La receta de estofado de ternera con patatas es uno de esos platos que reconfortan el alma y nos devuelven a los sabores de la infancia. En Gallina Blanca, sabemos que el ritmo del día a día a veces nos deja poco tiempo para la cocina, por eso buscamos soluciones que realcen el sabor de siempre sin complicaciones innecesarias. Al utilizar una pastilla de Avecrem Sabor Carne y nuestro Tomate Frito Casero, conseguimos ese fondo de guiso tradicional, profundo y equilibrado, que normalmente requeriría horas de reducción, pero de una forma mucho más sencilla y accesible para cualquier hogar.

Este plato tiene sus raíces en la cocina de aprovechamiento y en la tradición de los guisos lentos al fuego, típicos de la geografía española. Antiguamente, se utilizaban los cortes más duros de la ternera que, gracias a la cocción prolongada y al cariño del fuego bajo, se transformaban en bocados melosos que se deshacían en la boca. Es una elaboración que celebra el producto local y la paciencia en los fogones, convirtiéndose en el centro de las comidas familiares de los domingos en toda la Península.

Para conseguir un resultado excelente, es fundamental prestar atención a los ingredientes del estofado de ternera con patatas, seleccionando una carne de calidad y patatas que aguanten bien la cocción. Aunque existen muchas variantes, esta receta de estofado de ternera con patatas fácil está diseñada para que incluso los menos experimentados puedan lucirse. Si buscas el estofado de ternera con patatas original, verás que el secreto reside en el sofrito y en el punto de la carne. Aprender cómo hacer un estofado de ternera con patatas te permitirá tener un recurso infalible en tu recetario semanal.

Información nutricional(por ración)

Energía

485 kcal

Hidratos

42 g

Grasas

19 g

Fibra

6 g

Proteínas

34 g

¿Cuántos comensales?
4
Carne de ternera
Carne de ternera
al gusto
Agua
Agua
al gusto caliente
Avecrem Sabor Carne
1 pastilla
Sal
Sal
al gusto
Pimienta blanca
Pimienta blanca
al gusto
Perejil
Perejil
al gusto
Ajo
Ajo
3 dientes
Cebolla
Cebolla
1 unidad
Laurel
Laurel
1 hoja
Tomate Frito Casero
2 cucharadas
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Paso 1 de 6

Sellar la carne para potenciar el sabor

Comenzamos preparando el medio kilo de ternera, cortándolo en dados de tamaño uniforme para que se cocinen por igual. En una olla amplia con un buen chorrito de aceite de oliva, doramos los trozos de carne a fuego fuerte. Es fundamental no amontonar las piezas para que no suelten sus jugos y se cuezan en lugar de sellarse; si es necesario, hazlo en un par de tandas.

El objetivo de este paso es crear una costra dorada en el exterior de la carne, lo que se conoce como reacción de Maillard, que aportará una profundidad de sabor increíble al guiso final. Una vez que la ternera esté bien dorada por todos sus lados, la retiramos de la olla y la reservamos en un plato para aprovechar el fondo que ha quedado en el recipiente.

Paso 2 de 6

Preparar el sofrito con Tomate Frito Casero

En la misma olla donde hemos dorado la carne, aprovechando el jugo que ha soltado, añadimos la cebolla picadita y los tres dientes de ajo laminados. Bajamos a fuego medio y dejamos que la verdura se vaya pochando lentamente hasta que esté transparente y ligeramente caramelizada, lo que servirá de base aromática para nuestro guiso.

Cuando el sofrito esté en su punto, incorporamos dos cucharadas de Tomate Frito Gallina Blanca. Este ingrediente nos ayuda a dar cuerpo y un toque de dulzor natural de forma inmediata. Removemos bien durante un par de minutos para que los sabores se integren y el tomate pierda el exceso de humedad, creando una pasta densa y muy sabrosa.

Paso 3 de 6

Aromatizar con especias y vino blanco

Reincorporamos la carne reservada a la olla y añadimos la hoja de laurel, la pimienta blanca y una pizca generosa de especias para pinchitos. Estas especias le aportarán un toque diferencial y muy aromático al plato. Es el momento de verter el vino blanco hasta casi cubrir la carne, subiendo un poco el fuego para que el alcohol se evapore correctamente.

Mientras el vino reduce, rascamos el fondo de la olla con una cuchara de madera para recuperar los restos tostados de la carne y la verdura. Este proceso de desglasado es vital para que la salsa resulte rica y compleja. Dejamos que el líquido reduzca a la mitad antes de continuar con el siguiente paso.

Paso 4 de 6

Cocción lenta con Avecrem Sabor Carne

Una vez que el vino haya reducido, añade agua caliente hasta cubrir por completo todos los ingredientes. Para lograr un sabor intenso y equilibrado, desmenuza una pastilla de Avecrem Caldo de Carne -30% de sal sobre el guiso; este toque te permitirá controlar el punto de sal aportando toda la sustancia de la carne de vacuno de forma sencilla.

Tapa la olla y deja que se cocine a fuego suave. Si utilizas una cazuela tradicional, la carne necesitará entre cuarenta y cinco y sesenta minutos para estar tierna, según el corte. En caso de optar por una olla rápida, el tiempo se reducirá considerablemente, pero recuerda mantener siempre el fuego bajo para evitar que las fibras de la carne se endurezcan.

Paso 5 de 6

Añadir las patatas chascadas

Mientras la carne se va ablandando, pelamos las patatas y las cortamos en trozos. El truco aquí es chascarlas, es decir, empezar el corte con el cuchillo y terminar rompiéndolas con un giro de muñeca. Esto hace que el tubérculo libere más almidón durante la cocción, lo que ayudará a que la salsa espese de forma natural sin necesidad de añadir harinas.

Incorporamos las patatas a la olla cuando a la carne le falten unos veinte minutos para estar lista. Si vemos que el nivel de líquido ha bajado demasiado, podemos añadir un poco más de agua caliente, asegurándonos de que queden bien sumergidas. Rectificamos de sal si fuera necesario, teniendo en cuenta el gran sabor que ya aporta el caldo.

Paso 6 de 6

Reposo y toque final de perejil

Una vez que las patatas estén tiernas pero sin deshacerse, apagamos el fuego. Añadimos perejil al gusto, preferiblemente fresco y muy picadito, para aportar un toque de color y frescura. Es fundamental dejar reposar el guiso al menos diez minutos antes de servirlo, permitiendo que los sabores se asienten y la salsa termine de trabarse.

Este tiempo de espera facilita que el calor se distribuya uniformemente y que la patata absorba parte del delicioso caldo. Verás que la salsa adquiere una textura aterciopelada y la carne queda tan jugosa que se corta con el tenedor. Ya tienes listo un plato tradicional, completo y lleno de sabor para disfrutar en familia.

Consejos finales

Servir este estofado de ternera con patatas casero es un éxito garantizado en cualquier mesa. Para disfrutarlo plenamente, te recomendamos presentarlo en platos hondos que permitan recoger bien toda la salsa; un buen trozo de pan artesano es el único acompañamiento que realmente necesita para no dejar ni rastro. Si buscas algún truco para que la receta quede aún más sabrosa, intenta cocinarla con unas horas de antelación; como ocurre con los guisos de siempre, gana mucha intensidad tras el reposo.

Esta versión rápida es ideal para organizar el menú semanal, ya que las cantidades indicadas son perfectas para cuatro personas. Seguir este proceso paso a paso te asegura un resultado profesional con el sabor auténtico de la cocina de nuestras abuelas, pero adaptado a la comodidad de los productos Gallina Blanca, que siempre nos facilitan la vida en los fogones.

Si te apasionan los platos reconfortantes, te sugerimos probar nuestro guiso de ternera tradicional o las riquísimas patatas a la riojana para los días de frío. También puedes variar el menú con una deliciosa costilla guisada con patatas, otra opción clásica que nunca falla en casa.

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