Para una cena entre semana o para llevar en el táper al día siguiente, pocos platos de pasta resuelven tanto como unos macarrones con atún y tomate con huevo duro por encima. En unos 25 minutos pones en la mesa un plato para 4 personas con 500 g de macarrones, 3 tomates de ensalada y 3 huevos, y mientras se cuece la pasta te da tiempo a preparar el tomate en la sartén. Como todo ocurre a la vez y nada pide técnica, tienes aquí una receta fácil que funciona igual de bien con prisa que con calma.

Merece la pena fijarse en la lata. El atún o el bonito en aceite de oliva da una textura más jugosa que el natural y puedes aprovechar una cucharada de ese aceite para el tomate; si lo compras al natural, escúrrelo bien y riega el plato con virgen extra al final. El bonito del norte, en lata o en tarro de cristal, tiene la carne más clara y más suave. En cuanto al tomate, en verano los de ensalada maduros y carnosos bastan para hacer la salsa; fuera de temporada, elige los de pera o los de rama, que tienen más sabor y menos agua. Y para que el huevo quede amarillo y sin cerco verde, no lo cuezas más de 10 minutos y enfríalo enseguida. Para una versión con más ingredientes, los macarrones con atún y cebolla añaden el dulzor de la cebolla pochada.

Información nutricional(por ración)

Energía

480 kcal

Hidratos

68 g

Grasas

12 g

Fibra

4.5 g

Proteínas

22 g

¿Cuántos comensales?
4
Macarrón
Macarrón
500 gramos
Tomate de ensalada
Tomate de ensalada
3 unidades
Avecrem Pollo
1 pastilla
Huevo duro
Huevo duro
3 unidades
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
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Paso 1 de 3

Cuece los huevos y la pasta

Cuece los huevos y la pasta

Pon los 3 huevos en un cazo, cúbrelos con agua fría y llévalos a ebullición. Desde que el agua hierva, cuécelos 10 minutos y sumérgelos enseguida en agua con hielo o muy fría, que frena la cocción; así la yema queda amarilla y se pelan mejor. Pélalos y resérvalos.

A la vez, calienta en una olla grande abundante agua, unos 5 litros para los 500 g de macarrones, y cuando hierva disuelve dentro la pastilla de Avecrem Pollo. Con la pastilla no hace falta añadir sal al agua. Echa la pasta, remuévela al principio, cuando más tiende a pegarse, y cuécela según el envase, normalmente entre 10 y 12 minutos, hasta que esté al dente: tierna, pero con un centro que todavía ofrece algo de resistencia al morder. Antes de escurrirla, saca con un cazo medio vaso de esa agua turbia; su almidón te servirá para ligar la salsa. Escurre los macarrones sin enjuagarlos.

Paso 2 de 3

Prepara el tomate y saltea la pasta

Prepara el tomate y saltea la pasta

Mientras se cuece la pasta, lava los 3 tomates y rállalos por la parte del corte, desechando la piel; si prefieres más textura, pélalos y córtalos en dados pequeños. Pon una sartén grande con unas 3 cucharadas de virgen extra y, cuando el aceite esté caliente sin humear, echa el tomate. Cocínalo entre 8 y 10 minutos, dándole vueltas, hasta que haya perdido gran parte de su agua y el aceite empiece a brillar en los bordes.

Al cabo de esos minutos, incorpora los macarrones escurridos a la sartén y 2 cucharadas de esa agua con almidón. Da unas vueltas durante 1 minuto a fuego medio para que la pasta se impregne bien del tomate y la salsa se ligue, y retira del fuego. Si la notas seca, añade otro chorrito de agua de cocción. Prueba ahora y ajusta de sal, sabiendo que el agua ya iba sazonada.

Paso 3 de 3

Añade el atún, las aceitunas y el huevo

Añade el atún, las aceitunas y el huevo

Escurre el atún y desmígalo en lascas con un tenedor, sin deshacerlo del todo. Añádelo a la sartén fuera del fuego y mézclalo con cuidado: el calor de la pasta basta para templarlo, y si lo cocinas más se queda seco y se rompe en hebras. Si quieres, incorpora también unas aceitunas verdes o negras cortadas en rodajas, que aportan un punto salino que va muy bien con el tomate.

Pica los huevos duros o córtalos en cuartos. Reparte los macarrones en platos hondos, coloca el huevo por encima y termina con un poco de virgen extra en crudo, que da aroma y brillo al plato. Si prefieres una versión más fresca, reserva uno de los tomates troceado y añádelo en este momento, sin cocinar. Sirve enseguida, con la pasta todavía caliente.

Consejos finales

Este plato aguanta bien de un día para otro, así que puedes hacer la cantidad completa y guardar raciones. Mételos en el frigorífico como mucho 2 horas después de cocinarlos, porque llevan huevo y atún, en un recipiente hermético y como máximo 2 días; el huevo duro, aparte, que se reseca y coge olor si se mezcla con la pasta. Para recalentarlos, rocíalos con un poco de agua y caliéntalos en el microondas tapados o en una sartén a fuego suave, removiendo. No es una pasta para congelar: los macarrones se ablandan y el huevo duro se vuelve gomoso.

Si la pasta se pasa de cocción, en la sartén se rompe y absorbe toda la salsa, así que escúrrela cuando aún le falte 1 minuto. Si el tomate no se ha reducido lo suficiente, la salsa queda aguada en el fondo del plato: dale unos minutos más a fuego medio hasta que el aceite se separe por los bordes. Y si el atún entra en la sartén con el fuego encendido, acaba seco y deshecho. Guarda siempre más agua de cocción de la que creas necesitar y saltea en una sartén amplia, donde los macarrones se mezclan sin aplastarse: trucos de cocina casera que sostienen el plato paso a paso.

Si no tienes tomates maduros, 4 o 5 cucharadas de tomate frito sustituyen al sofrito, y un puñado de queso rallado sobre la pasta caliente se funde sin horno. Para gratinar de verdad, están los macarrones con atún gratinados; para subir el tono, unos macarrones a la putanesca, con alcaparras, aceitunas y anchoas. Con pasta larga y una salsa solo de tomate, prueba los espaguetis con tomate o la pasta con tomate y orégano.

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