Preparar una buena receta de chipirones en su tinta es uno de esos placeres que nos conectan directamente con el sabor del mar. En Gallina Blanca, nos encanta facilitaros el día a día en la cocina, por lo que para conseguir esa salsa oscura, brillante y llena de matices, nos apoyaremos en el Caldo Casero de Pescado 100% Natural y una pastilla de Avecrem Pescado. Estos aliados discretos ayudan a realzar el gusto natural del marisco sin complicaciones, permitiendo que cualquier cocinero en casa logre un resultado digno de restaurante.

Este plato es un pilar fundamental de la gastronomía española, especialmente arraigado en la cornisa cantábrica y el País Vasco. Tradicionalmente, se dice que la técnica de usar la propia tinta del animal para cocinarlo es un ejemplo de la sabiduría popular que busca aprovechar cada recurso del mar. Es un guiso que requiere paciencia para que la cebolla se caramelice bien y los chipirones alcancen esa textura tierna que se deshace en la boca, convirtiéndose en un clásico que nunca pasa de moda en las mesas familiares.

Si buscas los mejores chipirones en su tinta ingredientes, verás que la clave está en la frescura del producto y en un buen sofrito. Aunque parezca laborioso, realizar los chipirones en su tinta con una receta fácil es posible si sigues el orden adecuado. Hoy vamos a centrarnos en conseguir el sabor de los chipirones en su tinta original, rescatando la esencia de las abuelas. Aprender a hacer chipirones en su tinta te permitirá dominar una técnica de guiso marinero que sorprenderá a todos tus invitados por su profundidad y elegancia.

Información nutricional(por ración)

Energía

345 kcal

Hidratos

28 g

Grasas

14 g

Fibra

3 g

Proteínas

24 g

¿Cuántos comensales?
4
Harina
Harina
100 gramos
Arroz blanco
Arroz blanco
80 gramos
Tinta de calamar
Tinta de calamar
4 sobres
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
4 cucharadas
Pan
Pan
4 rodajas
Ajo
Ajo
2 dientes
Agua
Agua
2 vasos
Avecrem Pescado
1 pastilla
Pimienta blanca
Pimienta blanca
1 una pizca
Cogñac
Cogñac
1 vaso
Sal
Sal
1 una pizca
Chipirón
Chipirón
20 unidades
Tomate
Tomate
4 unidades maduro
Pimiento verde
Pimiento verde
1 unidad
Cebolla
Cebolla
1 unidad
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Paso 1 de 11

Limpieza meticulosa de los chipirones

Limpieza meticulosa de los chipirones

El primer paso fundamental para que nuestra receta sea un éxito es la limpieza del producto. Debemos retirar la pluma o cartílago transparente del interior del cuerpo, así como las vísceras, asegurándonos de no romper la bolsa de tinta si los hemos comprado frescos y enteros. Los lavamos bien bajo el grifo para eliminar cualquier resto de arena.

Una vez limpios, separamos los tentáculos del cuerpo. Es importante secarlos muy bien con papel de cocina antes de continuar; así evitaremos que salten en la sartén y permitiremos que la harina se adhiera correctamente en el siguiente paso de nuestra elaboración.

Paso 2 de 11

Envalado y sellado de los chipirones

Pasamos los cuerpos y tentáculos por harina, sacudiendo bien el exceso para que solo quede una capa fina y uniforme. En una cazuela con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, los sellamos a fuego fuerte durante un par de minutos hasta que tomen un poco de color.

No buscamos cocinarlos por completo todavía, solo marcar la superficie para que conserven todos sus jugos. Una vez dorados, los retiramos a un plato y los reservamos. Este paso es clave para que la salsa final ligue mejor y tenga más cuerpo gracias a la harina del sellado.

Paso 3 de 11

Preparación de la base de verduras

Pelamos y picamos finamente la cebolla, el pimiento verde y los dientes de ajo. En el mismo aceite donde hemos sellado los chipirones, aprovechando todos los jugos que han soltado, añadimos la verdura para que empiece a pocharse a fuego medio-bajo.

La clave de un buen guiso marinero es el tiempo que le dediquemos al sofrito. Debemos dejar que la cebolla se vuelva transparente y empiece a caramelizarse ligeramente, lo cual aportará un dulzor natural que equilibrará a la perfección la potencia de la tinta.

Paso 4 de 11

Incorporación del ajo y el tomate

Cuando la cebolla esté tierna, añadimos los dientes de ajo picados y los tomates maduros, previamente rallados. Subimos un poco el fuego para que el tomate pierda su agua y se integre perfectamente con el resto de las hortalizas del sofrito.

Cocinamos el conjunto hasta que el aceite empiece a separarse de la pulpa, señal inequívoca de que está bien frito. En este punto, añadimos una pizca de pimienta blanca para aportar profundidad aromática a nuestra base vegetal.

Paso 5 de 11

Elaboración del espesante tradicional con pan

En una sartén pequeña aparte, freímos las rebanadas de pan con un chorrito de aceite hasta que estén bien doradas y crujientes. El pan frito es el secreto clásico para dar cuerpo a la salsa de forma natural, logrando una textura aterciopelada inigualable.

Una vez listo, lo retiramos y lo majamos en un mortero o lo reservamos para triturarlo más adelante con la salsa. Este detalle es el que distingue una salsa convencional de una auténtica elaboración artesana con todo su fundamento y tradición.

Paso 6 de 11

Disolución de la tinta y toque de coñac

Disolución de la tinta y toque de coñac

Tomamos los cuatro sobrecitos de tinta de calamar y los disolvemos en un poco de agua tibia o en el vasito de coñac. Vertemos esta mezcla sobre el sofrito de verduras, removiendo bien para que todo el conjunto adquiera ese color negro intenso tan característico.

Dejamos que el alcohol del coñac se evapore durante un par de minutos a fuego alegre. Este proceso eliminará el sabor fuerte del licor pero mantendrá sus notas aromáticas, que realzan maravillosamente el sabor del marisco.

Paso 7 de 11

Añadido del caldo y la pastilla de sabor

Es el momento de añadir el litro de Caldo Casero de Pescado 100% Natural a la cazuela. Este fondo aportará la hidratación necesaria y una base de sabor marino auténtico. Acto seguido, desmenuzamos la pastilla de Avecrem Pescado -30% de sal para potenciar el guiso de forma equilibrada.

Llevamos la mezcla a ebullición suave. Al usar productos de calidad, nos aseguramos de que la salsa adquiera una complejidad de matices que de otro modo tardaríamos horas en conseguir, simplificando el proceso sin renunciar a la excelencia.

Paso 8 de 11

Triturado para una salsa fina

Triturado para una salsa fina

Para obtener una textura profesional, pasamos todo el contenido de la cazuela (el sofrito con el caldo, la tinta y el pan frito) por la batidora o un pasapurés. Buscamos una salsa completamente lisa, sin restos de verdura y con un brillo intenso.

Una vez triturada, devolvemos la salsa a la cazuela pasándola preferiblemente por un colador chino. Este pequeño esfuerzo extra marcará la diferencia en el paladar, ofreciendo una experiencia mucho más elegante y refinada al degustarla.

Paso 9 de 11

Cocción lenta de los chipirones

Incorporamos los chipirones que habíamos reservado a la salsa negra. Tapamos la cazuela y dejamos que se cocinen a fuego muy lento durante unos 20 o 25 minutos. El tiempo exacto dependerá del tamaño de las piezas, por lo que conviene pincharlas para comprobar que estén tiernas.

Durante este proceso, soltarán todo su jugo en la salsa y se impregnarán del sabor del sofrito. Es fundamental mantener el fuego suave para evitar que la elaboración se pegue al fondo de la cazuela debido al espesor que aporta el pan.

Paso 10 de 11

Preparación de la guarnición de arroz

Mientras los chipirones terminan de guisarse, preparamos el arroz blanco. En un cazo con agua y una pizca de sal, cocemos los 80 g de arroz hasta que esté en su punto. Una vez listo, lo escurrimos y lo refrescamos ligeramente para cortar la cocción.

Este arroz será el lienzo perfecto para resaltar la salsa negra. Puedes darle forma con un molde o, si lo prefieres, servirlo a un lado del plato para que cada comensal lo mezcle a su gusto con el guiso principal.

Paso 11 de 11

Reposo final y rectificación

Probamos la salsa y rectificamos el punto de sal si fuera necesario, aunque con la pastilla de Avecrem suele ser suficiente. Apagamos el fuego y dejamos que el guiso repose unos cinco minutos antes de servir; este descanso permite que los sabores se asienten y la salsa adquiera la consistencia ideal.

Servimos los chipirones acompañados de arroz blanco, asegurándonos de repartir abundante salsa en cada plato. Este reposo final es el secreto para que todos los matices del mar y la huerta se fusionen en un bocado equilibrado y delicioso.

Consejos finales

Disfrutar de una buena ración de chipirones en su tinta caseros es una experiencia reconfortante que nos recuerda la importancia de los guisos hechos con mimo. Al servirlos, lo ideal es presentarlos en un plato hondo donde la salsa sea la protagonista, acompañada siempre de ese arroz blanco que equilibra la intensidad de la elaboración. Si buscas cómo preparar este plato paso a paso, verás que el secreto reside en el respeto a los tiempos de cocción y en la calidad de los ingredientes utilizados.

Para quienes necesitan una opción rápida, tener a mano un buen caldo ya preparado es la mejor solución para ganar tiempo sin perder sabor. Recordad estos trucos: un buen triturado de la salsa y el uso de pan frito son esenciales para el éxito. Esta receta para cuatro personas es perfecta para una comida dominical, demostrando que con pasos sencillos y productos de confianza, la cocina tradicional está al alcance de todos.

Si te ha gustado esta elaboración marinera, te sugerimos probar otras variantes deliciosas como los chipirones guisados para un sabor más suave, o deleitarte con unos chipirones rellenos de gamba que elevan el plato a otro nivel. También puedes optar por el clásico arroz con chipirones en su tinta si prefieres integrar el cereal directamente en el guiso.

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