Preparar un buen bizcocho marmolado en casa es una de esas satisfacciones sencillas que alegran cualquier merienda familiar. En Gallina Blanca, nos gusta acompañarte en estos momentos dulces, ofreciéndote soluciones prácticas para que disfrutes de la repostería sin complicaciones innecesarias y con resultados que siempre apetecen.

Este dulce, que combina masas de distintos colores y sabores, tiene una larga tradición en los hogares de toda España. Es el clásico bizcocho de dos colores que muchas familias preparan para dar un toque especial a la merienda, convirtiendo una masa básica en un espectáculo visual muy sencillo de conseguir con ingredientes que todos tenemos a mano.

Para que el resultado sea impecable, es fundamental tener listos todos los bizcocho marmolado ingredientes antes de empezar la mezcla. Verás que esta es una bizcocho marmolado receta fácil que no requiere técnicas complejas de pastelería profesional, siendo ideal si buscas presentar un bizcocho marmolado original para sorprender a los tuyos. Aprender a hacer bizcocho marmolado es, sin duda, el primer paso para dominar la repostería casera más auténtica y resultona.

Información nutricional(por ración)

Energía

385 kcal

Hidratos

48 g

Grasas

18 g

Fibra

2.5 g

Proteínas

7 g

¿Cuántos comensales?
4
Harina
Harina
350 gramos
Leche
Leche
200 cucharadas
Azúcar blanco
Azúcar blanco
150 gramos
Mantequilla
Mantequilla
120 gramos
Avellana
Avellana
50 gramos troceada
Azúcar avainillado
Azúcar avainillado
1 cucharada
Cacao
Cacao
1 cucharada en polvo
Levadura
Levadura
1 sobre
Huevo
Huevo
2 unidades
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 2

Preparación de la masa base y aromatización

Comenzamos batiendo los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado en un bol amplio hasta que la mezcla blanquee y gane volumen. A continuación, incorporamos la mantequilla, que debe estar en punto pomada para integrarse correctamente, y la leche a temperatura ambiente. Es importante batir con suavidad para mantener la esponjosidad que buscamos en el resultado final.

Una vez tengamos los líquidos bien ligados, tamizamos la harina junto con el sobre de levadura sobre la mezcla anterior. Este paso es vital para evitar grumos y conseguir una textura fina. Mezclamos con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea y suave, que servirá como base para los dos colores de nuestro bizcocho.

Paso 2 de 2

Creación del efecto marmolado y horneado

Dividimos la masa obtenida en dos recipientes distintos. En uno de ellos, añadimos la cucharada de cacao en polvo y las avellanas troceadas, mezclando bien hasta que la masa adquiera un color chocolate uniforme. De esta forma, tendremos una parte clara con aroma a vainilla y otra oscura con el sabor intenso del cacao y el toque crujiente de los frutos secos.

Para terminar, engrasamos un molde con un poco de mantequilla y harina. Vertemos las masas alternándolas: primero una capa de masa blanca, luego una de chocolate, y así sucesivamente. Con la punta de un cuchillo, hacemos unos círculos suaves para que los colores se mezclen ligeramente creando el dibujo marmolado. Horneamos a 180 ºC durante unos 45 minutos o hasta que, al pincharlo, el palillo salga limpio. Dejamos enfriar antes de desmoldar.

Consejos finales

Al servir este bizcocho marmolado casero, lo ideal es cortarlo en rebanadas generosas para que se aprecie bien el contraste de colores en el interior. Es una opción de repostería rápida que soluciona cualquier desayuno o merienda improvisada, especialmente si se acompaña de un buen vaso de leche fría o un café recién hecho que resalte el aroma de la vainilla y el cacao.

Si sigues este proceso paso a paso, verás que el bizcocho siempre queda tierno. No olvides aplicar algunos trucos, como no abrir la puerta del horno durante los primeros treinta minutos para evitar que se baje. Esta receta para cuatro personas cunde bastante y se mantiene perfecta durante un par de días si se guarda bien tapada.

Si te ha gustado esta elaboración, también puedes probar otras variantes clásicas como el bizcocho de yogur de toda la vida; o si prefieres algo más intenso, el bizcocho de chocolate es siempre un acierto seguro. Para quienes buscan un toque frutal, el bizcocho de manzana aporta una jugosidad inigualable que complementa perfectamente tu recetario dulce.

Valora esta recetas 37 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras