesto que más sabor da al potaje, ya que la grasa del chorizo impregna la cebolla. Retira la cazuela del calor, echa 1 cucharada de pimentón y dale 2 o 3 vueltas, no más: en contacto con la grasa caliente pasa de aromático a amargo casi sin aviso. Devuelve la cazuela al fuego de inmediato para seguir.

Paso 3 de 4

Añade el tomate y rehoga las patatas

Añade el tomate y rehoga las patatas

Con el pimentón recién incorporado, añade 2 cucharadas de Tomate Frito Casero y dale vueltas hasta que se funda con la grasa del chorizo y el sofrito. Notarás que la base coge un color rojo intenso y que el aroma cambia en cuestión de segundos. Deja que se cocine 1 minuto para que el tomate pierda el punto crudo.

Escurre las patatas si las tenías en agua y échalas a la cazuela. Dales 2 minutos de vueltas para que se pinten de rojo por todos los lados; así absorben el sabor desde el principio y no quedan sosas por dentro. Si ves que se agarran al fondo, echa un chorrito de agua y rasca lo pegado, porque esa costra también suma sabor al potaje.

Paso 4 de 4

Guisa el potaje de garbanzos con chorizo

Guisa el potaje de garbanzos con chorizo

Vierte 1 litro de Caldo Casero de Pollo 100% Natural, sube la llama al máximo y espera al primer hervor. En ese momento entran los garbanzos y la hoja de laurel; mezcla sin brusquedad, que el garbanzo de bote se rompe con nada, y deja el fuego en posición media. Con la tapa puesta, el potaje necesita unos 20 minutos: sabrás que está cuando un tenedor entre en la patata como en mantequilla.

Si quieres un caldo más espeso, chafa 3 o 4 dados de patata con un tenedor dentro del propio guiso y mezcla; el almidón trabará el guiso en 2 minutos. Apaga el fuego, retira el laurel, y rectifica de sal con prudencia, porque el chorizo ya va salado. Deja reposar 5 minutos tapado y sirve con perejil fresco picado por encima, que da color y un punto fresco al plato.

Consejos finales

Sirve el potaje en plato hondo, bien caliente y con pan para mojar. Al día siguiente suele estar más rico, porque la patata y los garbanzos terminan de absorber el caldo; guardado en táper dentro del frigorífico dura 3 días. En el congelador aguanta unos 3 meses, con la pega de que la patata sale algo arenosa. Al calentarlo de nuevo, añade un poco de caldo y usa fuego bajo, ya que en frío el guiso se vuelve casi compacto.

Quemar el pimentón es el error que más se paga: si notas olor acre, compensa empezar el sofrito de nuevo antes que arrastrar ese amargor a toda la cazuela. El otro tropiezo habitual es cortar la patata demasiado grande, porque los garbanzos se ablandan en exceso mientras ella termina. Con dados de 2 cm todo llega a punto a la vez.

Aparta el fuego antes del pimentón y enjuaga siempre los garbanzos de bote, porque el agua del bote enturbia el caldo, un truco que vale para cualquier legumbre. Si en casa no se come carne, sustituye el chorizo por pimiento rojo en tiras, usa pimentón ahumado para recuperar el aroma y prepáralo con caldo vegetal y no con el de pollo; queda un guiso distinto pero igual de completo. Si buscas la misma pareja en otro plato, tienes los garbanzos con chorizo.

El potaje de garbanzos con chorizo aguanta 5 minutos de más en el fuego o un corte de patata algo irregular sin estropearse, así que es fácil de hacer en invierno incluso con prisa. El mismo sofrito con chorizo funciona en unas lentejas con verduras y chorizo, y cuando apetece seguir con la cuchara, la sopa de cocido gallego y la sopa de cocido lebaniego son 2 caminos tradicionales.

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