Carne mechada o lomo mechado: así se conoce en España la cabecera de lomo de cerdo rellena de tiras de jamón serrano que se dora entera y se guisa despacio con pimientos, vino blanco y laurel, hasta que queda tierna y se corta en rodajas. Da para 4 personas y, sumando el dorado, el sofrito, la hora de cocción a fuego suave y el reposo, necesita alrededor de 1 hora y media, aunque durante casi toda esa hora la olla solo pide algún vistazo.

El nombre viene de la técnica: mechar es meter mechas, tiras de tocino, jamón o verdura, en el interior de una carne magra para darle sabor y jugosidad desde dentro. No hay que confundirla con la carne mechada de Venezuela y otros países de Latinoamérica, que es ternera cocida y deshilachada en un guiso de tomate y pimiento. La versión española se sirve en lonchas, con la salsa del guiso, y en cada corte se ve el dibujo del jamón.

Elige bien la pieza. La cabecera de lomo tiene más grasa infiltrada que el lomo de centro, por eso aguanta la cocción larga sin secarse; pídela entera y de grosor uniforme para que se haga por igual. Si quieres más color dentro, mete también alguna tira de pimiento junto al jamón. Resulta fácil de manejar si atas la pieza con cordel de cocina o la metes en una redecilla: así no se deforma al girarla y las lonchas salen enteras. Con lo que sobre, el guiso da para unas papas con carne o para bocadillos al día siguiente.

Información nutricional(por ración)

Energía

345 kcal

Hidratos

12 g

Grasas

18 g

Fibra

2 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Cabecera de lomo de cerdo
Cabecera de lomo de cerdo
1 unidad
Jamón serrano
Jamón serrano
100 gramos cortado en tiras
Patata
Patata
2 unidades mediana
Pimiento rojo
Pimiento rojo
1 unidad
Pimiento verde
Pimiento verde
1 unidad
Vino blanco
Vino blanco
100 mililitros
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
4 cucharadas
Laurel
Laurel
1 hoja
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Paso 1 de 3

Mecha el lomo y dóralo entero

Mecha el lomo y dóralo entero

Retira de la cabecera de lomo el exceso de grasa exterior, sin dejarla limpia del todo, porque esa capa protege la carne durante la cocción. Con una aguja de mechar o un cuchillo largo y fino, haz incisiones profundas a lo largo de la pieza, separadas unos 3 cm, e introduce en cada una las tiras de los 100 g de jamón serrano. Si quieres, añade alguna tira fina de pimiento rojo junto al jamón. Ata la carne con cordel de cocina o métela en una redecilla para que conserve la forma.

Salpimienta con moderación, porque el jamón y la pastilla ya aportan sal. En una olla o cazuela de fondo grueso, calienta a fuego fuerte el aceite de oliva virgen extra, 4 cucharadas, y dora la pieza por todos sus lados durante 8 a 10 minutos, girándola cuando cada cara tenga una costra tostada uniforme. Ese tostado da color y sabor a la salsa. Retira la carne a un plato y conserva el aceite en la olla.

Paso 2 de 3

Sofríe los pimientos y moja con vino

Sofríe los pimientos y moja con vino

Baja el fuego a medio. En el mismo aceite, añade el pimiento rojo y el pimiento verde cortados en dados medianos y la hoja de laurel. Sofríe unos 6 a 8 minutos, removiendo, hasta que los pimientos se ablanden y empiecen a dorarse en los bordes. Desmenuza la pastilla de Avecrem Dúo Guisos De Carne sobre las verduras y remueve para que se disuelva con su jugo.

Vierte los 100 ml de vino blanco y sube el fuego. Despega con una espátula los restos tostados del fondo, que dan cuerpo a la salsa, y deja que hierva entre 2 y 3 minutos, hasta que el vino pierda el olor fuerte y se reduzca un poco. Vuelve a meter el lomo en la olla, junto con el jugo que ha quedado en el plato, y cubre con agua hasta la mitad de la pieza. Si cubres del todo, la carne se hierve y la salsa queda aguada. Lleva a ebullición y baja enseguida a fuego suave.

Paso 3 de 3

Guisa con las patatas y corta

Guisa con las patatas y corta

Tapa la olla y cuece a fuego suave, con un hervor apenas perceptible, durante 1 hora aproximadamente. Dale la vuelta a la carne a los 30 minutos para que la parte de arriba también se cueza en el líquido. En ese momento añade las 2 patatas medianas peladas y chascadas en trozos medianos: al romper el último corte en lugar de cortarlo limpio, sueltan almidón y espesan la salsa. Si el líquido baja mucho, repón con algo de agua caliente.

La carne está lista cuando una brocheta entra en el centro sin resistencia y las patatas están tiernas. Saca la pieza, quita el cordel o la redecilla y déjala reposar 10 minutos tapada con papel de aluminio; si la cortas en caliente, se deshace y pierde jugo. Mientras, si la salsa está muy líquida, redúcela unos minutos a fuego fuerte sin tapa. Corta el lomo en rodajas de 1 cm y sírvelo con las patatas, los pimientos y la salsa por encima.

Consejos finales

Sírvela bien caliente, en una fuente amplia para que cada uno coja su ración, con las lonchas ligeramente montadas unas sobre otras y la salsa bañando tanto la carne como las patatas. Una ensalada verde con cebolla tierna aporta frescor frente a una salsa con tanto cuerpo, y el pan no puede faltar, porque el jugo de vino y pimiento pide mojar hasta el final.

Esta carne gana preparada la víspera, y ahí están los trucos para lonchearla bien: guárdala entera en la nevera, cubierta con su salsa, y córtala en frío al día siguiente, cuando las lonchas salen finas y limpias, con el jamón en su sitio. Después basta con calentarlas en la salsa a fuego suave unos 5 minutos. Se conserva 3 o 4 días en un recipiente cerrado y se congela bien, ya loncheada y con salsa, hasta 3 meses; descongélala en la nevera la noche anterior. Las sobras funcionan como fiambre en bocadillos con pimientos asados, o picadas con su salsa reducida como relleno de una empanada de carne.

Cuando la carne queda seca, lo habitual es que haya hervido fuerte en lugar de cocerse a fuego suave, o que la pieza fuera de lomo de centro, más magro. En ese caso, córtala en lonchas finas y déjalas unos minutos dentro de la salsa caliente antes de servir, que recuperan algo de jugosidad. Otro error frecuente es meter las patatas desde el principio: a la hora están deshechas y enturbian la salsa. Para otro guiso casero con pimiento y carne, los pimientos rellenos de carne picada gustan a todas las edades.

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