Cocer la pasta en agua con caldo de pollo y terminarla en la sartén con brócoli y parmesano: eso es todo lo que piden estos rigatoni con brócoli, un plato de pasta corta y estriada sin salsa añadida. Es un plato para 4 personas que llega a la mesa en unos 25 minutos, casi todos de espera mientras el agua rompe a hervir y la pasta se hace.

El nombre viene del italiano rigato, que significa rayado o estriado, por las líneas que recorren cada tubo. Son más anchos que los macarrones y, a diferencia de las penne, están cortados en recto y no en diagonal; por fuera las estrías sujetan el queso y por dentro el hueco recoge la salsa. Por eso funcionan tan bien con preparaciones sencillas como esta, en la que el parmesano, fundido con un poco de agua de la cocción, envuelve la pasta y forma una crema ligera.

Calcula entre 80 y 100 g de pasta seca por persona y elige un brócoli de cabeza compacta, verde oscuro y sin puntas amarillas; su mejor época va del otoño al final del invierno, cuando está más tierno y barato. La sal se ajusta sobre la marcha: la pastilla de Avecrem Pollo diluida en tanta agua sala poco y los 100 g de parmesano reggiano aportan el resto, así que prueba antes de añadir más. Con esa idea clara es un plato fácil de sacar una noche de entre semana, y para sumarle algo de carne tienes las espirales con brócoli y jamón.

Información nutricional(por ración)

Energía

450 kcal

Hidratos

62 g

Grasas

14 g

Fibra

4.5 g

Proteínas

18 g

¿Cuántos comensales?
4
Brócoli
Brócoli
100 gramos
Avecrem Pollo
1 pastilla
Queso parmesano reggiano
Queso parmesano reggiano
100 gramos rallado
Aceite de oliva virgen extra
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas
Pimienta
Pimienta
al gusto
Imágenes generadas con IA
Cooking Mode Desactivado

Con el Cooking Mode tu pantalla no va a entrar en modo hibernación...

Paso 1 de 4

Corta el brócoli y calienta el agua

Corta el brócoli y calienta el agua

Lava bien los 100 g de brócoli bajo el grifo y sepáralo en ramilletes pequeños, de un tamaño parecido al de los rigatoni. Así se cuecen todos a la vez y en cada tenedor entra pasta y verdura. No tires el tallo: pélalo con un pelador para quitarle la parte fibrosa y córtalo en rodajas finas, que se cuecen a la par que los ramilletes.

Llena una olla grande con unos 4 litros de agua, la medida para la pasta de 4 comensales, y ponla al fuego tapada para que hierva antes; tardará unos 8 a 10 minutos. La cantidad importa: con poca agua, la pasta suelta almidón, la temperatura baja demasiado al echarla y los rigatoni se pegan entre sí. Deja la sal para después: primero entra la pastilla de caldo, y con ella ya disuelta podrás probar el agua y decidir si necesita más.

Paso 2 de 4

Cuece los rigatoni en caldo

Cuece los rigatoni en caldo

Cuando el agua hierva con fuerza, deshaz en ella la pastilla de Avecrem Pollo, removiendo hasta que no quede ningún grumo. Prueba el agua: en 4 litros la pastilla sala poco, y si la notas sosa añade una cucharada rasa de sal. La pasta absorbe parte de ese líquido mientras se hidrata, así que coge el sabor del caldo desde dentro y no solo en la superficie.

Echa los rigatoni de una vez y remueve durante el primer minuto, que es cuando más tienden a pegarse; luego, cada 2 o 3 minutos. Mantén un hervor alegre y sigue el tiempo del paquete para dejarlos al dente, que en los rigatoni suele estar entre 11 y 13 minutos. Empieza a probar 2 minutos antes de lo indicado: tienen que estar cocidos por fuera y con el corazón todavía firme. Ese punto es importante porque luego pasarán por la sartén, y una pasta ya blanda se abre y pierde la forma de tubo.

Paso 3 de 4

Añade el brócoli y saltea todo

Añade el brócoli y saltea todo

Unos 4 minutos antes de que la pasta esté lista, echa los ramilletes y el tallo de brócoli en la misma olla. En ese tiempo se ponen tiernos pero conservan el color verde intenso y algo de mordisco; si lo prefieres más blando, añádelos 1 minuto antes. Al cocerlos con la pasta, el brócoli también coge el sabor del caldo.

Antes de escurrir, aparta un vaso del agua de cocción: tiene almidón y sal, y será lo que ligue el queso. Escurre la pasta y el brócoli sin enjuagarlos. En una sartén grande, a fuego medio, calienta las 2 cucharadas de aceite y saltea todo 1 o 2 minutos, moviendo la sartén, hasta que el aceite envuelva cada pieza y algún ramillete empiece a dorarse por las puntas.

Paso 4 de 4

Liga el parmesano fuera del fuego

Retira la sartén del calor y deja pasar unos segundos. Añade los 100 g de parmesano rallado poco a poco, junto con 3 o 4 cucharadas del agua que apartaste, y remueve sin parar. El calor de la pasta funde el queso y el agua con almidón lo convierte en una crema que se agarra a las estrías de los rigatoni, sin necesidad de nata.

Si haces este paso con el fuego encendido, el queso se agarra en hebras y se pega a la sartén; por eso se hace siempre fuera del calor. Si la crema queda espesa, añade otra cucharada de agua; si queda líquida, sigue removiendo un poco más. Termina con pimienta negra molida en el momento y sirve enseguida, en platos templados si puedes, porque en cuanto se enfría el queso pierde su textura cremosa.

Consejos finales

Los trucos de esta pasta están en el queso y en el brócoli. Ralla el parmesano justo antes de usarlo, porque el que se compra ya rallado se funde peor y cuesta mucho más que haga crema. Y no tires el tallo: pelado y en rodajas tiene tanto sabor como los ramilletes.

Para variar, dora un diente de ajo laminado en el aceite antes de saltear, suma unos taquitos de jamón o de beicon, o sube la cantidad de brócoli si quieres más verdura. En versión sin gluten, usa una pasta corta sin gluten y comprueba que la pastilla de caldo y el queso también lo sean; esa pasta suele cocerse antes, así que pruébala pronto. Con un aire más marinero, los rigatoni con salsa de calabacín y gambitas mantienen la pasta y cambian la salsa.

Si te sobra pasta, aguanta hasta 3 días en un táper cerrado, en frío. El queso se endurece en la nevera, así que recaliéntala despacio en la sartén, mojándola con un poco de agua, o en el microondas en tandas cortas, removiendo entre una y otra. Congelarla no compensa: el brócoli cocido se reblandece y la pasta queda pastosa. Si sobra poca, gratínala en una fuente con algo más de queso por encima, al horno a 200 °C durante 10 minutos o hasta que se dore, y una ración pequeña se convierte en cena.

Para otras recetas caseras rápidas con pasta o fideos y caldo de pollo, prueba los fideos con pollo y verduras o la fideuá sencilla.

Valora esta recetas 4 valoraciones
Añade esta receta a tus favoritos Y tenla a mano siempre que quieras