Paletillas de cordero untadas con un majado de ajo, asadas despacio sobre una cama de patata, tomate y hierbas: este cordero al horno pide poca intervención mientras se asa a temperatura moderada. Cuenta cerca de 1 hora y 45 minutos en total, de los que solo 15 son de preparación, y para 4 personas unos 1,5 kg de cordero: 4 paletillas de lechal o 2 de recental, según el tamaño que encuentres.

Cada zona asa el cordero a su manera. En Castilla y León, el lechazo con Indicación Geográfica Protegida se hace en horno de leña, en cazuela de barro y casi sin más que agua y sal, para que la carne sea lo único que se note. En Aragón, el Ternasco, también con IGP, es un cordero algo mayor que admite asados más largos y guarniciones de patata. Esta versión casera toma de ambas la idea de cocinar lento y añade a la bandeja ajo, tomillo, romero y laurel, con limón al final para refrescar.

La temperatura es lo que más cuenta: 160 °C durante la mayor parte del asado, para que la carne se ablande sin secarse, y 180 °C en los últimos 15 o 20 minutos para dorar la piel. El fondo de la bandeja nunca debe quedarse seco; el vino blanco y el agua generan vapor y forman un jugo con el que regar la carne. El Avecrem Sabor Carne va desmenuzado en el majado, junto al ajo, y sazona la carne desde dentro.

Información nutricional(por ración)

Energía

545 kcal

Hidratos

16 g

Grasas

36 g

Fibra

2.5 g

Proteínas

39 g

¿Cuántos comensales?
4
Avecrem Sabor Carne
1 pastilla
Patata
Patata
400 unidades
Ajo
Ajo
1 manojo
Tomate
Tomate
200 unidades rallado
Laurel
Laurel
2 hojas
Limón
Limón
1 unidad
Tomillo
Tomillo
1 rama
Romero
Romero
al gusto
Pimienta negra
Pimienta negra
al gusto
Vino blanco
Vino blanco
1 vaso
Agua
Agua
1 vaso
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
1 vaso
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Receta

Cordero al horno

Paso 1 de 4

Prepara el majado y marca la carne

Prepara el majado y marca la carne

Limpia las paletillas de cordero con un cuchillo bien afilado y retira la grasa exterior más gruesa: una vez asada queda dura y sin sabor. Haz en cada pieza unos cortes transversales poco profundos, de 1 cm como mucho, para que el calor y el majado penetren mejor sin que la carne pierda jugo.

Separa 3 o 4 dientes del manojo de ajos y pélalos. Májalos en el mortero con 1 pastilla de Avecrem Sabor Carne desmenuzada y un chorrito del vaso de aceite de oliva virgen extra, hasta conseguir una pasta densa. Unta las paletillas por las 2 caras con este majado, insistiendo en los cortes, y espolvorea pimienta negra al gusto. Déjalas reposar unos 15 minutos mientras preparas la bandeja; en ese tiempo el ajo empieza a perfumar la carne y la pieza pierde algo del frío de la nevera, así que luego se asa de forma más uniforme.

Paso 2 de 4

Monta la base de patatas y tomate

Monta la base de patatas y tomate

Pela los 400 g de patatas y córtalas en rodajas de 1 cm. Unta una bandeja amplia con un poco de aceite y reparte las rodajas en el fondo, sin amontonarlas. Extiende por encima los 200 g de tomate rallado, que aporta jugo y ayuda a formar la salsa del fondo. Añade las 2 hojas de laurel, la rama de tomillo y el romero, y el resto de la cabeza de ajos partida por la mitad, sin pelar, con el corte hacia abajo.

Coloca las paletillas encima de la guarnición, sin que se toquen y con la piel mirando hacia arriba, para que el aire caliente las rodee. Sala ligeramente, porque el majado ya lleva la pastilla, y riega con parte del aceite, procurando que caiga tanto sobre la carne como sobre las patatas. Reserva un buen chorro de aceite para mezclarlo después con el vino y el agua.

Paso 3 de 4

Asa a 160 °C regando la carne

Asa a 160 °C regando la carne

Mete la bandeja en el horno precalentado a 160 °C. Una temperatura moderada cocina la carne despacio, ablanda el tejido que une las fibras y evita que se reseque. Pasados los primeros 20 minutos, mezcla el vaso de vino blanco, el vaso de agua y el aceite reservado, y viértelo en el fondo de la bandeja, nunca directamente sobre la piel, que debe secarse para dorarse después.

Calcula entre 1 hora y 1 hora y 15 minutos a esta temperatura para paletillas de lechal, y algo más para las de recental. Cada 20 minutos, abre el horno y riega la carne con el jugo del fondo usando una cuchara; si el líquido se ha evaporado, repón con unos 100 ml de agua caliente. Ese vapor es el que mantiene la carne melosa y cuece las patatas en el jugo del asado. Gira la bandeja a mitad de tiempo si tu horno calienta más por un lado.

Paso 4 de 4

Dora a 180 °C y deja reposar

Dora a 180 °C y deja reposar

Cuando la carne empiece a separarse del hueso al tirar con unas pinzas, sube el horno a 180 °C para los últimos 15 o 20 minutos. Exprime el limón sobre la piel de las paletillas al empezar este tramo: el ácido corta la sensación grasa del cordero y le da brillo a la superficie al dorarse. Vigila el color; buscas una piel tostada y crujiente, no quemada, y si alguna zona se oscurece antes de tiempo, cúbrela con un trozo de papel de aluminio.

Fuera del horno, deja la carne quieta unos 5 minutos antes de cortarla. Ese descanso permite que los jugos internos se repartan y que la carne no los suelte todos en el plato al cortarla. Sirve cada paletilla con su parte de patatas, que habrán absorbido el jugo del asado, y riega con lo que queda en el fondo de la bandeja, colado si quieres una salsa más limpia.

Consejos finales

Al comprar, el lechal es el cordero que solo ha tomado leche: carne muy blanca y tierna, piezas pequeñas y asado más corto. El recental es algo mayor, con carne más rosada y sabrosa, y necesita más horno. Pide paletillas de tamaño similar, así llegan juntas al punto, y que la grasa sea blanca y firme. Si prefieres pierna, de más grosor, cuenta unos 20 o 30 minutos más a 160 °C antes de subir a 180 °C; la señal sigue siendo la misma, la carne que se separa del hueso. Aunque el cordero pasa cerca de 1 hora y media en el horno, la receta es fácil porque tu trabajo se reduce a 15 minutos de preparación y a regar la carne cada 20 minutos.

La piel blanda casi siempre viene de regar por encima de la carne en lugar de por el fondo, o de no subir la temperatura al final; la carne seca, de una bandeja que se ha quedado sin líquido, así que ten siempre agua caliente a mano. Con esos trucos, líquido solo por el fondo, riego cada 20 minutos y 180 °C para terminar, la piel cruje y la carne se mantiene melosa. Unas hojas de lechuga con cebolleta, aliñadas con vinagre, acompañan bien y limpia el paladar.

Si sobra carne, desmígala en cuanto se temple y guárdala con su jugo en un recipiente cerrado hasta 3 días en la nevera. Con ella puedes preparar un arroz con cordero de sobras, que aprovecha también el jugo del asado.

Si vas a asar una pieza más grande, la receta de paletilla de cordero al horno sigue una técnica parecida. Y para otro asado de bandeja con menos horno, tienes unos muslos de pollo asados o un solomillo al horno.

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