Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Te ofrecemos a continuación una explicación fácil y sencilla de cómo cocer la pasta de los canelones para que no se peguen ni se rompan.
Ingredientes (para 4 comensales): 20 placas de canelones, ¾ partes de agua en la olla y una pizca de sal.
Elaboración:
1) Ponemos una cazuela con agua caliente a fuego fuerte. Cuando rompa a hervir, añadimos la sal y vamos metiendo las placas de los canelones una a una. Removemos las placas con cuidado de no romperlas y para evitar que se peguen entre sí.
Dejamos cocer durante el tiempo que indique el fabricante en el envase (entre 8 y 10 minutos para que queden al dente).
Una vez cocidas, sacamos las placas con una espumadera.
2) Tendremos preparado un bol con agua fría y las sumergimos en él unos 30 segundos. Las sacamos y colocamos sobre un paño limpio.
3) Ya tendríamos los canelones listos para rellenar con nuestro preparado preferido. Más abajo en recetas relacionadas encontrarás recetas fáciles de canelones con todas las fotos del paso a paso. Espero que te gusten!
Recomendaciones:
– Utilizar una olla amplia.
– Es muy importante ir añadiendo las placas una a una para que no se peguen entre sí.
– Dependiendo del tipo de pasta utilizada, el tiempo de cocción para una pasta «al dente» será de 8 a 10 minutos.
A continuación te ofrecemos algunos consejos relacionados con tu consulta. Esperemos que te sirvan:
1. Dale a la bienvenida a tu cocina a las especias, uno de los mejores sustitutos a la sal que existen, que además le dará mucho sabor a tus comidas. Entre las más populares tienes el curry, la pimienta, la nuez moscada, la canela, el azafrán, los clavos de olor, el pimiento rojo molido, entre otras. Grandes opciones para experimentar con nuevas recetas y reducir el consumo de sal.
2. Las hierbas aromáticas son otras grandes aliadas en la tarea de sustituir la sal al cocinar. El perejil, el tomillo, la albahaca, el orégano, el laurel, el romero, el cilantro, son opciones maravillosas que le darán a tus platillos un sabor único y especial sin la necesidad de usar demasiada sal. Pruébalas y verás como tus comidas dejarán de ser desabridas.
3. Evita los saborizantes y los caldos comerciales, si adquieres alguno asegúrate de que sea bajo en sal. Además puedes hacer platillos con ingredientes que de por sí ya contengan un poco de sal como el queso y vegetales como el brócoli o la espinaca.
4. Otra alternativa es usar en menores cantidades pero con un poco más de libertad la sal ligera o la sal marina, que contienen menos sodio y afectan en menor medida el organismo. Esto no quiere decir que puedas abusar de ellas, pero son siempre una buena opción.
Esta es la receta para la salsa de queso azul para carnes y pastas:
Ingredientes:
50 gr de queso roquefort.
160 gr de nata líquida para cocinar.
1 pizca de pimienta (opcional).
Elaboración:
Ponemos un cazo a fuego medio y echamos el queso. Dejamos que se derrita un poco mientras removemos con una cuchara de madera.
Añadimos la nata líquida y removemos hasta que se disuelva el queso. Podemos incluso dejar algún trocito para darle un toque más basto.
Vertemos en el recipiente donde vayamos a servir. Añadimos un poquito de pimienta negra y servimos.
Y, a continuación, la receta para la salsa de queso roquefort para carnes y pastas:
Ingredientes:
200 ml. de nata líquida
45 gr. de queso roquefort (o queso azul)
2 cucharadas soperas de aceite de oliva
1 pizca de nuez moscada
Cebollino picado
Elaboración:
Como muchas recetas de salsas, la salsa roquefort la vamos a hacer en una sartén anti-adherente que empezaremos poniendo al fuego y calentando con dos cucharadas de aceite de oliva (a ser posible, aceite de oliva virgen extra).
2. Una vez que el aceite esté caliente, añadimos el queso roquefort en pedazos gruesos, y lo deshacemos a fuego lento mientras lo vamos removiendo con una cuchara de madera.
3. Cuando esté completamente deshecho el queso roquefort, añadimos la nata líquida y removemos todo a fuego lento para que se mezclen el queso y la nata.
4. Cuando la nata y el queso esté bien integrados, condimentamos la salsa roquefort con un poco de nuez moscada si lo deseamos. Sal no hace falta añadir, pues ya está contenida en el queso y el queso roquefort tiene un sabor ya muy intenso.
5. Llegados a este punto, lo único que nos queda es dejar que la salsa cueza ligeramente a fuego suave hasta que adquiera la consistencia deseada, teniendo en cuenta que cuanto más tiempo esté al fuego, más espesa quedará, y que una vez se enfríe, la salsa roquefort adquirirá una mayor consistencia que la que se aprecia en la sartén.
6. Se recomienda añadir directamente la salsa al plato, ya sea carne, pescado, pasta, verduras… Por ejemplo, si queremos hacer el famoso solomillo al roquefort, una vez cocinada la carne a la plancha, nos bastaría con añadir la salsa roquefort por encima bien caliente.
7. Si, por el contrario, la hacemos para usarla más tarde, tenemos que dejarla enfriar y guardar la salsa de queso azul en el frigorífico bien tapada. Cuando queramos usarla, tenemos que volver a calentarla y removerla bien.
8. Opcionalmente, para recuperar las pinceladas del color verdoso del queso roquefort, en el momento de añadir la salsa de roquefort a los platos podemos echar por encima un poco de cebollino muy picado, o bien unos toques de perejil picadito, orégano seco, albahaca, etc.
Las carnes de caza siempre tiene mucho más sabor y fibra que las carnes que podamos comprar en una carnicería. Nuestro consejo es que hagas recetas donde el producto más importante, donde el sabor protagonista, sea la carne de caza.
Por ello puedes optar por un conejo con verduritas aromatizado al vino blanco. Para ello sella la carne de conejo en una olla y, cuando esté dorada, sácala y resérvala. En esa misma olla, sofríe una cebolla y una vez esté turgente y haya perdido gran parte de su color, añade una dos zanahorias en juliana y unas 5 setas laminadas. Deja que se vayan sofriendo, y cuando las verduras estén listas añade el conejo. Moja todos los ingredientes con un vaso de vino blanco y otro de Caldo Casero de Carne Gallina Blanca y deja que el conejo se vaya haciendo a fuego lento durante 45 minutos. Y listo.
Eso sí, a las carnes de caza les queda genial una buena salsa de vino tinto. Si quieres saber cómo hacer una reducción de esta deliciosa bebida, tienes que probar a hacer tu carne de caza con esta receta de ternera al vino tinto. Sustituye la ternera por la carne que toque, y ya puedes disfrutar de una deliciosa receta.
Gallina Blanca Chef Guía
Ensalada de col
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