Medallones de cerdo dorados por fuera y jugosos por dentro, cubiertos con una salsa de nata, vino blanco y granos de pimienta verde: así es el solomillo a la pimienta que se prepara entero en una sartén, sin pasar por el horno. Calcula 40 minutos para tenerlo en la mesa, con cantidades para 4 personas, contando el tiempo de limpiar la carne, sellarla y reducir la salsa.

La pieza que se usa aquí es solomillo de cerdo, un músculo alargado y muy magro que suele pesar entre 300 y 600 g, así que para los 600 g de la receta lo normal es comprar 2 piezas. Pide que le quiten la telilla plateada que lo recubre, o retírala tú deslizando la punta de un cuchillo fino por debajo: si se queda, el medallón se encoge y se curva al sellarlo. La pimienta verde es la misma baya de la pimienta negra, recogida antes de madurar y secada; pica bastante menos y perfuma la nata sin taparla, por eso se puede comer el grano entero. Si solo encuentras la que viene en salmuera, también sirve: escúrrela y añádela tal cual.

Es un segundo habitual en comidas de celebración y en Navidad, y el grosor del medallón es lo primero que hay que cuidar. Entre 2 y 3 cm da tiempo a que se forme la costra antes de que el centro se pase; más finos, se secan. La salsa pide lo contrario que la carne: fuego bajo y paciencia, porque la nata que hierve a borbotones se pega y puede cortarse, mientras que a fuego suave espesa en unos 5 minutos y queda lisa. Y si te sobra, no la tires: acompaña igual de bien una hamburguesa casera, un plato de pasta corta o unas verduras salteadas.

Información nutricional(por ración)

Energía

385 kcal

Hidratos

8 g

Grasas

24 g

Fibra

1 g

Proteínas

28 g

¿Cuántos comensales?
4
Solomillo de cerdo
Solomillo de cerdo
600 gramos
Vino blanco
Vino blanco
100 mililitros
Pimienta verde
Pimienta verde
1 cucharada de café seca
Nata líquida para cocinar
Nata líquida para cocinar
300 mililitros
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de café
Sal
Sal
al gusto
Pimienta
Pimienta
al gusto
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Paso 1 de 3

Sella los medallones y desglasa

Sella los medallones y desglasa

Retira la grasa visible y la telilla del solomillo con un cuchillo bien afilado y córtalo en medallones de 2 a 3 cm de grosor. Sécalos con papel de cocina y salpimiéntalos justo antes de cocinarlos; ten la mano ligera con la pimienta molida, porque la salsa ya lleva pimienta verde.

Calienta la cucharadita de aceite de oliva virgen extra en una sartén grande a fuego fuerte y marca los medallones unos 2 minutos por cada lado, sin moverlos, hasta que tengan una costra dorada. Si no caben holgados, hazlo en 2 tandas: amontonados sueltan agua y la carne hierve en vez de tostarse. Pásalos a un plato y tápalos con papel de aluminio.

Sin limpiar la sartén, echa el vino blanco, los 100 ml, y rasca la sartén con una espátula hasta que se suelte todo lo que se ha tostado en ella. Deja que hierva unos 2 minutos para que el alcohol se vaya y añade la cucharadita de pimienta verde seca.

Paso 2 de 3

Reduce el caldo y liga con nata

Reduce el caldo y liga con nata

Incorpora los 200 ml de Caldo Gourmet de Pollo de Corral 100% Natural de Gallina Blanca y deja que hierva a fuego medio de 4 a 5 minutos, el tiempo que tarda el líquido en quedarse más o menos en la mitad. Esa reducción concentra el sabor del fondo de la sartén y evita que la salsa quede aguada cuando entre la nata.

Baja el fuego y añade los 300 ml de nata líquida para cocinar. Remueve con suavidad hasta integrarla con el caldo y la pimienta, y deja que se cocine unos 5 minutos a fuego bajo, vigilando: si hierve con fuerza, se pega al fondo y puede cortarse. La salsa está lista cuando cubre el dorso de la cuchara y, al pasar el dedo por ella, quede un surco limpio que no se cierra. Si espesa demasiado antes de tiempo, aclárala con un chorrito de caldo o de leche y sigue removiendo.

Paso 3 de 3

Junta la carne con la salsa

Junta la carne con la salsa

Devuelve los medallones a la sartén con todo el jugo que ha quedado en el plato, que tiene mucho sabor. Dales la vuelta dentro de la salsa para que queden bien cubiertos y cocínalos unos 2 minutos a fuego suave. Ese tiempo basta para que se calienten y terminen de hacerse sin pasarse: el centro debe quedar jugoso y apenas rosado, con unos 63 °C si usas termómetro de cocina.

Prueba la salsa y rectifica de sal ahora, al final, porque el caldo y la reducción ya concentran sabor. Debe napar la carne, es decir, cubrirla con una capa fina y brillante que no escurre del todo. Si está demasiado espesa, añade un chorrito de caldo; si está líquida, saca los medallones un momento y deja reducir la salsa 1 minuto más antes de devolverlos.

Sirve enseguida, con la salsa por encima y la guarnición al lado, y pon pan en la mesa: siempre queda salsa en el plato.

Consejos finales

La guarnición más habitual son unas patatas panaderas, que puedes dejar hechas antes y calentar en el horno mientras sellas la carne. Un arroz blanco recoge la salsa igual de bien, y si vas con prisa sirven unas patatas fritas o unas patatas hechas en el microondas con hierbas aromáticas. Otra opción práctica es cocer el arroz con antelación, guardarlo en la nevera y saltearlo justo antes de comer con un poco de aceite, sal y pimienta.

Seca bien los medallones antes de sellarlos, porque con la superficie húmeda no se forma costra, y sácalos de la nevera unos 15 minutos antes para que no entren helados y se queden crudos por dentro. Con trucos de este tipo, la receta es fácil y rápida incluso para quien no ha sellado nunca un solomillo. Si la nata llega a cortarse por exceso de fuego, aparta la sartén, añade un chorrito de nata fría y bate con unas varillas hasta que vuelva a ligar.

Las sobras se guardan un par de días en frío, con la carne y la salsa juntas en un recipiente cerrado. Recaliéntalo en una sartén tapada a fuego muy suave, con un chorrito de agua o de caldo, solo hasta que esté caliente; el microondas reseca la carne. No conviene congelarlo, porque las salsas de nata tienden a separarse al descongelarse.

Con solomillo de ternera la salsa es la misma, pero los medallones necesitan menos sartén: 1 o 2 minutos por cara si los quieres rosados. Para preparar el de cerdo de otra manera, el solomillo al horno se asa entero y se corta después, y el solomillo de cerdo con nata mantiene la salsa cremosa sin la pimienta verde. Si prefieres un contraste dulce, el solomillo con salsa de Pedro Ximénez cambia la nata por la reducción de ese vino.

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