Preparar una buena ensalada de pasta es un recurso infalible cuando buscamos un plato rico, fresco y rápido de elaborar. En Gallina Blanca nos gusta acompañarte en tu cocina diaria con soluciones sencillas, por eso el toque de Avecrem Pollo es fundamental en esta elaboración, ya que permite que la pasta absorba todo el sabor desde el mismo momento de su cocción.

En la gastronomía española, este tipo de platos se han convertido en un imprescindible de los meses de calor, siendo la opción predilecta para llevar en el táper a la oficina o disfrutar en una comida familiar en la terraza. Es una elaboración que celebra la sencillez y la calidad de los productos de nuestra tierra, adaptándose a lo que cada temporada nos ofrece.

Para que el resultado sea excelente, los ingredientes de la ensalada de pasta deben ser frescos y estar bien equilibrados. Si buscas una ensalada de pasta receta fácil pero con un toque diferente gracias al pesto y la mozzarella, esta versión te encantará. Hacer ensalada de pasta es muy sencillo, pero siguiendo estas pautas conseguirás una ensalada de pasta original que se aleja de lo convencional para sorprender a todos en casa.

Información nutricional(por ración)

Energía

345 kcal

Hidratos

32 g

Grasas

18 g

Fibra

3 g

Proteínas

14 g

¿Cuántos comensales?
4
Avecrem Pollo
1 pastilla
Salsa pesto
Salsa pesto
2 cucharadas
Queso mozzarella
Queso mozzarella
200 gramos
Tomate
Tomate
200 gramos
Pasta
Pasta
50 gramos
Albahaca
Albahaca
al gusto fresca
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Paso 1 de 3

Cocción de la pasta con sabor

Cocción de la pasta con sabor

El primer paso para que esta ensalada de pasta destaque es cuidar la cocción de la base. Ponemos a calentar abundante agua en una olla y, justo antes de que rompa a hervir, añadimos una pastilla de Avecrem Pollo. Esto es clave, ya que, a diferencia de usar solo sal, el caldo enriquecido penetra en el interior de la pasta, dándole un fondo de sabor mucho más completo y delicioso.

Cuando el agua esté en ebullición, incorporamos la pasta y la cocinamos siguiendo los tiempos que indique el fabricante para dejarla al dente. Es fundamental no pasarse de cocción, puesto que en las ensaladas frías, la textura debe ser firme para que soporte bien el resto de los ingredientes y el aliño sin deshacerse.

Paso 2 de 3

Preparación de los ingredientes frescos

Preparación de los ingredientes frescos

Mientras la pasta se cuece, aprovechamos para preparar el resto de ingredientes que aportarán frescura al plato. Lavamos bien los tomates y los troceamos en dados pequeños o en mitades, si son tipo cherry. Hacemos lo mismo con la mozzarella, cortándola en porciones de tamaño similar para poder disfrutar de todos los matices de la receta en cada bocado.

En un bol amplio, mezclamos las dos cucharadas de salsa pesto con un pequeño chorrito de aceite de oliva si fuera necesario para aligerarla. Este aderezo aportará ese aroma a albahaca y piñones tan característico que elevará el plato. Picamos también unas hojas de albahaca fresca que añadiremos al final para potenciar el aroma verde y natural de la elaboración.

Paso 3 de 3

Montaje y reposo de la ensalada

Montaje y reposo de la ensalada

Una vez que la pasta está lista, la escurrimos bien. Un pequeño truco para que no se pegue es pasarla ligeramente por agua fría para detener la cocción y eliminar el exceso de almidón. Acto seguido, la incorporamos al bol donde tenemos el pesto y removemos bien para que cada pieza de pasta quede perfectamente impregnada con la salsa mientras aún conserva algo de calor.

Finalmente, añadimos los tomates, la mozzarella y la albahaca fresca picada. Mezclamos con movimientos suaves para no romper el queso y dejamos reposar la ensalada en el frigorífico durante, al menos, treinta minutos. Este reposo es clave para que los sabores se asienten y el plato esté a la temperatura ideal antes de servirlo en la mesa.

Esta ensalada de pasta casera es la solución perfecta para esos días en los que el tiempo apremia pero no queremos renunciar a comer bien. Al servirla, puedes añadir un toque final de pimienta negra recién molida o unas escamas de sal sobre los tomates para realzar su dulzor. Es una opción ideal como plato único o para compartir en el centro de la mesa en una comida familiar.

Ahora que ya sabes cómo hacer esta receta paso a paso, verás que es una elaboración rápida que se adapta a cualquier ocasión. Si sigues estos pequeños trucos, como el uso del caldo para la cocción, notarás la diferencia en el paladar. Esta ración es perfecta para cuatro personas si se sirve como entrante o para dos como plato principal contundente.

Si te ha gustado esta elaboración, también puedes probar nuestra ensalada de pasta fría más tradicional, o si prefieres algo diferente, la ensalada de lentejas con atún es una alternativa excelente. Para los amantes de los sabores clásicos, la pasta con tomate y orégano siempre es un acierto seguro en cualquier mesa.

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