Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Lleva pollo de payés troceado, 12 gambas rojas, cebolla, tomate maduro, coñac y caldo de pollo. La salsa se liga con una picada de almendras, avellanas, piñones, ajo, perejil y pan frito; la onza de chocolate negro es opcional.
El secreto reside en el sofrito lento y en la picada de frutos secos y pan frito añadida en los últimos cinco minutos, que emulsiona con el caldo caliente espesando la salsa de forma natural.
Las mejores opciones son arroz blanco cocido, patatas al vapor, patatas panadera o unas verduras salteadas, con un buen pan artesanal para la salsa.
Sí, el guiso de pollo con su salsa congela perfectamente hasta por tres meses. Es aconsejable congelarlo sin las gambas y añadirlas recién marcadas al recalentar.
Tapado en el frigorífico se conserva 2 días. Si lo preparas la víspera, guarda las gambas aparte en la nevera y añádelas al recalentar, a fuego suave, en los 5 minutos finales para que no queden duras.
Por supuesto. Puedes utilizar cigalas, langostinos o trozos de bogavante o langosta, marcando el marisco al principio y añadiéndolo al final.
Machacar finamente los frutos secos con pan tostado o frito. Al diluir esta pasta en caldo caliente e incorporarla al guiso hirviendo suavemente, actúa como espesante natural.
Es preferible el pollo de corral troceado con hueso y piel, ya que los huesos aportan gelatina y sustancia. Si prefieres deshuesado, opta por contramuslos, ya que las pechugas se secan con facilidad.
Cocinar las gambas durante todo el guiso o hervir el pollo a fuego excesivamente fuerte. Las gambas solo deben marcarse al inicio y añadirse al final.
Gallina Blanca Chef Guía
Pollo con gambas
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