La receta de zarangollo murciano es una de esas joyas de nuestra gastronomía que demuestra cómo, con muy poco, se puede conseguir un sabor extraordinario. En Gallina Blanca entendemos que en el día a día buscamos platos que reconforten sin complicaciones, por eso nos gusta ser ese aliado discreto en tu cocina aportando un toque de Avecrem Vegetal, que realza el gusto de las hortalizas frescas de forma equilibrada.

Este plato tiene su origen en la huerta de Murcia, donde el aprovechamiento de los productos de temporada es una forma de vida. Tradicionalmente, se preparaba con lo que se tenía a mano, convirtiéndose en un revuelto humilde pero lleno de matices que ha pasado de generación en generación como un emblema de la cocina casera del Levante español.

Para conseguir un zarangollo murciano original, es fundamental prestar atención a los tiempos de cocción de los vegetales. Si buscas los mejores resultados con el zarangollo murciano ingredientes frescos y de calidad son la clave, permitiéndote disfrutar de un zarangollo murciano receta fácil que sorprenderá a todos por su textura melosa. Una vez que aprendas a hacer zarangollo murciano de esta manera, se convertirá en un fijo de tu recetario semanal.

Información nutricional(por ración)

Energía

215 kcal

Hidratos

17 g

Grasas

13 g

Fibra

3.5 g

Proteínas

9 g

¿Cuántos comensales?
4
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
50 mililitros
Vinagre blanco
Vinagre blanco
10 mililitros
Avecrem Vegetal
1 pastilla
Calabacín
Calabacín
3 unidades
Patata
Patata
3 unidades mediana
Huevo
Huevo
4 unidades
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Paso 1 de 4

Preparación de la base de patata

Preparación de la base de patata

Comenzamos pelando las patatas y cortándolas en rodajas muy finas, de forma similar a como las prepararíamos para una tortilla, pero en trozos algo más pequeños. En una sartén amplia, calentamos el aceite de oliva virgen extra y añadimos las láminas con delicadeza, dejando que se confiten a fuego lento en lugar de freírse, para que queden bien tiernas y melosas.

Es importante remover de vez en cuando para que toda la hortaliza se cocine de manera uniforme. Durante este proceso, irá absorbiendo el aceite y ablandándose poco a poco, creando la base perfecta para integrar después el resto de los ingredientes de esta emblemática elaboración de la huerta murciana.

Paso 2 de 4

Incorporación del calabacín y sazonado

Incorporación del calabacín y sazonado

Mientras las patatas se ablandan, lavamos bien los calabacines y los cortamos en rodajas finas o dados pequeños, según prefieras. Los añadimos a la sartén junto con las patatas y desmenuzamos la pastilla de Avecrem Vegetal por encima, lo que nos ayudará a potenciar el sabor natural de la huerta sin necesidad de añadir más sal.

Cocinamos el conjunto a fuego medio-bajo, dejando que el calabacín suelte su agua poco a poco. Este paso es crucial, ya que buscamos que la verdura reduzca y se caramelice ligeramente con la patata, fusionando los sabores de forma natural y pausada, tal y como se ha hecho siempre en las casas murcianas.

Paso 3 de 4

Reducción y toque de vinagre

Reducción y toque de vinagre

Continuamos con la cocción hasta que el agua que suelta el calabacín se haya evaporado casi por completo y las verduras estén muy tiernas, prácticamente deshaciéndose al tocarlas con la cuchara de madera. En este momento, añadimos los 10 ml de vinagre blanco, un pequeño secreto que aporta un equilibrio de acidez muy sutil y característico.

Dejamos que el vinagre se evapore durante un minuto mientras removemos bien. Este paso ayuda a asentar los sabores y evita que la mezcla resulte pesada, preparando el terreno para el paso final en el que el huevo integrará todos los ingredientes en una textura cremosa y uniforme.

Paso 4 de 4

El cuajado final con huevo

Batimos ligeramente los cuatro huevos y los vertemos en la sartén con las verduras. La clave está en no dejar de remover, siempre con suavidad, para que el huevo cuaje lentamente y envuelva la patata y el calabacín sin llegar a secarse. Buscamos la consistencia de un revuelto jugoso y brillante.

En cuanto el huevo alcance el punto deseado, retiramos del fuego de inmediato. El propio calor residual de la sartén terminará de asentar el plato, garantizando un resultado meloso, sabroso y con esa textura perfecta que define a este clásico de nuestra gastronomía regional.

Consejos finales

Para disfrutar plenamente de este plato, lo ideal es servirlo templado, acompañado de unas buenas rebanadas de pan de hogaza tostado que permitan apreciar la jugosidad de la mezcla. Es una opción excelente tanto de primer plato como para una cena ligera, destacando siempre por su sencillez y ese sabor auténtico que nos transporta directamente a la huerta.

Preparar esta versión de zarangollo murciano casero es muy sencillo si sigues estos trucos, como el control del fuego y el uso de un buen aderezo. Ahora que ya sabes cómo hacer esta receta paso a paso, verás que es una alternativa rápida para cualquier día de la semana. Esta elaboración para cuatro personas es la solución perfecta para compartir un bocado tradicional y saludable con los tuyos.

Si te apasionan los sabores de la Región, te sugerimos probar el reconfortante cocido murciano o los emblemáticos michirones murcianos para un festín tradicional. También puedes deleitarte con un sabroso arroz al estilo murciano, ideal para cualquier comida familiar de domingo.

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