La receta de crema de marisco es un clásico que no falta en las celebraciones especiales, pero también es una opción reconfortante para cualquier cena entre semana. Para conseguir ese sabor profundo a mar de forma sencilla, nos apoyamos en el Caldo Casero de Pescado 100% Natural, que nos ayuda en el día a día permitiéndonos disfrutar de la cocina auténtica sin complicaciones innecesarias.

En la tradición culinaria española, este plato ocupa un lugar privilegiado, especialmente en las regiones costeras donde el aprovechamiento del producto marino es una seña de identidad. Es una elaboración que evoca reuniones familiares y momentos compartidos alrededor de una mesa bien servida, transmitiéndose de generación en generación como un símbolo de hospitalidad.

Si buscas una elaboración equilibrada, es fundamental elegir bien la crema de marisco ingredientes para que el resultado sea excepcional. Aunque parezca un plato complejo, esta es una crema de marisco con receta fácil que mantiene toda la esencia de la crema de marisco original. Aprender a hacer crema de marisco en casa es mucho más sencillo de lo que imaginas si sigues unas pautas básicas de sofrito y cocción lenta.

Información nutricional(por ración)

Energía

245 kcal

Hidratos

15 g

Grasas

12 g

Fibra

2.5 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
4
Puerro
Puerro
1 unidad
Tomate
Tomate
1 unidad maduro
Pimiento verde
Pimiento verde
1 unidad
Patata
Patata
1 unidad
Laurel
Laurel
1 hoja
Almeja
Almeja
300 gramos
Pimentón dulce
Pimentón dulce
1 cucharada de café
Brandy
Brandy
100 mililitros
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
al gusto
Sal
Sal
al gusto
Gamba
Gamba
300 gramos alternativa: langostino
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Paso 1 de 3

Preparación del sofrito y base de marisco

Preparación del sofrito y base de marisco

Comenzamos pelando los langostinos o las gambas, reservando con cuidado las cabezas y las cáscaras, ya que son la clave para potenciar el sabor marino. En una olla amplia con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, salteamos las cabezas y las cáscaras presionándolas con una cuchara de madera para que suelten todo su coral; tras unos minutos, las retiramos. En ese mismo aceite, impregnado de toda la esencia, añadimos el puerro picado, el pimiento verde y el tomate maduro troceado para crear un sofrito aromático.

A continuación, incorporamos la patata troceada, que nos ayudará a dar cuerpo a la elaboración de forma natural gracias a su almidón. Rehogamos todo junto durante unos minutos a fuego medio, permitiendo que las verduras se ablanden y absorban los matices del marisco que han quedado en el fondo de la olla. Este paso es fundamental para que el resultado final tenga una profundidad de sabor excepcional y una textura muy agradable en boca.

Paso 2 de 3

Cocción con el caldo y triturado

Cocción con el caldo y triturado

Incorporamos la cucharadita de pimentón dulce con cuidado de que no se queme y vertemos el brandy, dejando que el alcohol se evapore durante un par de minutos a fuego vivo. Es el momento de añadir el Caldo Casero de Pescado 100% Natural y la hoja de laurel. Dejamos que el conjunto hierva a fuego suave durante unos veinte minutos, tiempo suficiente para que la patata esté tierna y todos los sabores se integren perfectamente en el líquido.

Una vez terminada la cocción, retiramos la hoja de laurel y pasamos la mezcla por la batidora hasta obtener una textura fina y sedosa. Si buscamos un acabado de alta cocina, podemos pasar la crema por un chino o un colador de malla fina para eliminar cualquier resto de fibra de las verduras, asegurando una experiencia muy delicada al paladar. La consistencia debe ser fluida, pero con el cuerpo suficiente para cubrir el dorso de la cuchara.

Paso 3 de 3

Toque final con almejas y gambas

Toque final con almejas y gambas

Ponemos de nuevo la crema triturada al fuego e incorporamos las almejas, que habremos lavado previamente en agua con sal para eliminar cualquier resto de arena. Tapamos la olla un par de minutos hasta que veamos que se abren con el calor. Justo al final, añadimos los cuerpos de las gambas o langostinos que teníamos reservados, ya que con el calor residual de la propia crema se cocinarán en un momento, quedando jugosos y en su punto exacto.

Rectificamos de sal si fuera necesario y dejamos reposar el plato un par de minutos antes de llevarlo a la mesa. Este breve reposo permite que la temperatura se estabilice y que el aroma del marisco inunde toda la preparación, convirtiéndola en un plato reconfortante y lleno de matices tradicionales que deleitará a todos los comensales por igual.

Consejos finales

Presentar esta crema de marisco casera es un éxito asegurado si la servimos bien caliente en cuencos individuales. Para darle un toque visual más atractivo, puedes añadir unos costrones de pan frito o un poco de cebollino picado por encima justo antes de servir. Es la mejor forma de disfrutar este plato, logrando un resultado que sorprenderá a todos por su equilibrio y delicadeza.

Si necesitas una elaboración rápida pero con todo el sabor de la cocina de siempre, esta versión es ideal para organizar una comida especial sin pasar demasiadas horas en los fogones. Con estos sencillos trucos, conseguirás la densidad perfecta en cada ocasión. Además, las cantidades de esta receta están pensadas para cuatro personas, siendo una opción nutritiva y muy completa para degustar en familia.

Si te ha gustado esta propuesta, también puedes probar otras variantes marinas como una tradicional sopa de marisco o una deliciosa paella de marisco para los días de fiesta. Para quienes prefieren opciones vegetales con texturas similares, la crema de calabacín es una alternativa suave y perfecta para el día a día.

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