Preguntas frecuentes a nuestro Chef Guía
Por si te falta un ingrediente...
Aunque no es habitual la mayonesa puede ser un ingrediente más en tu cocina más allá de un complemento como salsa. Puede que os resulte extraño añadir mayonesa a una elaboración caliente, pero hay platos deliciosos como la pasta con mayonesa picante y gambas al pimentón. También podemos utilizar la mayonesa en un plato de pasta y terminarlo al horno. Este es el caso de los macarrones con mayonesa al horno o una exótica ensalada de fideos con mayonesa. Es evidente que su uso se concentra normalmente en platos fríos, pero atrévete a usar la imaginación con platos calientes y mayonesa a partir de recetas de la web de Gallina Blanca.
La cena es ese momento del día donde, o terminas bien tus comidas o lo tiras todo por la borda. Lo importante no son tanto las recetas, sino que recuerdes pequeñas líneas que no es conveniente cruzar.
Lo primero, controla los hidratos. La pasta, el arroz y la fruta es mejor que la dejes para antes de cenar. Tu metabolismo se está preparando para irse a dormir, así que reduce y mucho su actividad, haciendo que esta fuente rápida de energía se convierta en grasa.
En segundo lugar, opta por proteínas magras. De esta manera haz platos en los que la carne magra, como el pollo, el pavo o el conejo sean los protagonistas. Si no quieres comer carne, lánzate a por los pescados blancos. Y si eres vegetariano, platos con tófu, quinoa o soja texturizada pueden ser buenas fuentes de proteína vegetal.
Puedes aderezar tus recetas con algún lácteo como por ejemplo el mascarpone, el queso fresco o quesos blancos desnatados.
Un caldo y un consomé no son lo mismo, Para hacer un caldo, nada mejor que un Caldo Casero de Pollo Gallina Blanca. Rápido y natural, perfecto para un apaño en los que no tienes tiempo.
En cambio, si quieres hacer un consomé apunta que vamos con los ingredientes.
Dos pechugas grandes de gallina
4 huesos de espinaza
Una punta de jamón
300 – 400 g de morcillo de ternera
2 huesos de cala
3 l de agua
Una cucharadita de sal
Una cucharadita de granos de pimienta
Una zanahoria grande
Una cebolla grande
Una patata grande
Un puerro
4 dientes de ajo
Una hoja de laurel
Y ahora ponte a hacer el consomé. Es muy sencillo, para empezar pela y parte las verduras. Lava, también, los huesos y pon todo en una olla con agua. Cuando el agua rompa a hervir, incorpora las verduras troceadas, los ajos con su piel y la hoja de laurel.
Tendremos que esperar a que vuelva a hervir. En cuanto empiece a burbujear, baja el fuego y cuece todo durante 3 horas sin tapar. Cuando hayan pasado esas horitas puedes retirar las verduras, la carne y los huesos. Desengrasa el caldo y cuélalo, rectificando de sal si hace falta. Y listo, ya tienes tu caldo.
Bueno, y nada de tirar la carne, pícala finita y úsala para hacer una deliciosas croquetas de pollo y jamón.
A las patatas a lo pobre puedes añadirles pimientos de distintos colores y ajo, que son los ingredientes extra más comunes. Para enriquecer el plato, algunas recetas incorporan jamón picado, chorizo o un chorrito de vinagre al final para un toque de acidez.
Gallina Blanca Chef Guía
Macarrones con espárragos verdes y jamón curado
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