El pastel de calabacín es una de esas elaboraciones que siempre salvan una cena de forma sencilla y deliciosa. En Gallina Blanca nos gusta estar a tu lado para facilitarte el día a día en la cocina, por eso añadir una pastilla de Avecrem Vegetal a esta receta es un recurso ideal para realzar el sabor natural de las hortalizas sin complicaciones.

En la tradición culinaria española, los pasteles salados de verduras han ganado un lugar privilegiado gracias a su versatilidad y a lo bien que aprovechan los productos de nuestra huerta. Es un plato que se adapta perfectamente a cualquier época del año, resultando apetecible tanto recién salido del horno como a temperatura ambiente durante los meses más calurosos.

Para conseguir un resultado óptimo, los pastel de calabacín ingredientes deben ser frescos y de calidad. Esta es una pastel de calabacín receta fácil que te permitirá resolver una comida en poco tiempo y con un éxito garantizado. Si buscas presentar un pastel de calabacín original en tu próxima reunión, esta versión con queso y el toque especial del caldo vegetal te sorprenderá. Aprender a hacer pastel de calabacín es un paso fundamental para ampliar tu recetario casero con opciones saludables.

Información nutricional(por ración)

Energía

210 kcal

Hidratos

8 g

Grasas

14 g

Fibra

2.5 g

Proteínas

12 g

¿Cuántos comensales?
4
Calabacín
Calabacín
400 gramos
Huevo
Huevo
5 unidades
Cebolla
Cebolla
150 gramos
Queso rallado
Queso rallado
100 gramos
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 chorro
Avecrem Vegetal
1 pastilla
Nuez moscada
Nuez moscada
al gusto
Pimienta negra
Pimienta negra
al gusto
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Receta

Pastel de calabacín

Paso 1 de 5

Preparación de las verduras

Preparación de las verduras

Comenzamos lavando bien los calabacines bajo el grifo. No es necesario pelarlos si la piel es fina, ya que aportará color y nutrientes al plato. Picamos la cebolla en dados muy pequeños y troceamos la hortaliza en rodajas finas o dados, según prefieras la textura final del pastel.

En una sartén amplia con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, pochamos la cebolla a fuego medio hasta que empiece a transparentar. En ese momento, incorporamos el calabacín y cocinamos todo junto durante unos diez minutos. Es importante que la verdura suelte parte de su agua y se ablande ligeramente antes de introducirla en el horno.

Paso 2 de 5

Aromatizar y sazonar

Aromatizar y sazonar

Mientras las verduras se cocinan, desmenuzamos la pastilla de Avecrem Vegetal sobre la sartén. Este paso es fundamental para que el sabor se distribuya de forma uniforme por toda la mezcla, aportando ese toque de huerta tan característico de nuestros productos.

Añadimos una pizca de pimienta negra recién molida y un toque de nuez moscada al gusto. Removemos bien para que todos los ingredientes se integren y retiramos del fuego, dejando que el conjunto temple un poco; así evitaremos que los huevos se cuajen antes de tiempo en el siguiente paso.

Paso 3 de 5

Batido de huevos y mezcla

Batido de huevos y mezcla

En un bol amplio, batimos los cinco huevos hasta que espumen ligeramente. Incorporamos el queso rallado —puedes usar un emmental o uno más curado si buscas un sabor más intenso— y mezclamos bien con unas varillas o un tenedor para evitar que se apelmace.

Añadimos las verduras pochadas al bol y mezclamos con movimientos envolventes. Es importante que el calabacín quede bien integrado en la mezcla líquida para que el pastel resulte jugoso y mantenga una estructura firme tras el horneado.

Paso 4 de 5

Horneado del pastel

Horneado del pastel

Precalentamos el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasamos un molde apto para horno con un chorrito de aceite o lo forramos con papel vegetal para facilitar el desmoldado. Vertemos la mezcla en el recipiente y nivelamos la superficie con una espátula.

Introducimos el molde en el horno y cocinamos durante unos treinta o treinta y cinco minutos. Sabremos que el pastel está listo cuando, al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio y la superficie presente un apetitoso tono dorado con una textura firme al tacto.

Paso 5 de 5

Reposo y presentación

Reposo y presentación

Una vez fuera del horno, es fundamental dejar reposar el pastel de calabacín unos diez minutos antes de desmoldarlo. Este tiempo de espera permite que los jugos se asienten y que la estructura del huevo y el queso se estabilice, evitando así que se rompa al cortarlo.

Podemos servirlo en una fuente alargada, presentado en rodajas generosas. Es un plato que luce estupendamente por sí solo, ya que el corte deja a la vista los trozos de verdura, lo que lo hace visualmente muy apetecible para todos los comensales.

Consejos finales

Disfrutar de este pastel de calabacín casero es un placer sencillo que gustará a toda la familia. Al ser una elaboración rápida, se convierte en el aliado perfecto para esos días en los que el tiempo apremia pero no queremos renunciar a una comida de calidad. Puedes servirlo tibio o frío, según prefieras, acompañado de una ensalada fresca de tomate.

Al seguir estos pasos para cocinarlo, habrás conseguido una textura equilibrada y sabrosa. Uno de los mejores trucos para que quede perfecto es escurrir bien el exceso de líquido de las verduras tras pocharlas, evitando así que el resultado sea demasiado húmedo. Esta receta para cuatro personas es una opción nutritiva y reconfortante que seguro repetirás en más de una ocasión.

Si te ha gustado esta receta, te recomendamos explorar otras opciones deliciosas como el pastel de patatas y cebolla para una comida más contundente, o probar la quiche de calabacín si prefieres una base de masa quebrada. Para los amantes de las texturas suaves, nuestra crema de calabacín es un clásico que nunca falla en el menú semanal.

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