Jarrete en dados, cebolla, zanahoria y vino tinto, con 1 hora y media de fuego mínimo y la tapa puesta: así se hace un estofado de ternera en el que la carne se deshace con la cuchara. Es un guiso para 4 personas, y con el sellado, el sofrito y el reposo conviene contar unas 2 horas y cuarto.

Estofar, en su sentido clásico, es guisar a fuego lento en un recipiente bien tapado, con vino, cebolla y especias, para que el vapor no escape y la carne se haga en su propio jugo con muy poco líquido. Por eso la tapa importa tanto como el fuego: si se deja la cazuela destapada, el agua se va, la salsa se concentra demasiado y la carne se seca antes de ablandarse.

Elige un corte con colágeno. El jarrete, de la pata, tiene mucho tejido conjuntivo, el que al cocerse despacio se convierte en gelatina y da una carne melosa y una salsa con cuerpo. En muchas carnicerías lo encontrarás como morcillo, que es su parte más carnosa; si no, la aguja o la carrillera responden igual; las piezas magras, como la contra o el redondo, se quedan secas y fibrosas por mucho que las cuezas. Pide los dados de unos 3 cm y sin limpiar del todo, porque esa grasa y esos tendones son los que funden en la salsa. El trabajo activo se queda en una media hora de cortar, sellar y sofreír, así que es un guiso fácil: lo dejas al fuego mientras haces otras cosas, con un vistazo al líquido cada 30 minutos.

Información nutricional(por ración)

Energía

445 kcal

Hidratos

14 g

Grasas

24 g

Fibra

3.5 g

Proteínas

38 g

¿Cuántos comensales?
4
Cebolla
Cebolla
300 gramos
Vino tinto
Vino tinto
250 mililitros
Guisante
Guisante
50 gramos extrafino
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
50 mililitros
Zanahoria
Zanahoria
100 gramos
Agua
Agua
3 vasos
Romero
Romero
1 una pizca
Tomillo
Tomillo
1 una pizca
Pimienta negra
Pimienta negra
al gusto
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Receta

Estofado de ternera

Paso 1 de 5

Corta y sella la ternera

Corta y sella la ternera

Trocea los 800 g de jarrete de ternera en dados de 3 cm aproximadamente, todos parecidos para que se hagan al mismo tiempo. Sécalos con papel de cocina y salpimiéntalos al gusto con pimienta negra y sal, así el condimento se queda pegado a la carne desde el principio.

Pon una cazuela amplia de fondo grueso a fuego fuerte con el aceite de oliva virgen extra, 50 ml. Cuando el aceite esté muy caliente, dora la carne por tandas, sin amontonarla, unos 3 o 4 minutos por tanda, dándole la vuelta hasta que tenga una costra tostada por todas las caras. No buscas que se haga por dentro, sino ese tostado, que dará color y sabor a la salsa. Si echas toda la carne de golpe, el aceite se enfría, la ternera se encharca en su propio jugo y hierve sin tostarse. Resérvala en un plato con su jugo.

Paso 2 de 5

Pocha la cebolla y la zanahoria

Pocha la cebolla y la zanahoria

Pica muy finos los 300 g de cebolla y los 100 g de zanahoria pelada. Cuanto más pequeño sea el corte, más se deshacen durante la cocción larga y más espesa queda la salsa sin necesidad de harina.

En el mismo aceite donde has sellado la carne, sin limpiar la cazuela, con el fuego ya moderado, añade las verduras con una pizca de sal, que ayuda a que suelten su agua. Pocha de 10 a 12 minutos y, cada poco, rasca la base con la cuchara, hasta que la cebolla esté blanda y transparente y la zanahoria empiece a ablandarse. El agua de las verduras va despegando los restos tostados de la carne, que se integran en el sofrito. Si ves que algo se oscurece demasiado, baja el fuego: la cebolla quemada amarga todo el guiso.

Paso 3 de 5

Desglasa con el vino tinto

Desglasa con el vino tinto

Cuando las verduras estén en su punto, vuelve a meter la carne, junto con el líquido que ha soltado al reposar, y remueve para mezclarla con el sofrito. Aviva el fuego y vierte los 250 ml de vino tinto.

Rasca bien el fondo de la cazuela con la cuchara de madera mientras el vino hierve, para disolver todo lo que se haya quedado pegado. Esa operación se llama desglasar, y esos restos caramelizados son el sabor más concentrado del guiso. Deja hervir 2 o 3 minutos sin tapar, hasta que ya no huela a alcohol y el vino se haya reducido un poco. Un tinto joven y sin mucha madera funciona mejor que uno muy crianza, cuyo sabor a barrica se concentra demasiado en una cocción tan larga.

Paso 4 de 5

Cuece despacio con Avecrem y hierbas

Cuece despacio con Avecrem y hierbas

Añade los 3 vasos de agua, o la cantidad justa para cubrir la carne, y desmenuza la pastilla de Avecrem Dúo Guisos De Carne directamente en la cazuela. Incorpora la pizca de romero y la de tomillo y remueve para que todo se reparta.

Cuando vuelva a hervir, deja el fuego al mínimo y tapa la cazuela. Cuece alrededor de 1 hora y media, con un hervor muy suave, removiendo cada 20 o 30 minutos para que no se pegue en el fondo. Si el líquido baja por debajo de la carne, completa con agua que esté bien caliente. La ternera está lista cuando al pincharla con un tenedor se abre casi sin esfuerzo: es la señal de que el colágeno del jarrete se ha fundido. Si a la hora y media todavía ofrece resistencia, dale 15 o 20 minutos más; cada pieza es distinta.

Paso 5 de 5

Añade los guisantes y deja reposar

Añade los guisantes y deja reposar

Unos 10 minutos antes de terminar la cocción, destapa y añade los 50 g de guisantes extrafinos, repartidos por toda la cazuela. Si son congelados, échalos sin descongelar. Al ser tan pequeños se hacen enseguida y conservan su color verde, que da frescura al plato. Aprovecha esos minutos sin tapa para que la salsa espese un poco si la ves demasiado líquida.

Prueba y ajusta de sal y pimienta. Retira la cazuela del calor, tápala y deja reposar el estofado unos 10 minutos antes de servir. Con el reposo, la carne se asienta y la salsa termina de trabarse, más melosa y con un sabor más equilibrado. Sírvelo en platos hondos, con salsa abundante en cada ración.

Consejos finales

Hacerlo la víspera tiene sus trucos: al enfriarse, la grasa sube y cuaja en la superficie, y la retiras con una cuchara antes de recalentar. En la nevera aguanta hasta 4 días en un táper cerrado, y en el congelador hasta 3 meses con la carne cubierta de salsa para que no se reseque; si sabes que lo vas a congelar, añade los guisantes al recalentar, porque pierden color. Descongélalo en la nevera y caliéntalo a fuego suave, tapado y con un poco de agua.

Con patatas es como más se busca: pela 2 o 3 patatas medianas, cháscalas en trozos y añádelas en los últimos 25 a 30 minutos de cocción, con algo más de agua si hace falta; el almidón que sueltan espesa la salsa. Unas setas de temporada, salteadas aparte y añadidas con los guisantes, lo llevan al otoño. En olla rápida, haz el sellado, el sofrito y el vino con la olla abierta, cubre justo con agua y cuenta de 30 a 35 minutos con la válvula arriba; espera a que baje la presión, comprueba la carne y termina destapado con los guisantes.

Para mojar la salsa, unas patatas fritas en dados, arroz blanco o un puré de patatas. Si sobra carne, desmígala, mézclala con 2 cucharadas de la salsa bien reducida y úsala para rellenar unas croquetas caseras o unas empanadillas.

Para seguir con carne guisada, el guiso de ternera es otra versión casera, el morcillo de ternera guisado con vino tinto trabaja con la misma zona de la pata y los callos caseros de ternera son otro guiso para el frío.

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