Con 8 huevos duros y 150 g de mayonesa se preparan los huevos rellenos más sencillos, los que en muchas casas llaman huevos mimosa por la yema rallada que los cubre como la flor del mismo nombre. Salen 16 mitades, suficientes para 4 personas, y entre cocer, enfriar y rellenar se tarda unos 35 minutos, aunque se pueden dejar hechos con horas de antelación.

Uno de los rellenos más extendidos en España mezcla la yema con atún o bonito en aceite, y a partir de ahí cada casa tiene su versión: con marisco y salsa rosa, con carne picada, con espinacas o gratinados con bechamel. Esta receta se queda en lo básico, yema, mayonesa y un punto de tomate frito para dar color, con el atún como opción si quieres un relleno más sabroso. Los huevos rellenos de marisco son la variante más festiva de la misma idea. Todo depende de una buena cocción. Los huevos cuecen 10 minutos desde que entran al agua hirviendo y pasan directamente a agua fría: si te pasas de tiempo o los dejas enfriar solos, la yema se rodea de un aro verdoso y toma un sabor sulfuroso. Los huevos con unos días de puesta se pelan mejor que los recién comprados, porque la membrana se despega con más facilidad. Para el relleno, añade la mayonesa poco a poco y aplasta bien las yemas con un tenedor, así queda una crema fina y fácil de repartir con una cucharilla o una manga pastelera.

Información nutricional(por ración)

Energía

200 kcal

Hidratos

2 g

Fibra

15 g

Proteínas

15 g

¿Cuántos comensales?
4
Huevo
Huevo
8 unidades
Mayonesa
Mayonesa
150 gramos
Tomate Frito Casero
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Receta

Huevos rellenos (huevos mimosa)

Paso 1 de 2

Cuece los huevos y sepáralos

Cuece los huevos y sepáralos

Deja los 8 huevos fuera del frigorífico unos 15 minutos antes para que no estén muy fríos, porque el cambio brusco de temperatura hace que la cáscara se agriete. Pon a hervir agua abundante con un poco de sal en una olla grande. Cuando hierva, baja un poco el fuego e introduce los huevos con una cuchara, de uno en uno, para que no choquen contra el fondo. Deben quedar cubiertos.

Cuécelos 10 minutos, con un hervor suave. Pasado ese tiempo, sácalos con una espumadera y sumérgelos en un bol con agua muy fría, mejor con hielo, durante al menos 5 minutos: así se corta la cocción, la yema no se pone gris y la cáscara se suelta mejor. Pélalos golpeándolos por la parte ancha, donde está la cámara de aire, y quita la cáscara bajo un hilo de agua. Pártelos longitudinalmente con un cuchillo mojado y saca las yemas con cuidado de no romper las claras.

Paso 2 de 2

Prepara el relleno y monta los huevos

Prepara el relleno y monta los huevos

Reserva 2 yemas para decorar y pon el resto en un bol. Cháfalas a fondo con un tenedor, sin dejar grumos, y añade los 150 g de mayonesa poco a poco, mezclando hasta conseguir una pasta cremosa que se sostenga en la cuchara. Incorpora los 5 g de Tomate Frito Casero, más o menos una cucharadita, que da al relleno un tono rosado y un fondo suave. Si quieres un relleno más sabroso, añade 1 lata pequeña de atún o bonito en aceite, bien escurrida y desmenuzada.

Rellena las claras con una cucharilla o con una manga pastelera, formando un pequeño montículo. Ralla por encima las 2 yemas reservadas, o pásalas por un colador fino, para cubrir los huevos con esa capa amarilla que les da el nombre de mimosa. Colócalos en una fuente y refrigéralos media hora como mínimo, porque fríos el relleno queda más firme y se corta mejor.

Consejos finales

Como aperitivo, coloca los huevos rellenos sobre unas hojas de lechuga o en una fuente con unas aceitunas y unos palitos de pan; como entrante, 4 mitades por persona acompañadas de una ensalada de tomate convierten el plato en una cena ligera. En verano encajan en cualquier comida fría junto a una ensaladilla rusa casera, con la que comparten la mayonesa y el gusto por la nevera.

Con mayonesa casera, que lleva huevo crudo, tómalos en el mismo día y mantenlos siempre en frío. Con mayonesa comercial aguantan 2 días como máximo en frío, tapados con film para que no absorban olores ni se resequen por encima. No los congeles: la clara cocida se vuelve gomosa y el relleno suelta agua al descongelarse.

Entre los aprovechamientos, el más práctico es picar los huevos que sobren y mezclarlos con lechuga, tomate y un poco más de mayonesa para rellenar un bocadillo o un sándwich. Las claras que se rompan al vaciarlas no se tiran: pícalas e incorpóralas al relleno. Para cambiar el relleno sin complicarte, los huevos rellenos de atún y tomate refuerzan la versión con atún de esta receta, y los huevos rellenos de carne los convierten en un plato más completo. Sea cual sea el relleno, un truco mínimo evita claras rotas y mitades torcidas: moja el cuchillo antes de partir los huevos y corta una lámina finísima en la base de cada clara para que no bailen en la fuente.

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