Dorar primero el pollo y hacer el sofrito en esa misma grasa llena de sabor este arroz con pollo de cazuela, hecho con arroz bomba, pimentón de la Vera y azafrán. Los 400 g de arroz son para 4 personas, y entre preparación, cocción y reposo se tarda unos 50 minutos. En España se hace seco, meloso o caldoso según la casa. En la Comunidad Valenciana, el pollo forma parte de la paella junto con el conejo y las judías verdes, mientras que en otras zonas se guisa en cazuela con más caldo y las verduras de la temporada. En muchas casas se le suman guisantes en primavera o setas en otoño, y en Latinoamérica tiene versiones propias, como la peruana, que se tiñe de verde con cilantro.

El arroz bomba absorbe mucho líquido sin abrirse, por eso aguanta bien los 18 minutos de cocción y lo convierte en un arroz fácil para quien empieza: perdona 1 o 2 minutos de más. La proporción es de 900 ml de caldo y un vaso de vino blanco por cada 400 g de grano; con arroz redondo común, baja un poco el caldo y vigila desde el minuto 15. Lleva el caldo siempre caliente a la cazuela, porque frío interrumpe el hervor y el grano queda desigual. Y elige muslo deshuesado en lugar de pechuga: se mantiene jugoso aunque pase casi media hora al fuego.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

50 g

Grasas

4 g

Fibra

30 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
4
Cebolla
Cebolla
1 unidad mediana
Pimiento verde
Pimiento verde
0.5 unidad
Ajo
Ajo
2 dientes
Muslo de pollo
Muslo de pollo
2 unidades deshuesado
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
Azafrán
Azafrán
8 unidades en hebra
Pimentón de la vera
Pimentón de la vera
1 cucharada de café
Arroz tipo bomba
Arroz tipo bomba
400 gramos
Vino blanco
Vino blanco
1 vaso
Tomillo
Tomillo
al gusto
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Receta

Arroz con pollo al azafrán

Paso 1 de 5

Pica los ajos para el sofrito

Pica los ajos para el sofrito

Empieza por los ajos, que se suman a la base de verduras del sofrito. Pela los 2 dientes, pártelos a lo largo y retira el germen verde si lo tienen, porque amarga al freírse. Pícalos muy finos, casi en brunoise, para que se repartan bien por el arroz y no queden trozos grandes que se quemen antes que el resto.

Resérvalos en un bol amplio: en el siguiente paso juntarás con ellos la cebolla y el pimiento verde picados, y esa mezcla irá entera a la cazuela en el último paso. Salpimienta las verduras al gusto una vez juntas, con prudencia con la sal, porque el caldo ya la lleva. Tener el sofrito picado antes de encender el fuego evita que algo se queme mientras doras el pollo, y es la base de un arroz con pollo tradicional bien hecho.

Paso 2 de 5

Corta la cebolla y el pimiento

Corta la cebolla y el pimiento

Pela la cebolla mediana, córtala por la mitad y pícala menuda, en dados de unos 5 mm, para que se poche de forma pareja y casi desaparezca en el arroz. Lava el pimiento verde, córtalo por la mitad, quítale las semillas y los nervios blancos del interior y córtalo primero en tiras y después en dados similares a los de la cebolla. La cantidad va al gusto; medio pimiento grande o uno pequeño equilibra bien la cebolla.

Junta la cebolla y el pimiento con el ajo que has reservado y mézclalo todo. Si los trozos son del mismo tamaño, se cocinan a la vez y el sofrito queda dulce, sin partes crudas ni quemadas. Este sofrito aporta el sabor de fondo del arroz, así que merece la pena cortarlo con cuidado.

Paso 3 de 5

Trocea y salpimienta el pollo

Trocea y salpimienta el pollo

Seca los 2 muslos de pollo deshuesados con papel de cocina y córtalos en trozos de unos 2 centímetros. El muslo es la mejor parte para este arroz: tiene algo de grasa, se mantiene jugoso durante la cocción y suelta más sabor que la pechuga. Procura que los trozos sean uniformes para que se doren y se hagan todos al mismo ritmo.

Salpimiéntalos por todos los lados y, si quieres, espolvorea una pizca de tomillo, que más adelante también irá al arroz. Resérvalos en un plato aparte. Si te apetece un arroz con más carne, puedes añadir 1 o 2 muslos más sin cambiar el resto de cantidades; el tiempo de dorado será el mismo siempre que no amontones los trozos en la cazuela.

Paso 4 de 5

Calienta el caldo y dora el pollo

Calienta el caldo y dora el pollo

Pon los 900 ml de Caldo para Paella Fácil de Carne en un cazo a fuego medio y mantenlo caliente, sin dejar que borbotee, hasta que lo necesites al final del paso siguiente. Mientras se calienta, pon una cazuela amplia y baja, o una paellera, a fuego medio-alto y vierte el aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas.

Con el aceite ya caliente, reparte los trozos de pollo en una sola capa, sin amontonarlos, y deja que se doren 5 o 6 minutos, dándoles la vuelta para que se sellen por todos los lados. Busca un dorado intenso: los restos tostados que quedan en el fondo se disolverán después con el sofrito y el vino y darán mucho sabor al arroz. Retira el pollo a un plato, tápalo para que no se enfríe y deja el aceite en la cazuela.

Paso 5 de 5

Sofríe y cuece el arroz con pollo

Sofríe y cuece el arroz con pollo

En la misma cazuela, a fuego medio, sofríe la mezcla de cebolla, pimiento y ajo durante 6 a 8 minutos, moviéndola de tanto en tanto, hasta que se ablande y tome algo de color. Añade el pimentón de la Vera, 1 cucharadita, y las 8 hebras de azafrán y deja 2 minutos más sin subir el fuego, para que el pimentón no se queme. Incorpora los 400 g de arroz bomba y remuévelo 1 minuto, hasta que el grano brille con el sofrito.

Incorpora el vino blanco, un vaso, y espera 1 o 2 minutos de hervor, hasta que pierda el olor fuerte. Devuelve el pollo, añade el tomillo y el caldo caliente, reparte bien el arroz y cuece unos 18 minutos sin remover: fuego fuerte los 8 primeros y suave el resto. Apaga y deja reposar 3 minutos, tapado con un paño, para que quede suelto y al dente.

Consejos finales

Si al terminar el reposo el arroz con pollo sigue duro en el centro, añade un cazo pequeño de agua o caldo caliente, tapa y déjalo a fuego muy bajo otros 3 o 4 minutos. Si, al contrario, se ha pasado, no lo remuevas y sírvelo enseguida, porque con más reposo se ablandaría todavía más. Para conseguir socarrat, la capa tostada del fondo, sube el fuego 1 minuto al final y retíralo en cuanto oigas crujir el arroz, antes de que huela a quemado.

No remuevas el arroz una vez repartido con el caldo; es el truco que más se olvida en un arroz seco, y al moverlo el grano libera almidón y se empasta. Dosifica también el azafrán: 8 hebras tostadas un momento o majadas con una pizca de sal bastan para teñir y perfumar 400 g de arroz, y más cantidad da un sabor medicinal.

Para un plato más completo, añade al sofrito unas judías verdes troceadas o un puñado de guisantes, como en el arroz con pollo y verduras. Con robot de cocina, el arroz con pollo con Thermomix parte de los mismos ingredientes, y cuando apetezca pescado, el arroz al caldero comparte la idea de sofrito y caldo caliente.

Lo que quede en la cazuela tiene que enfriarse rápido y pasar a la nevera antes de 1 hora; bien tapado, aguanta 1 o 2 días. Recaliéntalo en una sartén, humedecido con caldo o agua, removiendo hasta que esté muy caliente por dentro. Evita congelarlo: al descongelarse, el grano se parte y resulta harinoso.

Valora esta recetas 15 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras