En primavera, cuando los manojos de espárrago verde y triguero llenan los mercados, los espárragos esparragados son una de las formas más sabrosas de comerlos: guisados en cazuela con una salsa de pan frito, ajo, comino y pimentón, y con un huevo cuajado encima de cada ración. Se preparan en unos 40 minutos y cada cazuela sirve a 4 personas, con 1 huevo por comensal.

Es una preparación tradicional de Andalucía, y el término esparragado no se refiere solo al espárrago: describe esa manera de guisar verduras con un majado de pan y ajo fritos, vinagre y especias, que también se aplica a las espinacas o a las acelgas esparragadas. En la provincia de Granada se hace a menudo con el espárrago de Huétor-Tájar, que cuenta con Indicación Geográfica Protegida, aunque cualquier espárrago verde fresco funciona.

Para elegirlos, fíjate en las puntas, que deben estar cerradas y firmes, y en la base del tallo, que no debe verse seca ni hueca. Un espárrago fresco se parte con un chasquido limpio al doblarlo; ese mismo gesto te indica dónde acaba la parte tierna y empieza la fibrosa, que se descarta. La salsa es el corazón del plato y por eso conviene no tener prisa con el pan: frito con calma, hasta que esté dorado por ambas caras, sin llegar a tostarse oscuro, espesa el caldo y le da ese sabor a pan frito que pide mojar.

Información nutricional(por ración)

Energía

320 kcal

Hidratos

30 g

Grasas

5 g

Fibra

14 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
4
Caldo Casero de Pollo 100% Natural
Ajo
Ajo
4 dientes
Pan
Pan
4 rebanadas
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
50 mililitros
Pimentón dulce
Pimentón dulce
1 cucharada de café
Vinagre
Vinagre
2 cucharadas
Pimienta negra
Pimienta negra
1 cucharada de café
Comino
Comino
1 cucharada de café
Huevo
Huevo
4 unidades
Espárrago verde
Espárrago verde
3 manojos alternativa: triguero
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Receta

Espárragos esparragados

Paso 1 de 3

Prepara la picada de pan y ajo

Prepara la picada de pan y ajo

Pela 4 ajos sin partirlos. En una cazuela baja, vierte 50 ml de aceite de oliva virgen extra (si es de barro, mejor), pon la llama suave y dora los ajos durante 2 o 3 minutos, moviéndolos para que cojan color por igual sin quemarse. Añade las 4 rebanadas de pan y fríelas por una cara y después por la otra, con unos 2 minutos para cada lado, hasta verlas de color avellana y firmes al tacto. Retira pan y ajos a un plato; el aceite se queda en la cazuela para el siguiente paso.

Mete el pan frito y los ajos en el recipiente de la batidora de mano con un buen chorro de Caldo Casero de Pollo 100% Natural, unos 150 ml de los 500 ml, y las 2 cucharadas de vinagre. Tritura hasta obtener una pasta espesa y sin grumos. Esta picada será la que espese y dé sabor a la salsa. Reserva.

Paso 2 de 3

Guisa los espárragos esparragados

Guisa los espárragos esparragados

Lava los 3 manojos de espárragos verdes y quítales la parte dura del tallo: dóblalos con las manos y se partirán solos por el punto justo. Ese aceite que ha quedado del pan, con su sabor a ajo, es donde se rehogan ahora los espárragos: 4 minutos a fuego medio, girándolos un par de veces.

Añade la picada y mézclala con los espárragos usando una cuchara de palo, sin romper las puntas. Incorpora 1 cucharadita de pimienta, 1 de comino y 1 de pimentón dulce, y remueve 30 segundos, sin dejar que el pimentón se queme. Cubre con el resto del caldo, hasta unos 350 ml, espera a que borbotee y pon la tapa. Deja que se cocinen a fuego bajo unos 15 minutos. Cuando notes la salsa demasiado densa, alárgala con agua caliente; debe quedar como una crema ligera que nape los espárragos.

Paso 3 de 3

Cuaja los huevos y sirve

Cuaja los huevos y sirve

Pincha un espárrago grueso con un tenedor: si entra sin resistencia, están listos. Abre 4 hoyos en la salsa con una cuchara sopera y casca 1 huevo en cada uno, con cuidado de no romper la yema. Tapa, apaga el fuego y confía en el calor que guarda la cazuela, que los cuaja durante unos 4 o 5 minutos. La clara debe quedar blanca y firme del todo; si a los 5 minutos aún se ve transparente, vuelve a encender al mínimo, tapado, otro minuto o 2. Si en la mesa hay niños, personas mayores o embarazadas, deja que la yema también cuaje.

Sirve directamente de la cazuela, con una cuchara grande, poniendo en cada plato una parte de espárragos, salsa y 1 huevo. Unos picatostes de pan por encima quedan muy bien, aunque son opcionales: la salsa ya pide mojar.

Consejos finales

Para adelantar trabajo, prepara los espárragos con su salsa hasta antes de añadir los huevos y guárdalos en frío, bien tapados, hasta 48 horas. El día que los vayas a comer, templa la cazuela poco a poco, alarga la salsa con algo de caldo y casca los huevos en ese momento. Con los huevos ya cuajados no conviene guardarlos: la yema se endurece y la clara queda gomosa al recalentar.

El fallo más frecuente con los espárragos esparragados es quemar el pan o el ajo en el primer paso. Si se oscurecen demasiado, la picada amarga y no hay forma de corregirlo después, así que conviene repetir esa parte. El segundo es cocer de más los espárragos: con 15 minutos tapados basta para que estén tiernos sin deshacerse, y los más finos pueden necesitar solo 10.

Un truco que vale para cualquier verdura guisada: deja el aceite del pan frito en la cazuela para rehogar los espárragos, porque arrastra el sabor del ajo, y añade el vinagre al triturar la picada y no al final, para que se integre. Como no hay que vigilar fritura profunda ni masa, es una cazuela fácil de repetir cada primavera, y con espárragos más gruesos solo cambia el tiempo. Para otra cazuela de primavera con este ingrediente, prueba las patatas con espárragos en salsa.

Con pan del día y una ensalada de tomate, el plato no necesita nada más. Si te sobran manojos al final de la semana, aprovéchalos en una tortilla de espárragos o en unos huevos y espárragos, otra forma de juntar los mismos 2 ingredientes en la sartén.

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