Abiertas, untadas con mostaza y enrolladas con bacón y mozzarella, las pechugas de pollo rellenas al horno dejan de ser la carne seca de siempre y salen jugosas, con el queso fundido en el centro de cada rodaja. Paso a paso, llevan alrededor de 40 minutos entre el dorado en sartén y el horno, y se hacen con 4 pechugas finas para 4 personas, a 1 por comensal.

Al comprar, puedes pedir las pechugas ya fileteadas finas o comprarlas enteras y abrirlas tú en libro; lo que importa es que acaben con un grosor de 1 cm parecido en toda la pieza, para que el rollo se haga por igual. Para el relleno, la mozzarella en lonchas para fundir funciona mejor que la fresca en bola, que suelta agua al calentarse y deja el interior aguado. El bacón ahumado aporta la grasa y el sabor tostado que le falta a la pechuga.

La técnica es fácil y siempre igual (aplanar, cubrir y enrollar), así que puedes cambiar el relleno sin miedo: jamón serrano con queso de cabra, espinacas salteadas y bien escurridas, o el clásico pollo relleno de jamón y queso. Lo que no cambia es el final, el pincelado con caldo de Avecrem Pollo antes de hornear, que da sabor a la superficie y evita que se reseque. El pollo debe llegar a 75 °C en el centro; con un termómetro de cocina lo compruebas en segundos sin tener que abrir el rollo.

Información nutricional(por ración)

Energía

250 kcal

Hidratos

2 g

Fibra

35 g

Proteínas

12 g

¿Cuántos comensales?
4
Pechuga de pollo
Pechuga de pollo
4 unidades fina
Queso mozzarella
Queso mozzarella
4 lonchas
Bacón ahumado
Bacón ahumado
100 gramos
Avecrem Pollo
1 pastilla
Mostaza
Mostaza
2 cucharadas
Mantequilla
Mantequilla
2 cucharadas
Agua
Agua
150 mililitros
Sal
Sal
al gusto
Pimienta
Pimienta
al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 chorro
Verduras
Verduras
al gusto de guarnición
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Receta

Pechugas de pollo rellenas al horno

Paso 1 de 4

Abre y aplana las pechugas

Abre y aplana las pechugas

Coloca las 4 pechugas sobre una tabla y, si no vienen ya fileteadas finas, ábrelas por la mitad en horizontal, como un libro, sin llegar a separarlas del todo. Sécalas con papel de cocina si están húmedas.

Cúbrelas con film transparente y aplánalas ligeramente con un martillo de cocina, o con el fondo de un cazo, golpeando desde el centro hacia los bordes hasta que tengan un grosor uniforme de 1 cm aproximadamente. Este paso es el que hace que el rollo se cocine por igual: si una parte queda más gruesa, el centro estará crudo cuando los extremos ya se hayan secado. No golpees demasiado fuerte para no romper la carne. Salpimienta las pechugas por la cara interior y unta cada una con una capa fina de mostaza, repartiendo las 2 cucharadas entre las 4; además de sabor, ayuda a que el relleno se quede en su sitio al enrollar.

Paso 2 de 4

Rellena y enrolla las pechugas

Rellena y enrolla las pechugas

Coloca sobre cada pechuga una loncha de bacón ahumado, repartiendo los 100 g entre las 4, y encima una loncha de mozzarella. Deja libre 1 cm en los bordes: al fundirse, el queso se expande y, si llega hasta el filo, se escapa por los lados.

Enrolla cada pechuga empezando por el lado más estrecho, con cuidado y presionando un poco a medida que avanzas, para que el rollo quede firme y sin huecos de aire en el interior. Si se abre, sujeta el cierre con 1 o 2 palillos, clavados en paralelo al rollo para que luego puedas dorarlo por todos los lados. Deja los rollos con el cierre hacia abajo mientras calientas la sartén, así se asientan y mantienen la forma. Enciende también el horno, a 180 °C, y estará listo cuando termines de dorarlos.

Paso 3 de 4

Dora los rollos en la sartén

Dora los rollos en la sartén

Calienta en una sartén amplia un chorro de aceite de oliva virgen extra con las 2 cucharadas de mantequilla, a fuego medio alto. El aceite protege la mantequilla del exceso de calor y la mantequilla aporta sabor y color.

Cuando la mantequilla deje de hacer espuma, pon los rollos con el cierre hacia abajo: así se sella primero esa parte y el rollo deja de abrirse. Dora las pechugas de 2 a 3 minutos por cada lado, girándolas con unas pinzas, hasta que cojan un color dorado en toda la superficie. No las muevas mientras se doran, porque la costra tarda en formarse y es la que se despega sola cuando está lista. En este paso basta con dorarlas por fuera: el horno se encarga del resto. Si la sartén es pequeña, dóralas en 2 tandas; amontonadas, se cuecen en su jugo.

Paso 4 de 4

Pincela con caldo y hornea

Pincela con caldo y hornea

Mientras se doran, desmenuza la pastilla de Avecrem Pollo de Gallina Blanca en un bol con los 150 ml de agua caliente y remueve hasta disolverla. Pincela las pechugas con esta mezcla antes de meterlas en el horno: aporta sabor y mantiene la superficie húmeda durante la cocción.

Coloca las pechugas en una fuente de horno, vierte alrededor el caldo que sobre y hornéalas a 180 °C durante unos 20 minutos, hasta que estén bien hechas por dentro y doradas por fuera. Para comprobarlo, pincha el centro: el jugo debe salir transparente, o el termómetro marcar 75 °C. Déjalas reposar 5 minutos, retira los palillos y córtalas en rodajas de 2 cm. Sírvelas con las verduras de guarnición que prefieras y un poco del jugo de la fuente por encima.

Consejos finales

Las pechugas de pollo rellenas al horno se conservan 3 días refrigeradas, tapadas y con el jugo de la fuente, que evita que se resequen. En el congelador duran 2 meses, enteras o en rodajas; pásalas al frigorífico la víspera y caliéntalas tapadas, 10 minutos a 160 °C, con un poco de caldo en la fuente. En frío, cortadas en rodajas finas, sirven para un bocadillo o una ensalada.

Si tienes freidora de aire, después de dorarlas en la sartén puedes terminarlas en ella a 180 °C unos 15 a 18 minutos, girándolas a media cocción y comprobando los 75 °C en el centro. Pincélalas con el caldo antes de meterlas, igual que en el horno, para que la superficie no se seque.

Al cortar la primera rodaja se ve si han funcionado los trucos de la preparación: aplana bien las pechugas para que todo el rollo tenga el mismo grosor y deja siempre un margen sin queso en los bordes. Un rollo bien hecho muestra una espiral cerrada, sin huecos, con el queso fundido dentro y no en la fuente. Si aun así el queso se escapa, la próxima vez deja los rollos 15 minutos en frío antes de dorarlos.

Para acompañarlas, un puré de patatas recoge bien el jugo. Si buscas otra forma de prepararlas, la pechuga de pollo rellena al horno usa una pieza entera, y las pechugas de pollo en escabeche se comen frías.

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