Para una cena rápida con huevos, embutido y un bote de sofrito en la despensa, los huevos a la flamenca resuelven un plato completo de tomate, jamón, chorizo y guisantes, con un huevo cuajado al horno encima de cada cazuela. Están listos en unos 25 minutos y la cantidad da para 4 personas, a razón de 1 huevo y 1 cazuela por comensal.

Es un plato muy ligado a Sevilla y a la cocina andaluza, donde se sirve en cazuelas de barro individuales, y cada casa lo arma con lo que tiene a mano. Las versiones más completas suman espárragos trigueros, judías verdes, tiras de pimiento morrón asado o unas rodajas de chorizo por encima; otras añaden dados de patata frita a la base. Esta receta casera se queda en lo esencial, con guisantes, jamón serrano y chorizo, y deja sitio para incorporar la verdura que tengas en la nevera. Comparte la cazuela individual y el horno con los huevos al plato, su pariente más sencillo.

La única parte delicada es el punto del huevo. La clara empieza a cuajar hacia los 62 °C y la yema espesa algo más tarde, entre 65 y 70 °C, de modo que hay un margen corto en el que la clara está firme y la yema sigue líquida: a 180 °C, entre 5 y 8 minutos según el grosor del barro. Con ese momento controlado, queda una cena fácil para cualquier noche de entre semana, y solo ensucia una sartén y las cazuelas.

Información nutricional(por ración)

Energía

345 kcal

Hidratos

11 g

Grasas

24 g

Fibra

4 g

Proteínas

22 g

¿Cuántos comensales?
4
Huevo
Huevo
4 unidades
Jamón serrano
Jamón serrano
80 gramos cortado en tacos
Chorizo
Chorizo
100 gramos cortado en tacos
Avecrem Pollo
1 pastilla
Guisante
Guisante
150 gramos o frescos
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 3

Dora el embutido y añade el sofrito

Dora el embutido y añade el sofrito

Pon al fuego, en medio, una sartén grande con apenas una cucharadita de aceite de oliva, porque el chorizo soltará su propia grasa. Añade los 100 g de chorizo en tacos y saltéalos un par de minutos largos, lo justo para que los bordes se tuesten y el aceite se tiña de rojo. Incorpora entonces los 80 g de jamón serrano en tacos y dales solo 1 minuto: si se pasan, se endurecen y se vuelven más salados. Si usas chorizo fresco en lugar de curado, deja que se haga bien por dentro antes de seguir.

Vierte el bote de Sofrito Casero de Tomate y Cebolla Gallina Blanca y mézclalo con la grasa del embutido, que le da color y un punto ahumado. Desmenuza encima media pastilla de Avecrem Pollo, remueve hasta que se disuelva y deja que burbujee 2 minutos a fuego bajo, hasta que la salsa quede ligada y algo espesa. No añadas sal sin probar: entre el jamón, el chorizo y el caldo, rara vez hace falta.

Paso 2 de 3

Incorpora los guisantes y monta las cazuelas

Incorpora los guisantes y monta las cazuelas

Pon el horno a calentar a 180 °C, arriba y abajo; así estará a punto cuando acabes. Añade a la sartén los 150 g de guisantes: si son de bote, escúrrelos y pásalos por agua; si son congelados, échalos directamente; y si son frescos, cuécelos antes 3 o 4 minutos en agua hirviendo con sal, porque en el horno no les da tiempo a ablandarse. Remueve con cuidado durante 2 minutos para que tomen la salsa sin romperse.

Comprueba la textura: debe ser jugosa y caer despacio de la cuchara. Si ha espesado de más, aligérala con un chorrito de agua, ya que en el horno perderá algo de líquido. Reparte la mezcla en 4 cazuelas de barro individuales o, si no tienes, en una fuente de horno grande. Con una cuchara, abre un hueco en el centro de cada una apartando la salsa hacia los bordes: ahí irá el huevo, y el hueco evita que la clara se desparrame.

Paso 3 de 3

Hornea hasta cuajar la clara

Hornea hasta cuajar la clara

Casca cada huevo primero en un vaso o un cuenco pequeño y deslízalo desde ahí al hueco de la cazuela; así la yema no se rompe y, si cae algún trozo de cáscara, lo retiras antes. Pon 1 huevo por cazuela, sazona solo la clara y coloca las cazuelas a media altura.

Hornea los huevos a la flamenca entre 5 y 8 minutos y vigila a través del cristal desde el minuto 5. El punto llega cuando la clara se ve blanca y firme, sin zonas transparentes alrededor de la yema, y la yema brilla y tiembla un poco al mover la cazuela. Sácalas justo entonces: el barro guarda mucho calor y seguirá cocinando el huevo 1 o 2 minutos fuera del horno. Lleva las cazuelas a la mesa enseguida, sobre un plato o una tabla porque queman, y acompaña con pan para mojar la yema mezclada con el sofrito y el jamón.

Consejos finales

Si la yema sale dura, el horno estaba demasiado fuerte o las cazuelas se quedaron 1 o 2 minutos de más; la próxima vez, sácalas en cuanto la clara pierda el aspecto transparente y deja que el barro termine el trabajo. Si ocurre lo contrario y la clara queda cruda por arriba con la yema ya hecha, pasa las cazuelas a la parte alta del horno el último minuto o enciende solo el grill unos segundos.

La clara cuaja pareja si metes las cazuelas con la salsa 2 minutos en el horno antes de cascar los huevos, porque la base ya está caliente cuando entra el huevo y se hace por abajo al mismo ritmo que por arriba; y la yema queda lisa si echas la sal solo sobre la clara, ya que sobre la yema deja puntitos blancos y la reseca. Son trucos de horno de casa, pero se ven en cuanto llevas la cazuela a la mesa. Como la yema queda poco hecha, el plato se toma recién salido del horno y no se guarda; para embarazadas, personas mayores o niños pequeños, deja las cazuelas 2 o 3 minutos más, hasta que la yema esté cuajada.

Para una versión sin carne, cambia el jamón y el chorizo por espárragos trigueros y tiras de pimiento asado, con una pizca de pimentón dulce en el sofrito. Si necesitas que sea sin gluten, revisa la etiqueta del chorizo y de los productos de bote. Los guisantes y el jamón que sobren encajan en una tortilla paisana, y como acompañamiento basta un pan de miga prieta y una ensalada verde con cebolleta.

Compra huevos de tamaño L, que llenan bien la cazuela individual, y sácalos de la nevera un rato antes para que no enfríen la base al cascarlos. Para otro día, los huevos a la riojana y los huevos al horno son otras formas de cuajarlos sobre una base sabrosa.

Valora esta recetas 2 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras