El rape al horno con refrito de ajos junta unos lomos asados encima de patatas y cebolla doradas con un aceite de ajo, guindilla y vinagre que se vierte al final. Es un pescado para 4 personas que pide unos 45 minutos entre el corte, el dorado en la sartén y los 20 minutos de horno a 210 °C, y el horno se encarga de casi la mitad sin que tengas que mirar.

Es el mismo refrito que en el País Vasco se echa sobre el besugo o la dorada asados a la espalda, y funciona igual: aceite caliente con ajo laminado y un golpe ácido de vinagre que despierta un pescado de sabor suave. El rape lo admite muy bien, porque su carne blanca y firme no se deshace en el horno y se lleva bien con el picante de la guindilla. La misma salsa acompaña al besugo a la espalda, si te apetece probarla con otro pescado.

Para que salga jugoso, pide lomos de cola de un grosor parecido, de unos 3 cm, y así todos estarán hechos al mismo tiempo; los muy finos se secan en esos 20 minutos. Las patatas, en rodajas gruesas de 1 cm aproximadamente, conviene dorarlas antes en la sartén, porque así terminan tiernas en el horno sin necesidad de alargarlo. Con el pescado limpio y la verdura cortada, el resto es fácil: montar la fuente, hornear y preparar el refrito en los últimos minutos, cuando el horno ya casi ha terminado.

Información nutricional(por ración)

Energía

380 kcal

Hidratos

40 g

Grasas

5 g

Fibra

30 g

Proteínas

15 g

¿Cuántos comensales?
4
Ajo
Ajo
2 dientes
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 chorro
Vinagre blanco
Vinagre blanco
1 chorro
Pimienta blanca
Pimienta blanca
1 una pizca
Patata
Patata
4 unidades mediana
Cebolla
Cebolla
2 unidades
Guindilla
Guindilla
1 unidad
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Paso 1 de 4

Dora las patatas y la cebolla

Dora las patatas y la cebolla

Pela las 4 patatas medianas y haz rodajas gruesas, de 1 cm aproximadamente; si son muy finas, se rompen en el horno y no aguantan el peso del pescado. Pela las 2 cebollas y córtalas en tiras finas.

Calienta un chorrito del aceite, con la llama media, en una cazuela o una sartén grande. Cuando esté caliente, añade las patatas y la cebolla y cocínalas unos 12 a 15 minutos, con alguna vuelta de espátula, hasta que la patata tenga los bordes dorados y la cebolla esté blanda. No hace falta que la patata quede hecha del todo, porque terminará en el horno con el caldo. Mientras se doran, deja el horno precalentando a 210 °C, calor arriba y abajo. Vierte las patatas y la cebolla en una bandeja de horno, repartiéndolas en una capa uniforme que hará de cama al rape.

Paso 2 de 4

Mete el rape al horno con patatas

Mete el rape al horno con patatas

Coloca los lomos de rape sobre las patatas y la cebolla, separados entre sí para que el calor les llegue por todos lados. Espolvorea una pizca de pimienta blanca por encima y riega el conjunto con Caldo Casero de Pescado 100% Natural de Gallina Blanca, y deja de verter en cuanto la patata quede casi cubierta y el pescado asome por encima.

Con el horno a temperatura, mete la fuente y cuenta unos 20 minutos. Lo tienes listo cuando la carne ha perdido el brillo translúcido y se ve blanca y opaca en el centro y se separa en láminas al presionarla; con termómetro de cocina, busca 60 °C o más en el centro. Con lomos de más de 3 cm, alarga el horno unos 3 o 4 minutos. En este tiempo el caldo reduce y se mezcla con el jugo del pescado, que es la salsa con la que se sirve al final.

Paso 3 de 4

Prepara el refrito de ajos

Prepara el refrito de ajos

Cuando falten unos 5 minutos de horno, quita la piel a los 2 ajos y córtalos en láminas finas, todas iguales, porque así toman color al mismo ritmo. En una sartén pequeña, templa otro chorrito de aceite con la llama media y añade el ajo junto con la guindilla, que puedes dejar entera o cortar en aros para que pique más.

Remueve sin parar y retira la sartén del fuego en cuanto las láminas estén doradas: entre el dorado y el quemado hay pocos segundos, y el ajo tostado de más amarga todo el refrito. Añade entonces el chorrito de vinagre blanco con cuidado, porque salpica, y vuelve a poner la sartén en la placa un minuto o 2: vinagre y aceite tienen que quedar integrados. Con este margen de 5 minutos, el refrito llega caliente al pescado, chisporroteando, y suelta todo su aroma; si el horno se adelanta, apártalo del fuego y dale un último golpe de calor justo antes de verterlo.

Paso 4 de 4

Riega con el refrito y sirve

Saca la fuente del horno con cuidado y vierte por encima de los lomos el refrito de ajos todavía caliente, con el aceite, las láminas y la guindilla. Al caer sobre el caldo caliente, el vinagre suelta su aroma y el aceite se mezcla con el jugo de la fuente.

Reparte primero las patatas con la cebolla en los platos, coloca encima el rape y riégalo con la salsa que ha quedado en el fondo, que es lo más sabroso del plato. Retira la guindilla si alguien no tolera el picante. No dejes el pescado mucho rato en la fuente fuera del horno, porque el calor residual sigue cocinándolo y se seca. Un poco de pan para mojar en esa salsa de caldo, ajo y vinagre completa el plato sin necesidad de más guarnición; si quieres algo fresco al lado, una ensalada verde aliñada con poco vinagre equilibra el refrito.

Consejos finales

Para acompañarlo en una comida casera no hace falta mucho más, porque la patata ya va en la fuente. Si quieres completar un menú de pescado, sirve antes una crema de verduras suave o una ensalada, y deja el refrito como único protagonista del plato principal. Un vino blanco seco o un albariño van bien con el ajo y el vinagre.

El fallo más habitual con el rape es pasarlo de horno: queda seco y fibroso. Los trucos para un rape al horno jugoso empiezan en la pescadería: compra lomos del mismo grosor, precalienta el horno a 210 °C antes de meter la fuente y sácalo en cuanto el centro esté blanco y opaco, a 60 °C como mínimo. Si al servir ves que suelta mucha agua, la próxima vez pásale papel absorbente antes de colocarlo sobre las patatas; el rape congelado tiende a soltar más líquido.

Al comprarlo, busca una carne blanca y brillante que no se hunda al presionarla, y pide que te quiten la piel y la membrana, que encoge en el horno y deforma el lomo. La cabeza y la espina sirven para hacer un fondo para otro día. Si prefieres otra manera de cocinarlo, prueba el rape en salsa verde o el rape con almejas.

Las sobras, tapadas y en el frigorífico, se toman en 1 o 2 días, recalentadas a fuego muy suave para que no se reseque. Y si te apetece otro pescado blanco de cocina tradicional, el bacalao ajoarriero es una buena opción para la semana siguiente.

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