Preparar una buena crema de espinacas en casa es uno de esos gestos sencillos que reconfortan a toda la familia, especialmente cuando buscamos un plato caliente y nutritivo sin complicaciones. En Gallina Blanca nos gusta estar a tu lado en el día a día para que cocinar sea más fácil, por eso un toque de Avecrem Pollo es el aliado perfecto para realzar el sabor natural de la verdura de forma equilibrada y suave, como se ha hecho siempre en nuestros hogares.

Esta elaboración tiene una larga tradición en la cocina española, siendo una de las formas preferidas para introducir las verduras en la dieta de los más pequeños. Las espinacas, que llegaron a la península hace siglos, se han convertido en un básico de nuestra gastronomía gracias a su versatilidad y a lo bien que combinan con lácteos y sofritos tradicionales de ajo.

Para conseguir un resultado excelente, es fundamental seleccionar bien los ingredientes de la crema de espinacas, priorizando siempre que sea posible el producto fresco. Si buscas una receta de crema de espinacas fácil que no te quite mucho tiempo, esta versión es ideal por su sencillez. Aunque existen muchas variantes, la receta de la crema de espinacas original destaca por su textura aterciopelada. Al hacer crema de espinacas en casa, verás que con muy poco esfuerzo obtienes un plato de calidad profesional.

Información nutricional(por ración)

Energía

185 kcal

Hidratos

8 g

Grasas

12 g

Fibra

4 g

Proteínas

6 g

¿Cuántos comensales?
4
Espinaca
Espinaca
1 kilo fresca
Ajo
Ajo
1 diente
Mantequilla
Mantequilla
1 cucharada
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 chorro
Avecrem Pollo
1 pastilla
Leche
Leche
1 vaso
Nata líquida para cocinar
Nata líquida para cocinar
6 cucharadas
Pimienta
Pimienta
1 una pizca
Queso
Queso
2 unidades
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Paso 1 de 3

Sofrito de ajo y cocción de las espinacas

Sofrito de ajo y cocción de las espinacas

Comienza pelando y picando el diente de ajo finamente. En una olla amplia, calienta un chorrito de aceite de oliva junto con una cucharada de mantequilla a fuego medio. Cuando la mantequilla se haya fundido y empiece a burbujear, añade el ajo y deja que se dore ligeramente sin que llegue a quemarse, para que aromatice bien la base de nuestro plato.

A continuación, incorpora las espinacas frescas. Aunque parezca que ocupan mucho volumen, verás que reducen rápidamente con el calor. Reahógalas durante un par de minutos hasta que hayan disminuido su tamaño. Este paso es clave para que la verdura suelte su esencia y se impregne del sabor del ajo y la mantequilla antes de añadir los líquidos.

Paso 2 de 3

Añadir líquidos y sazonar

Añadir líquidos y sazonar

Una vez que las espinacas hayan reducido, vierte el vaso de leche e incorpora la pastilla de Avecrem Pollo desmenuzada. Este toque maestro ayudará a que el conjunto tenga un sabor mucho más completo y casero sin necesidad de añadir sal extra. Suma también una pizca de pimienta negra recién molida para aportar un matiz aromático suave que case a la perfección con el dulzor lácteo.

Deja que el conjunto cueza a fuego suave durante unos 10 minutos. Es fundamental que la leche no hierva con demasiada fuerza para mantener esa textura sedosa que buscamos. Durante este tiempo, los sabores se integrarán de forma equilibrada, creando una base deliciosa que será el alma de nuestra receta.

Paso 3 de 3

Triturado y toque final cremoso

Triturado y toque final cremoso

Retira la olla del fuego e incorpora los dos quesitos junto con las cucharadas de nata líquida. Estos ingredientes son los encargados de aportar esa untuosidad tan característica que buscamos. Utiliza una batidora de mano para triturar todo el conjunto hasta obtener una textura fina y sin grumos; si prefieres una consistencia aún más ligera, puedes pasar la mezcla por un colador chino.

Vuelve a poner la crema al fuego un minuto más para que recupere temperatura y termine de ligar. Prueba el punto de sal y rectifica si fuera necesario. Verás que su color verde vibrante y su textura cremosa hacen que este plato resulte irresistible nada más servirlo.

Consejos finales

Disfrutar de esta crema de espinacas casera es un placer sencillo que admite multitud de opciones de presentación. Para que el plato luzca al máximo, te recomendamos servirlo con unos costrones de pan frito o unas semillas de calabaza, que aportarán un contraste crujiente muy agradable. Al aprender a prepararla paso a paso, descubrirás que la clave está en el mimo con el que tratamos la verdura y en el equilibrio de los lácteos.

Se trata de una elaboración rápida que resuelve cualquier cena de forma saludable y sabrosa. Si sigues nuestros trucos para conseguir un resultado perfecto, como el uso de Avecrem para potenciar el fondo, el éxito está asegurado. Esta receta está pensada para cuatro personas, siendo ideal para compartir en familia un plato reconfortante y lleno de sabor tradicional.

Si te ha gustado esta elaboración, también puedes probar otras opciones deliciosas como nuestra crema de calabacín; o si prefieres combinar sabores, la crema de brócoli y patatas es excelente. Para los amantes de los matices suaves, la crema de puerros es otra alternativa fantástica que nunca falla en el recetario familiar.

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