Los filetes de pollo cordon bleu son pechugas en filetes finos, enrolladas sobre jamón york y queso, empanadas con harina, huevo y pan rallado y fritas hasta que crujen. Es un segundo plato que se come igual de bien con cuchillo y tenedor que cortado en rodajas para picar. Las 2 pechugas se convierten en 4 rollitos, a razón de 1 por persona, y entre el fileteado, el empanado y la sartén el plato se sirve en unos 40 minutos. El nombre viene del francés: el «cordon bleu», la cinta azul, era la banda de la Orden del Espíritu Santo, una de las distinciones más altas de la monarquía francesa, y con el tiempo la expresión pasó a designar a un cocinero excelente. La versión centroeuropea del plato se hace con escalope de ternera; con pechuga de pollo resulta más suave y más económica. En España tiene un pariente muy cercano en el san jacobo, que encierra el jamón y el queso entre 2 filetes en lugar de enrollarlos, como en los san jacobos de lomo.

Todo se juega en el grosor. El filete debe quedar de medio centímetro como mucho, para que se enrolle sin romperse y se haga por dentro antes de que el pan rallado se oscurezca. En el relleno manda un queso que funda bien, como un manchego semicurado o un tierno de vaca en lonchas, y conviene dejar 1 cm libre en los bordes para que no se escape al freír. Rellenar y enrollar asusta más por el nombre que por la técnica, y, siguiéndola paso a paso, se convierte en un plato fácil de adelantar: los rollitos empanados esperan en la nevera hasta la hora de freírlos.

Información nutricional(por ración)

Energía

550 kcal

Hidratos

45 g

Grasas

2 g

Fibra

50 g

Proteínas

30 g

¿Cuántos comensales?
4
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
2 unidades sin piel deshuesada
Pan rallado
Pan rallado
200 unidades
Harina
Harina
60 unidades
Huevo
Huevo
2 unidades
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Receta

Filetes de pollo cordon bleu

Paso 1 de 4

Filetea, rellena y enrolla las pechugas

Filetea, rellena y enrolla las pechugas

Abre cada una de las 2 pechugas de pollo, sin piel y deshuesadas, en 2 filetes finos con un cuchillo bien afilado, cortando en horizontal, de modo que tengas 4 láminas. Si alguna queda más gruesa de medio centímetro, cúbrela con film transparente por arriba y por abajo y aplánala con un rodillo o con el fondo de un cazo, sin golpear tan fuerte que se rompa la carne. Con un grosor parejo se enrolla mejor y se cocina por igual.

Pon una lámina sobre una superficie limpia, salpimiéntala por las 2 caras y cúbrela con una loncha de jamón york y una porción de queso que funda bien, como un manchego semicurado, dejando libre 1 cm en los bordes. Enrolla el filete sobre sí mismo, apretando un poco, para que el jamón y el queso queden atrapados en el interior, y sujeta el cierre con un palillo si tiende a abrirse. Repite el proceso con las otras 3 láminas.

Paso 2 de 4

Pasa los rollitos por harina, huevo y pan

Pasa los rollitos por harina, huevo y pan

Prepara 3 platos hondos en fila: uno con los 60 g de harina, otro con los 2 huevos batidos y salados, y el último con los 200 g de pan rallado. Pasa cada rollito por la harina hasta cubrir bien toda la superficie y sacude el exceso: esa capa fina seca la carne y hace que el huevo y el pan rallado se adhieran mejor.

Después báñalo en el huevo batido, deja que escurra unos segundos sobre el plato y termina en el pan rallado, presionando con la palma para que quede una capa uniforme, sobre todo en los extremos, que es por donde suele salirse el queso. Para una costra más gruesa y más segura, repite huevo y pan rallado una segunda vez. Si tienes margen, deja reposar los rollitos 10 minutos en frío antes de freírlos: el empanado se asienta y se despega menos al darles la vuelta.

Paso 3 de 4

Fríe el cordon bleu a fuego medio

Fríe el cordon bleu a fuego medio

Calienta en una sartén grande aceite de oliva suficiente para cubrir el fondo con 1 cm de altura, a fuego medio, hasta unos 170 °C: una miga de pan echada en el aceite debe burbujear a su alrededor sin oscurecerse enseguida. Si el aceite humea, está demasiado caliente y el pan rallado se quemará antes de que el pollo se haga por dentro.

Coloca los rollitos sin amontonarlos, en 2 tandas si la sartén no es amplia, así el aceite mantiene la temperatura y cada pieza se dora por igual. Fríelos entre 10 y 12 minutos en total, girándolos con unas pinzas cada pocos minutos, hasta que la costra esté dorada y crujiente por todos los lados y, al pinchar el centro, el jugo salga transparente; con termómetro, el interior debe alcanzar al menos 74 °C. Si los rollitos han quedado muy gruesos, dales 3 o 4 minutos de sartén por lado y termínalos en horno a 200 °C, de 10 a 15 minutos más.

Paso 4 de 4

Escurre, corta en rodajas y sirve

Saca los rollitos con una espumadera y déjalos 2 o 3 minutos sobre papel absorbente para retirar el aceite sobrante; sobre una rejilla, además, la base no se reblandece con el vapor. Retira los palillos si los has usado. Ese reposo corto deja que el queso se asiente y evita que salga a chorro al cortar.

Córtalos en rodajas de 2 o 3 cm con un cuchillo de sierra, que atraviesa la costra sin aplastarla, para que se vea la espiral de pollo, jamón y queso. Llévalos a la mesa calientes, con una ensalada fresca de lechuga y tomate, unas patatas fritas o un puré de patatas, y unas gotas de limón por encima, que cortan la grasa del rebozado. También puedes presentarlos enteros, un rollito por plato, si prefieres que cada comensal lo abra.

Consejos finales

Los filetes de pollo cordon bleu se pueden preparar con antelación: crudos y empanados, aguantan hasta 24 horas en la nevera, tapados con film, y también admiten congelación hasta 3 meses, primero sueltos en una bandeja y luego en una bolsa. Pásalos del congelador al frigorífico la víspera, porque si entran congelados en la sartén la costra se quema y el centro queda crudo. Ya fritos se conservan 2 días refrigerados; mételos al horno a 180 °C cerca de 10 minutos para que el empanado vuelva a crujir, ya que el microondas lo deja blando.

El queso que se escapa por los extremos tiene truco: deja 1 cm de borde libre al rellenar y sella las puntas con una doble capa de huevo y pan rallado. Si la costra se oscurece antes de que el pollo esté hecho, baja el fuego y acaba la cocción en el horno; si el rebozado absorbe aceite y queda blando, el aceite estaba frío o había demasiadas piezas a la vez.

Horneados o hechos en freidora de aire llevan menos grasa. Pincela los rollitos con aceite y hornéalos a 200 °C unos 25 minutos, volteándolos a mitad de cocción, o ponlos en la airfryer a 190 °C entre 15 y 18 minutos; comprueba siempre que el centro esté hecho. El dorado sale menos uniforme que en la sartén, pero el interior queda igual de jugoso. Para variar el relleno, cambia el jamón york por serrano, el manchego por emmental o mozzarella, o añade unas hojas de espinaca o unos champiñones salteados.

Con pechuga hay otras ideas que siguen la misma lógica: la pechuga de pollo rellena al horno, sin rebozado, o el filete de pollo rebozado con col roja. Y si prefieres la versión con carne roja, los escalopes cordon bleu se preparan con la misma técnica.

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