El cocido de garbanzos es uno de esos platos que abrazan el alma cuando llegas a casa con ganas de una comida reconfortante. En Gallina Blanca entendemos que el ritmo del día a día no siempre permite dedicar horas a la cocina, por eso nuestro Caldo Casero de Cocido 100% Natural se convierte en tu mejor aliado, aportando ese sabor de toda la vida de forma sencilla y honesta, como si lo hubieras preparado tú mismo desde cero.

Este plato es un pilar fundamental de la gastronomía española, con variaciones regionales que cuentan historias de tradición y reuniones familiares. Es una elaboración que respeta el producto y que ha sabido mantenerse en nuestras mesas gracias a su capacidad para alimentarnos bien con ingredientes básicos y accesibles.

Para conseguir un resultado excelente, es vital seleccionar bien los cocido de garbanzos ingredientes. Aunque pueda parecer complejo, esta es una de garbanzos receta fácil que cualquiera puede preparar con éxito en su cocina. Si buscas recrear el cocido de garbanzos original, verás que el secreto reside en el mimo que pongas al hacer cocido de garbanzos y en la calidad de los productos que utilices.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

42 g

Grasas

18 g

Fibra

11 g

Proteínas

24 g

¿Cuántos comensales?
4
Garbanzo
Garbanzo
800 gramos
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Ajo
Ajo
2 dientes
Patata
Patata
1 unidad
Zanahoria
Zanahoria
2 unidades
Patata
Patata
1 unidad
Chorizo de guisar
Chorizo de guisar
1 unidad
Pimentón
Pimentón
1 cucharada de café
Perejil
Perejil
al gusto fresco
Cebolleta
Cebolleta
1 unidad
Sal
Sal
al gusto
Pimienta de molinillo
Pimienta de molinillo
al gusto
Ají
Ají
al gusto molido
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Receta

Cocido de garbanzos

Paso 1 de 6

Preparación de la base vegetal

Preparación de la base vegetal

Comenzamos pelando y picando finamente la cebolla y los dientes de ajo. En una olla amplia, calentamos un chorrito de aceite de oliva virgen extra y rehogamos la cebolla a fuego suave hasta que empiece a transparentar; en ese momento, incorporamos el ajo para que suelte todo su aroma sin llegar a quemarse.

Mientras tanto, lavamos y pelamos las zanahorias y la patata. Cortamos las zanahorias en rodajas no muy finas y chascamos la patata en trozos medianos. Realizar este corte es fundamental para que el tubérculo suelte su almidón y el caldo adquiera una textura mucho más agradable al final de la cocción.

Paso 2 de 6

El toque del embutido y el pimentón

El toque del embutido y el pimentón

Una vez que las verduras de la base estén tiernas, añadimos el chorizo de guisar cortado en rodajas. Dejamos que suelte su grasa y color, lo que aportará una gran profundidad de sabor al conjunto. Es el momento de añadir la cucharadita de pimentón, retirando la olla del fuego un instante para evitar que se queme y amargue el plato.

Removemos bien para que el pimentón se integre con el aceite y los jugos del chorizo. Este paso es breve pero vital para conseguir ese tono rojizo y el aroma ahumado tan característico de nuestros guisos tradicionales.

Paso 3 de 6

Incorporación de los garbanzos

Incorporación de los garbanzos

Añadimos los garbanzos cocidos a la olla. Si utilizas legumbres de bote, asegúrate de enjuagarlas muy bien bajo el grifo con agua fría hasta que dejen de soltar espuma. Mézclalos con el sofrito de cebolla, zanahoria y chorizo para que se impregnen de todos los sabores antes de verter el líquido.

Es fundamental tratar los garbanzos con delicadeza para que no se rompan durante la manipulación. En este punto, también podemos incorporar la cebolleta picada y un poco de pimienta negra recién molida para empezar a construir las capas de sabor de nuestra elaboración casera.

Paso 4 de 6

Cocción con el caldo natural

Cocción con el caldo natural

Vertemos el litro y medio de Caldo Casero de Cocido 100% Natural sobre los ingredientes. Al utilizar un caldo ya preparado con ingredientes naturales, garantizamos un resultado equilibrado y sabroso sin necesidad de esperar horas a que el agua gane sustancia por sí sola.

Subimos el fuego hasta que alcance el punto de ebullición y, acto seguido, lo bajamos para mantener un hervor suave y constante. Tapamos la olla parcialmente para que los sabores se concentren mientras las patatas y las zanahorias terminan de ablandarse por completo.

Paso 5 de 6

Ajuste de textura y sabor

Ajuste de textura y sabor

Tras unos 15 o 20 minutos, comprobamos el punto de cocción de las patatas pinchándolas con un tenedor. Si observas que el caldo ha quedado demasiado ligero, un truco ideal es machacar un trozo de patata y unos pocos garbanzos en el mortero e incorporarlos de nuevo a la olla para que espese de forma natural.

Probamos el guiso y rectificamos de sal si fuera necesario, siempre teniendo en cuenta que tanto el chorizo como el propio caldo ya aportan su punto de sazón. Por último, añadimos una pizca de pimentón o ají si buscamos ese toque sutilmente picante que realza y redondea el sabor del plato.

Paso 6 de 6

Reposo y presentación

Reposo y presentación

Apagamos el fuego y dejamos que el cocido repose durante al menos cinco minutos. Este descanso es fundamental para que los sabores se asienten y la temperatura se estabilice, permitiendo que el caldo gane en untuosidad y los ingredientes terminen de integrarse.

Servimos el plato bien caliente en cuencos o platos hondos, asegurándonos de que cada ración tenga una buena proporción de legumbres, verduras y chorizo. Decoramos con un poco de perejil fresco picado para aportar una nota de color y frescura antes de llevarlo a la mesa.

Consejos finales

Disfrutar de este cocido de garbanzos casero es un placer que une a toda la familia. Para servirlo, puedes optar por el plato único o presentar primero el caldo y luego los ingredientes sólidos. Saber cómo prepararlo paso a paso te garantiza tener siempre a mano una opción nutritiva que gusta a todos.

Si necesitas una versión más rápida de este guiso, el uso de legumbres ya cocidas es uno de los mejores trucos para disfrutarlo sin renunciar al sabor. Esta receta para cuatro personas es ideal para resolver una comida semanal con éxito y sencillez.

Si te ha gustado esta receta, te animamos a probar otras variantes deliciosas como el potaje de garbanzos con bacalao para los días más tradicionales, o el emblemático cocido madrileño a fuego lento cuando dispongas de más tiempo en la cocina. También puedes optar por unos sabrosos garbanzos con pollo, una alternativa ligera y nutritiva para el día a día.

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