Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Aconsejar una alimentación adecuada para las personas de la tercera edad es muy complicado, ya que no todo el mundo al llegar a la vejez presenta las mismas casuísticas. Puede ser que seas hipertenso, o diabético, o que ya no digieras bien según qué alimentos. Por ello, lo que sí podemos hacer, es darte unos consejos para aplicarlos a tu alimentación diaria.
El primero, aunque sea de perogrullo, es muy importante. A pesar de los años, la dieta tiene que ser tan variada como para una persona joven. No digas que no a los hidratos provenientes de las legumbres o la pasta, ni a las proteínas, dando más importancia a las de origen vegetal (quinoa, soja texturizada) antes que a las animales y dentro de estas últimas, prioriza por las carnes blancas como la de pavo o pollo.
El desayuno es importante, ya que te dará energía para todo el día. También es algo que todos sabemos, pero pocos ponemos en práctica. Por ello intenta que haya siempre una fuente de hidratación, favoreciendo el consumo de infusiones frente al café, algo de proteína como los huevos o el queso fresco, una fécula como pan o muesli integral, y una pieza de fruta.
¿Sabías que la sensación de sed disminuye con la edad? bebe aunque no tengas sed, un vasito de agua cada par de horas, y también come aunque no tengas hambre en forma de comidas pequeñas.
Con la vejez llegan los problemas con los huesos, y las dos maneras en los que puedes enfrentarlos es aumentar el consumo de alimentos ricos en calcio, como los lácteos, y con una actividad física moderada. Además, también pierde fuerza la mandíbula, pero esto no implica que no puedas disfrutar de la comida. Los flanes, las cremas y las gelatinas son perfectas para poder disfrutar de las comidas.
Por último, la tan temida sal. Para evitarla sin perder sabor prueba a jugar con las especias; te ayudarán a darle mucho sabor a las comidas sin darte problemas en la tensión.
Normalmente las recetas de paella siempre son para cuatro comensales. ¿Que en tu familia sois sólo tres? No te preocupes, nosotros te traemos una receta perfecta para tres personas.
115 g de magro de cerdo
½ kg de carne de pollo
2 dientes de ajo
150 g de tomate triturado
270 g de arroz
525 g de Caldo Casero de Pollo Gallina Blanca
188 g de calamares
188 g de mejillones
8 langostinos
38 g de guisantes
Medio pimiento morrón
Azafrán al gusto
Sal al gusto
Para hacer un buena paella comienza haciendo los langostinos hasta que estén dorados. En ese momento, retíralas de la paellera y reserva para pasos siguientes. Tras los langostinos, toca la carne.
Hazlos en la misma paellera, de manera que todos los sabores se combinarán de la forma adecuada en el resultado final. Así que añade la carne bien picada. Cuando la carne comience a estar dorada, incorpora los ajos bien picados y remueve todo para que los sabores se distribuyan adecuadamente. Le toca el turno a los calamares y el tomate. Deja que el tomate se vaya reduciendo y quede bien espeso, momento en el que tendrás que incorporar el arroz. Rehógalo bien para risolarlo adecuadamente, de forma que el grano se cierre y, por lo tanto, pueda absorber mejor el líquido y los aromas. Moja con el Caldo Casero de Pollo Gallina Blanca y remueve bien repartiendo los ingredientes y nivela el arroz para que todo se haga adecuadamente.
Tras esto, añade los guisantes, los langostinos dorados, el azafrán, la sal y los mejillones junto con los pimientos morrones. Controla el arroz, pero nunca remuevas, sólo agita la paellera. Los primeros 15 minutos, además, la paellla necesita de líquido, por lo que contrólalo bien, y si se va secando añade caldo poco a poco. Y listo, cuando hayan pasado los primeros 15 minutos deja que repose durante tres o cuatro minutos tapado con un paño para que el arroz se asiente y todos los aromas se combinen de la forma correcta.
Un caldo y un consomé no son lo mismo, Para hacer un caldo, nada mejor que un Caldo Casero de Pollo Gallina Blanca. Rápido y natural, perfecto para un apaño en los que no tienes tiempo.
En cambio, si quieres hacer un consomé apunta que vamos con los ingredientes.
Dos pechugas grandes de gallina
4 huesos de espinaza
Una punta de jamón
300 – 400 g de morcillo de ternera
2 huesos de cala
3 l de agua
Una cucharadita de sal
Una cucharadita de granos de pimienta
Una zanahoria grande
Una cebolla grande
Una patata grande
Un puerro
4 dientes de ajo
Una hoja de laurel
Y ahora ponte a hacer el consomé. Es muy sencillo, para empezar pela y parte las verduras. Lava, también, los huesos y pon todo en una olla con agua. Cuando el agua rompa a hervir, incorpora las verduras troceadas, los ajos con su piel y la hoja de laurel.
Tendremos que esperar a que vuelva a hervir. En cuanto empiece a burbujear, baja el fuego y cuece todo durante 3 horas sin tapar. Cuando hayan pasado esas horitas puedes retirar las verduras, la carne y los huesos. Desengrasa el caldo y cuélalo, rectificando de sal si hace falta. Y listo, ya tienes tu caldo.
Bueno, y nada de tirar la carne, pícala finita y úsala para hacer una deliciosas croquetas de pollo y jamón.
Gallina Blanca Chef Guía
Guisantes al vapor con jamón
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