Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Lleva 1 pollo troceado y un macerado de 7 dientes de ajo y 75 g de perejil picados, 100 ml de vino blanco, 200 ml de Caldo Casero de Pollo 100% Natural, 50 ml de zumo de limón y 15 ml de aceite de oliva. Se sazona con 5 g de sal y 3 g de pimienta molida.
Alrededor de 1 hora, dándole la vuelta a los trozos cada 15 o 20 minutos para que se doren por igual y se vayan bañando en el macerado. Sabrás que está listo cuando la piel esté dorada y el jugo salga claro al pinchar la parte más gruesa, sin restos rosados.
Pica muy fino el ajo y el perejil y mézclalos en un bol con el vino, el caldo, el limón exprimido y el aceite. Déjalo reposar unos minutos para que el ajo suelte su aroma y después vuélcalo sobre el pollo, procurando que todos los trozos queden bien empapados.
Sí, con muslos, contramuslos o jamoncitos queda incluso más jugoso, porque son piezas con más grasa que la pechuga. Usa el mismo macerado y la misma forma de hornear, girándolos cada 15 o 20 minutos. Como suelen ser piezas más pequeñas, vigila el punto antes de que se cumpla la hora.
Sí, y aprovechan todo el jugo del macerado. Corta las patatas en rodajas no muy gruesas, colócalas en la base de la bandeja y pon el pollo encima. Mientras se asa, el vino, el caldo y el ajo empapan la patata. Si al final siguen duras, déjalas unos minutos más mientras reposa el pollo.
Sí, una vez asado y frío, guardado en un recipiente hermético con parte de su jugo para que no se reseque. Descongélalo en la nevera y caliéntalo tapado en el horno o en una cazuela a fuego suave con ese caldo. La piel pierde algo de su textura crujiente, pero la carne se mantiene sabrosa.
Gallina Blanca Chef Guía
Pollo al ajillo al horno
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